Arte de libre disposición

El Patio Herreriano albergó una ‘wikimaratón’ que reforzó su visibilidad en Internet

Arte de libre disposición
VIRGINIA T. FERNÁNDEZVALLADOLID

Cada vez más, para bien o para mal, especialmente las nuevas generaciones, se acude a Wikipedia para obtener información. Las entradas de la descomunal enciclopedia abierta en la red de redes suelen aparecer entre los primeros resultados de los buscadores. Pero parece que existen lagunas en el sector cultural en lo que se refiere a presencia virtual de instituciones y artistas, algo grave si se tiene en cuenta la importancia de estar en Internet para no ser invisible a ojos del mundo globalizado. Por ello, Culturatorium, empresa vallisoletana que trabaja para promover la cultura libre y participativa, en colaboración con Wikimedia España, organizó ayer en el Museo Patio Herreriano de Valladolid el I Wikimaratón por la visibilidad de los artistas, un encuentro de edición colectiva que contribuyó a incrementar la relevancia virtual de los fondos del museo.

Hannah Collins, Esther Pizarro, Ignacio Llamas, Carmen Calvo, Marina Núñez, María Gómez, Concha Pérez, Ángela de la Cruz o Montserrat Soto, artistas de la colección del MPH, fueron algunos de los creadores contemporáneos que vieron reforzada su existencia digital gracias a los artículos subidos al santuario del conocimiento por participantes en un evento que duró todo el día. «En Wikipedia hay mucho contenido histórico, por ejemplo, pero una desconexión con la realidad artística, social y cultural que se está viviendo. Mucho de esto no está incluido. A veces, ni las instituciones saben que pueden editar artículos y utilizarla como herramienta de difusión cultural», explicaba ayer Virginia Díez, fundadora de Culturatorium.

Además, «como herramienta colaborativa, es un reflejo de la sociedad», añadía Díez, razón por la que la plataforma está ligada «a las tendencias sociales que más interés acaparan», y genera sobre todo textos relacionados con lo que más se ve en los medios de comunicación (política, fútbol) y no tantos artículos vinculados a la cultura. Iniciativas como la de ayer, menos frecuentes en España que en otros países, tratan de revertir esta dinámica.

Usuarios habituales

Los asistentes al wikimaratón eran usuarios habituales de la enciclopedia picados por la curiosidad de cómo se participa activamente. Aprendieron a editar y tuvieron a su disposición la biblioteca del museo para documentarse. «Con que hoy surjan unos pocos activistas culturales me doy por satisfecha», analizaba la gestora cultural, anhelando que la cita ayudara a engrosar las filas de los 17.000 editores habituales que conforman la comunidad de wikipedistas de contenidos en español, según datos de Wikimedia España.

No es casualidad que ayer se escribieran muchos artículos sobre mujeres. Marta Álvarez comisarió la propuesta de creadores sobre los que aportar información. Y en el listado de sugerencias, centrado en artistas con nula o poca presencia en el portal, había una gran cantidad de nombres femeninos. No por una elección gratuita; está demostrado que hay mucha menos documentación sobre figuras femeninas por el simple hecho de que tan solo un 15% de quien edita son mujeres. El sesgo de género de la microsociedad que representa Wikipedia se vio un poco compensado a lo largo de la jornada de creación colectiva de ayer.

 

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