Iluminados por la cámara de Carretero

Retrato de Gabriel Santiago. /Nacho Carretero
Retrato de Gabriel Santiago. / Nacho Carretero

La Diputación inaugura hoy 'Gabinete de curiosidades', colección de retratos del fotógrafo vallisoletano

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Como una gran vitrina con los recuerdos de exóticos viajes, así se abre hoy la sala de la Diputación de Valladolid. En la penumbra emergen los once retratos de Nacho Carretero que forman su 'Gabinete de curiosidades', una exposición que estará abierta hasta el 30 de junio.

«Siempre me ha atraído el retrato, es el género en el que han brillado todos los grandes y en el que se demuestra el arte fotográfico de cada cual», dice Carretero. «Tiene además algo espiritual, misterioso, cómo se explica si no que incluso hoy, a personas que no creen en la magia y, sin embargo, les resulta imposible romper una fotografía con su retrato, sabiendo que solo es un papel. Y cuando lo hacen, se observa como indicativo de algún trastorno psicológico».

Se considera más curioso que 'voyeaur'. «Más que mirón soy cotilla, más que disfrutar con la vista, me lleva a hacerme preguntas sobre esa persona». Entre las respuestas que más pistas le dan sobre un posible retratado está su trabajo o principal ocupación.

En este 'gabinete' hay quien vive de diseccionar la realidad con las palabras y quien aprende de los cadáveres con su bisturí, un diseñador de lámparas, una escritora, un contratenor, un interiorista, un gestor de apetito cinematográfico, una economista, un optometrista que quiere que le vean bien, un amante del vino y un autodidacta que vive aprendiendo. «Son mis coetáneos, gente amiga que de forma privada y romántica hacen que la maquinaria social funcione desde la cultura, la ciencia y la economía». Todos lucen sobre un mismo fondo gris y rodeados de una aureola. Desde el retrato minimalista de Mar Sancho o de Pablo Peralta hasta el homenaje a Baco de Gustavo Calvo o el teatral banquete de Emiliano Allende se suceden las composiciones de un fotógrafo que reconoce, como Avedon, que sus retratos hablan más de él que de la gente que fotografía.

Parelelos a las paredes de la sala de la Diputación, cuelgan las diez fotografías de gran formato iluminadas «como la luz de las velas de las iglesias». Carretero busca el efecto titilante de esas llamas con las que terminó la electricidad. «Imagino que es la luz con la que se veían los cuadros de Rembrandt o de Velázquez». Una bombilla de apenas 40 watios presume de debilidad bajo cada retrato.

Y de un arte anterior a la electricidad a otro que no existe sin ella. Acompaña la muestra la proyección continua de 'Con faldas y a lo loco'. «Es un fetiche mío, pertenece a mi gusto personal. Esa película representa el mundo del retrato, del disfraz, del travestismo. Los protagonistas tienen que recurrir a él para salvar la vida, para lograr el amor y para escapar de él. Y a demás es un homenaje a un icono del retrato, Marilyn Monroe». La exposición se inaugura hoy a las 20:00 h. y estará abierta hasta el 30 de junio.