Los arquitectos distinguen los pisos del Hogar Nacional de Delicias de Valladolid por su valor patrimonial

Un bloque del edificio en las Delicias./Henar Sastre
Un bloque del edificio en las Delicias. / Henar Sastre

El Colegio de Arquitectos de Valladolid elige en una encuesta las 200 viviendas proyectadas en 1937, en las que colocarán una placa Docomomo

Jesús Bombín
JESÚS BOMBÍN

El Hogar Nacional-Sindicalista, un conjunto de 200 viviendas sociales proyectado en plena Guerra Civil en la confluencia de la calle Málaga con el Paseo de San Isidro, ha sido elegido por los arquitectos de Valladolid como edificio de especial valor patrimonial al que colocarán una placa Docomomo.

El Colegio de Arquitectos (Coava) realizó una encuesta entre sus colegiados para que seleccionaran un inmueble entre tres construcciones incluidas en el registro Docomomo: El Cine Roxy, proyectado en 1935 por Ramón Pérez Lozano; el de los Sindicatos de la Plaza de Madrid (Julio González Martín en 1959), y el de las viviendas del Hogar Nacional-Sindicalista, diseñado por Jesús Carrasco Muñoz con planta baja más cuatro alturas y por el que se decantaron por mayoría los consultados.

Docomomo es una organización internacional fundada en París en 1990 con el fin de divulgar el patrimonio arquitectónico del movimiento moderno, que abarca edificios construidos entre 1925 y 1975 y que además son representativos de esta corriente que plasma los valores estéticos de la época.

El registro de esas construcciones de especial valor lo conforman en Valladolid 46 viviendas, equipamientos e industrias, un patrimonio que suele pasar desapercibido para la mayoría de los ciudadanos, lamenta Daniel Villalobos, coordinador del Área de Teoría de la Arquitectura de la Universidad de Valladolid. «Tenemos que transmitir que edificios como este del barrio de las Delicias son patrimonio y no podemos prescindir de una arquitectura así».

La valía del Hogar Nacional-Sindicalista estriba en ser un ejemplo de los ideales de vivienda social del movimiento moderno en Valladolid, «un estilo que sigue ideas formales, funcionales y estéticas muy ligadas a los barrios de la Viena Roja de los años 1923 a 1933, y cercano a obras como el Karl Marx-Hof y a las barriadas alemanas Siedlung Siemensstadt de Berlín», alega. Las viviendas de las Delicias cuentan con la máxima valoración reconocida por la comisión técnica internacional de Docomomo además de por una comisión externa. En una ciudad privada de buena parte de su patrimonio histórico por la acción indiscriminada de la piqueta en los años sesenta del siglo pasado, a Daniel Villalobos se le viene a la cabeza la destrucción sistemática de edificios de los siglos XVI y XVII que reflejó en su tesis doctoral en 1990. «Entonces –recuerda– llegué a llorar; Dios mío, destrozaron esta ciudad por especulación e ignorancia en el siglo XX. Que no suceda lo mismo con los edificios modernos», clama el profesor de la Escuela de Arquitectura de Valladolid.

En representación de los 755 arquitectos colegiados en la capital y la provincia de Valladolid, su presidente Manuel Vecino anuncia que solicitarán al Ayuntamiento que en el nuevo Plan General se incluya a los edificios del movimiento moderno «como elementos a proteger e incluso extender la protección a algún tipo de arquitectura contemporánea, pues si alguno de ellos tuviera algún tipo de deterioro alguien podría decidir tirarlos cuando son viviendas que enriquecen el conocimiento popular de la arquitectura». Desde 2012 el Coava ha colocado seis placas Docomomo en el Colegio de los Padres Dominicos, en el Centro Integrado de Equipamientos de Pajarillos, en el Matadero Municipal, en las Escuelas Graduadas (colegio público San Fernando), en el Colegio de San Agustín y en el Internado Sagrada Familia.

 

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