El arte callejero toma Valladolid

Un joven, bailando en Andén 47. /Rodrigo Jiménez
Un joven, bailando en Andén 47. / Rodrigo Jiménez

La compañía Fresas con Nata celebra este fin de semana el XI Festival Faro Urbano

JIMENA VEROSValladolid

El festival Faro Urbano se convierte un año más en el punto de reunión de los bailarines de la comunidad hip hop de España. Cerca de 600 participantes, el doble que el año pasado, llenarán la ciudad de color, energía y buenas vibraciones hasta mañana. «Es un evento innovador, sano, cultural y tiene diferentes disciplinas que abarcan todo tipo de gustos y de público», expresa Sara Vinagrero, una de las organizadoras de Faro Urbano. En el encuentro se compartirán conocimientos sobre el arte callejerolos asistentes tendrán la oportunidad de aprender e interesarse por la filosofía del conjunto de danzas que engloba y su modo de vida. «Cuando bailas, te conoces y aprendes a quererte. La danza abre la mente en cuanto a tolerancia e inclusión», comenta Sara.

Los participantes vivirán la cultura urbana desde su expresión principal, la improvisación, una técnica que se caracteriza por la originalidad y espontaneidad de los bailarines a merced de la música en una batalla frente a frente. Además, podrán desarrollar sus habilidades en grupo en el certamen coreográfico. Artistas apasionados por el parkour, BMX, skate o por el graffiti también tendrán cabida para disfrutar y mostrar su destreza de una forma lúdica. «Año tras año, los veteranos de Faro valoran el ambiente familiar que se respira, muy difícil de mantener en un evento tan grande, y muchos lo consideran como el mejor a nivel nacional por la cercanía por parte de la organización y entre los visitantes», explica Sara. Las actividades tendrán lugar entre el LAVA, la playa de las Moreras y Andén 47.

El festival recibió el apoyo por parte de profesionales que otorgaron al colectivo Fresas con Nata el premio al Proyecto más innovador en materia de gestión cultural de Castilla y León el año pasado. Para ellos, «supone un reconocimiento al trabajo y dedicación durante muchos años en los cuales el certamen ha ido creciendo de una forma sostenible y desde la humildad, y que poco a poco se ha ganado la confianza del ayuntamiento, bailarines y del público».

El grupo afronta la misión de transmitir a las nuevas generaciones el legado que dejaron los padres de las danzas urbanas y expandir su forma de ver la vida a través del baile en Valladolid. Las formas de expresión cultural dieron un giro de 360 grados en los años 70, momento en el que la atmósfera hip hop comenzaba a gestarse en las calles neoyorquinas. La influencia de la comunidad afro y latinoamericana consiguió que apareciesen nuevas disciplinas y que, gracias al esfuerzo de muchas personas, puedan disfrutarse a día de hoy en Faro Urbano.

De cara a próximas ediciones, los organizadores buscan crecer en dimensión horizontal para desarrollar más ramas del hip hop en un encuentro que siempre ha tenido como protagonista a la danza. Además, su objetivo principal es consolidarse y llegar a espectadores locales, algo que no suele conseguirse. «Es muy importante para nosotros que los vallisoletanos terminen de entender la cultura urbana, que la respeten y la apoyen».