Salamanca ha formado a 350 expertos en estrategias contra la corrupción en veinte años

El catedrático Nicolás Rodríguez, con alumnos que cursan el máster./Manuel Laya
El catedrático Nicolás Rodríguez, con alumnos que cursan el máster. / Manuel Laya

La inmensa mayoría del alumnado del máster de la Universidad de Salamanca es extranjero, mientras que los españoles se inclinan por abordar el asunto en doctorados

S. ESCRIBANO

La Universidad de Salamanca (Usal) es un referente nacional e internacional en la especialización del estudio y la lucha contra la corrupción. Soborno, fraude, corrupción, malas prácticas, uso desviado del poder o de la contratación pública... ¿Les suena? Seguro que la respuesta es afirmativa. Ahí están, por ejemplo, Gürtel, Púnica, Bárcenas, Noos, los Eres o la Trama Eólica que se investiga en Castilla y León. Pues la Usal lleva desde 1998 formando especialistas en lucha contra la corrupción, con un balance de alrededor de 350 expertos, en su mayoría de fuera de España.

«En España, la corrupción era un problema de otros. Hasta 2007, salvo ocasiones puntuales, no se le prestó atención» Nicolás Rodríguez, coordinador del máster

El recorrido académico comenzó con un grupo de estudios contra la corrupción que evolucionó hacia un postgrado y un programa de doctorado para, hace doce años, incorporar un máster sobre la Corrupción y el Estado de Derecho, que se ha readaptado hacia el actual: Máster en Estrategias Anticorrupción y Políticas de Integridad.La iniciativa se nutre, en un 95%, con alumnado extranjero. De una media anual de veinte participantes, solamente uno o dos, dependiendo del año, son españoles. Las aulas del máster han acogido a estudiantes de veinte nacionalidades repartidas por todos los continentes salvo Oceanía, según explica Nicolás Rodríguez, catedrático de Derecho Procesal y coordinador del máster.

El impacto actual de los casos de corrupción en la opinión pública española hace aflorar una pregunta inmediata:

–¿Los partidos políticos españoles se han puesto en contacto con ustedes para formar dirigentes?

–No, y todos los años dedicamos varios días al Congreso y al Senado y visitamos en Madrid las sedes de los principales partidos.

El plan de estudios empezó orientado a la dimensión más represiva de la corrupción, pero en el último año se ha abierto hacia mecanismos preventivos, también desde el punto de vista empresarial. «No dejarlo todo al castigo, porque a diario vemos que el castigo de estas conductas llega mal, tarde y con pocos recursos, e incorporar el estudio del campo preventivo», argumenta el catedrático de la Usal.

El plan de estudios ha sumado asignaturas como 'Transparencia en el ejercicio de la actividad pública' o 'Cultura de la corrupción, movimientos sociales y participación ciudadana' a materias como 'Corrupción, fraude y empresa' o 'El delito del soborno en la esfera pública y privada'.

«Lo cursan muchos responsables con funciones de alta relevancia en sus países en tribunales de cuentas o en la policía», apunta el coordinador. Alumnos de este máster han participado en el reciente proceso de salida del presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, o en el de destitución de la presidenta brasileña Dilma Rousseff. El actual ministro de Transparencia de Brasil, Wagner de Campos, estuvo matriculado en el máster salmantino, y también el titular del Ministerio de Justicia y Paz costarricense.

Rodríguez explica que el alumnado español que se forma en la universidad en materia anticorrupción opta más por el doctorado –con más de 40 tesis defendidas– que por el máster. «En España la corrupción era un problema de otros y eso ha cambiado. Hasta el 2007, salvo en momentos puntuales, no se le prestó atención», analiza el catedrático de Procesal.

«Abordamos casos prácticos e intentamos, dentro de las limitaciones de recursos que tenemos, traer a profesionales implicados en la materia y organizamos seminarios y conferencias», asegura Nicolás Rodríguez. La inscripción está abierta hasta el 2 de julio, la matrícula de 60 créditos se sitúa en los 3.200 euros y la docencia corre a cargo de un equipo de 19 catedráticos y profesores de áreas jurídicas, económicas, políticas y sociológicas.

Experiencia 'on line'

Desde este año, y con apoyo de la Conferencia de Ministros de Justicia de Países Americanos, la Usal ha puesto en marcha un máster 'on line' para formar a jueces, fiscales y policías en los que uno de los temas centrales es la corrupción. «Es difícil lograr una licencia de un curso entero para formarse de manera presencial en otro país», asegura el profesor Rodríguez.

Todo lo relacionado con la corrupción tiene en común la falta de publicidad y el secretismo, considera el catedrático de la Usal. Afirma que no se puede predecir desde una formación teórica del devenir de un caso de corrupción, pero un seguimiento práctico puede apuntar tendencias, «y desde una posición crítica, se pueden recomendar cambios legislativos». Nicolás Rodríguez es contundente: «Por muchas normas que haya, si no hay voluntad política, las cosas no cambian y de nada vale tener normas si su aplicación es defectuosa, y clave es que la ciudadanía tenga un clima de confianza para denunciar. Hemos visto que las segundas víctimas de un proceso de corrupción son quienes lo denuncian».

El máster abre la puerta a puestos de consultor y a una especialización que puede impulsar una mejora en la carrera profesional en el ámbito judicial o en los órganos de control de la gestión pública.

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