En Villalba de la Lampreana, tres y el profe

La localidad zamorana es una de las cinco de Castilla y León que mantienen abierta su escuela este curso con solo tres alumnos por la nueva medida de flexibilización de la Junta

El tutor del aula de Villalba de la Lampreana, Pepe Domínguez, junto a los tres alumnos en clase. /María M. Montesinos
El tutor del aula de Villalba de la Lampreana, Pepe Domínguez, junto a los tres alumnos en clase. / María M. Montesinos
Alicia Pérez
ALICIA PÉREZZamora

Daniel, Sara y Lorena son los alumnos de la escuela de Villalba de la Lampreana, un aula que pertenece al Centro Rural Agrupado (CRA) de Villarrín de Campos. Daniel tiene cinco años y estudia el último curso de Infantil, Sara va a cumplir seis años en octubre y es alumna de 1º de Primaria y Lorena tiene nueve y está en 4º de Primaria.

Villalba de la Lampreana, con unos 240 habitantes, está en plena comarca de Tierra de Campos. Su escuela, pequeña y coqueta, tiene forma de palomar. En su interior, el ambiente es tranquilo y una brisa agradable entra en la clase desde la puerta que conduce al gran patio de hierba verde en el que a las 12:30 los alumnos disfrutan del recreo.

Con las mochilas colgadas en el respaldo de las sillas y los estuches sobre las pequeñas mesas, Daniel, Sara y Lorena hacen en silencio sus ejercicios, cada uno los suyos porque son alumnos de diferentes edades y cursos. Cuando tienen dudas o van terminando, preguntan a Pepe, con confianza, sin necesidad de levantar la mano.

Pepe Domínguez es tutor del aula de Villalba de la Lampreana desde hace cinco años. Pertenece al CRA Villarrín, que agrupa las escuelas de seis localidades: Villarrín de Campos, Villalba de la Lampreana, Pajares de la Lampreana, Manganeses de la Lampreana, Granja de Moreruela y Belver de los Montes.

«Son como clases particulares; cualquier duda que detectamos intentamos solucionarla porque nos conocemos de maravilla» Pepe Domínguez, tutor del aula de Villalba de LA lAMPREANA

Todas ellas comparten equipo directivo y cuentan con profesores itinerantes de diferentes especialidades. A primera hora, en el aula estuvo el profesor de inglés, pero también hay de música y de religión. Del resto de las materias, incluida la Educación Física, se encarga el tutor.

«Se trabaja bien con tres niños, aunque nos gustaría tener más, pero es lo que hay y tú te adaptas e intentas sacar lo mejor de ellos», explica Pepe Domínguez. El tutor y la directora del CRA de Villarrín, Patricia Gallego, son cercanos. Maestros vocacionales, aseguran que se fijan por los pueblos en si hay niños pequeños o nacimientos que puedan ser futuros alumnos del colegio. «Casi nos da más alegría a nosotros», exclaman los docentes.

Las ventajas de mantener abierta la escuela son muchas, principalmente para las familias ya que los alumnos tienen las clases individualizadas. «Son como clases particulares. Cualquier duda o cualquier cosa que detectamos intentamos solucionarla porque los conocemos de maravilla», sostiene el tutor, a lo que la directora añade que se les puede atender «al cien por cien». Ambos destacan la confianza que tienen los alumnos con el profesor.

El inconveniente, explican los docentes, que socializan menos al ser pocos alumnos, un aspecto que el CRA pretende solucionar con reuniones de convivencia, actividades y excursiones en las que se puedan juntar todos los estudiantes del Centro Rural Agrupado.

«Todos se conocen y estamos muy en contacto. Alguien dijo que un CRA es un colegio con los pasillos muy largos y es así porque las aulas están en diferentes pueblos, pero en el mismo colegio», explica la directora.

Villalba de la Lampreana es uno de los pueblos de Castilla y León que mantienen este curso abierta su escuela con tres alumnos debido a la medida puesta en marcha por la Consejería de Educación para flexibilizar la exigencia que había hasta el momento de que hubiera cuatro alumnos como mínimo para mantener una unidad educativa.

Dar vida al pueblo

Para ello, se deben cumplir una serie de condiciones, como que la escuela tenga al menos tres alumnos matriculados con asistencia regular, que de los datos de empadronamiento del municipio se prevea un incremento en la escolarización para el siguiente curso, que el ayuntamiento correspondiente solicite el mantenimiento de la unidad y que los progenitores prefieran escolarizar a sus hijos en esa unidad.

De momento, en la comunidad hay cinco escuelas con confirmación ya de que se mantendrán abiertas este curso con tres alumnos, aunque las previsiones de la Consejería de Educación es que finalmente sean nueve o diez, unos datos definitivos que se conocerán en octubre.

Las escuelas ya confirmadas con tres alumnos pertenecen a las provincias de Salamanca, Valladolid y Zamora. Villalba de la Lampreana tenía el curso pasado cuatro alumnos, pero uno de ellos finalizó la etapa en el colegio y comienza este curso el instituto. Al quedarse con solo tres alumnos, los padres solicitaron continuar en el aula de la localidad. De lo contrario, los niños tendrían que desplazarse en transporte escolar a Villarrín, a siete kilómetros, y comer en el comedor escolar.

Las escuelas ya confirmadas con tres alumnos pertenecen a las provincias de Salamanca, Valladolid y Zamora

Filo Turiño es la madre de Lorena, una de las alumnas. Recuerda que fueron todos los padres a la Junta a hacer la petición porque prefieren que sus hijos estén en el pueblo. «Si se cierra la escuela, posiblemente ya nunca se abriría».

Los padres creen que es bueno que los niños sigan en Villalba por conservar lo que tiene la localidad y porque «la escuela es vida en el pueblo». «Estamos todos encantados. Nosotros preferimos que sigan aquí el tiempo que sea posible», sostiene Filo Turiño. La previsión es que otro niño comience el colegio el próximo curso y que vuelvan a ser cuatro. Mientras tanto Daniel, Sara y Lorena continúan aprendiendo y estudiando en su pueblo.

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