Los sanitarios de guardia piden volver a la comida fresca y de bares locales de Castilla y León

Menús servidos este sábado y el de abajo, a la izquierda, el jueves, en Cigales. :: /EL NORTE
Menús servidos este sábado y el de abajo, a la izquierda, el jueves, en Cigales. :: / EL NORTE

Los profesionales reclaman recuperar el sistema anterior «más sostenible, sano, seguro y solidario con la zona»

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

La manutención fue una marcada reivindicación de los médicos y enfermeros que realizaban guardias en Atención Primaria, especialmente cuando sus compañeros de hospital lograron recuperarla tras la crisis. Varias sentencias avalan este derecho cuando se hacen guardias. Tres son las alternativas posibles y estimadas por la Junta para dar este servicio: El de la línea fría de catering, el de incluir un plus en nómina o el de concertarlo con vales con restaurantes de la zona. El primero fue el elegido por el equipo anterior de la Consejería de Sanidad y sacado a concurso, sustituyendo al viejo sistema de manutención acordado con locales hosteleros de cada localidad. El de la compensación económica se desechó por considerar que sería un agravio comparativo, algo que también defiende la actual dirección, con los profesionales de hospital y el de la hostelería de cercanía no se consideró «probablemente por precio», señalan los profesionales pues, según fuentes consultadas, el «ahorro entre unos y otros contratos varían en entre medio y un millón de euros.

El contrato firmado con Vitarest es a cinco años y solo un incumplimiento de sus condiciones podría restringirlo; pero ni sindicatos ni profesionales se rinden y siguen reivindicando calidad.

Médicos y enfermeros de distintas áreas de salud reclaman la vuelta al sistema de comer preparados de restaurantes o bares de la zona. Así lo apuntan desde centros rurales de la zona de Sanabria, de León, Segovia o Valladolid.

Las razones son similares y el doctor JulioOrdax, que hace las guardias en la vallisoletana Cigales, resume que la comida que llega a sus centros de salud se «insana porque es precocinada, con aceites inadecuados, no fresca... insegura porque está cerca de caducidad o cumplida, se rompe la cadena de frío... insostenible porque perjudica al medio ambiente, nos incluyen platos y cubiertos de plástico, un montón de desperdicios que además no hacen falta porque cualquier centro de salud dispone de ello. E insolidaria porque no colabora con el desarrollo de la zona, que encima muchos son rurales y este tipo de apoyo colabora a mantener la economía local», resume. Coinciden en señalar que «es falso que los profesionales usaran los vales para comer los fines de semana con la familia porque ese no es el sistema. El coordinador firma al restaurante los pedidos y el establecimiento hostelero nos lo acerca al trabajo o, más raramente, cruzamos la calle para comer. Y el día que cierra tienen pactado con otro restaurante que nos sirva. Así es comida fresca, de alimentos de proximidad y con los condimentos adaptados a necesidades. Mucha más calidad», coindiden en señalar.

Los sindicatos UGT y CSIF también critican la falta de calidad y destacan que pese a la visita de la Consejería de Sanidad, «la comida sigue siendo muy mala».

La Cesm indica que «nunca hemos sido partidarios del sistema elegido por Sacyl para proporcionar la manutención a los centros de Primaria y Emergencias. Avisamos en el mes de agosto de que el sistema tenía riesgos de prestarse con mala calidad y hemos exigido explicaciones detalladas de las acciones que se han tomado por la Consejería de Sanidad para asegurar una manutención de calidad. No tenemos información sobre sus condiciones de transporte, si se mantiene o no la cadena de frío y no se han dado instrucciones ni proporcionado medios para la manipulación adecuada de la comida. No ha habido control, ni se ha hecho ningún seguimiento de ello, ha habido dejación de funciones», insisten.

Los profesionales y sus representantes «no hemos recibido ninguna explicación, y parece que la única respuesta de la Consejería es comer el menú y decir que aumenten la cantidad, cuando la queja es por la calidad. Seguimos insistiendo en que deben darse explicaciones claras a los representantes de los trabajadores de las irregularidades y de qué medidas se van a tomar para solucionar los problemas y dar la calidad. Y si estas irregularidades suponen un incumplimiento del contrato de manutención, debe procederse a la rescisión inmediata del mismo y la puesta en marcha de alguna de las medidas que siempre ha defendido esta organización: Dieta de manutención por razón de servicio, tal y como se viene haciendo con efectos de 2015, o servicio en restaurantes locales».