Ribera del Duero y Rueda impulsaron un Plan USA conjunto hace cinco años

Cata de promoción organizada por Ribera del Duero en California en 2011. /El Norte
Cata de promoción organizada por Ribera del Duero en California en 2011. / El Norte

La potencia norteamericana es el principal mercado exterior de la DO Toro

S. G.Aranda de Duero

Preocupación en el mundo del vino de Castilla y León por el anuncio del arancel estadounidense. Es el caso de las dos denominaciones de origen más potentes, Ribera del Duero y Rueda, que hace cinco años pusieron en marcha de forma conjunta el Plan USA, con el objetivo de ganar posicionamiento en el mercado norteamericano.

Un trabajo que ha supuesto entre dos y tres millones de inversión anual y que ha fraguado poco a poco unos resultados positivos que ahora podrían verse truncados. En concreto, para Ribera del Duero, Estados Unidos se sitúa como tercer país en cifras de exportación, con un 12% del total de las ventas internacionales. «Nos va a perjudicar», considera el presidente de Ribera del Duero, Enrique Pascual, que apuesta por «buscar fórmulas» para lograr hacer frente a esta situación y «capear el temporal». En cualquier caso, espera que la decisión «no sea definitiva». Pascual recuerda que desde la zona de calidad se han hecho muchos esfuerzos para conquistar este mercado prioritario, «por lo que representa el país, por su poder adquisitivo y por la afición de sus ciudadanos al vino ya que cada vez muestran más interés en ello». El presidente de Ribera lamenta que, tras esta decisión, se frene el crecimiento de mercado que estaba teniendo la marca en Estados Unidos y la proyección de futuro. «Pero al final esto es lo que hay, esto es lo que toca y hay que hacer un esfuerzo añadido por parte de todos y salir al paso como sea», concluye.

A pesar de que las exportaciones de Rueda a Estados Unidos supusieron solo un 1,3% del total de ventas exteriores en 2017, la DO insiste en que el nuevo arancel afecta al trabajo de promoción e inversión que se ha realizado en los últimos años junto a Ribera del Duero. «Estados Unidos es el primer consumidor del mundo y nosotros llevamos trabajando años. Vamos consiguiendo crecer poco a poco, cuesta mucho abrirse camino y estamos haciendo una labor importante de promoción. Por lo tanto, lo que nos afecta es a las posibilidades de desarrollo de ese mercado», detalla el secretario de Rueda, Santiago Mora.

Este responsable de la DO Rueda recuerda que estos vinos van a competir en condiciones de «desventaja o mayor desventaja» con otros países. «Es verdad que afecta a todo el mercado europeo, pero saldrán beneficiados los que tienen condiciones más ventajosas desde el punto de vista de tratamiento arancelario, por ejemplo, países como Chile que no tiene arancel», valora Mora, que lamenta que la política internacional esté generando cada vez «más barreras» y los mercados se estén volviendo «más proteccionistas y eso no es bueno».

«Representa el principal importador, es un mercado que ya de por sí es caro, esto va a afectar a cualquiera de los segmentos, tanto en vinos más económicos como en alta gama», considera el presidente de la DO Toro, Felipe Nalda. En este sentido, asume que es un «susto importante» y «una situación que evidentemente nos va a repercutir» y que, a partir de ahí, habrá que «sopesar cómo se puede afrontar».

Falta información detallada

Nalda lamenta que el arancel norteamericano converge también con otros momentos convulsos como «la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el Brexit, la subida de tasas alcohólicas en países emergentes. Esto es una complicación más». En este sentido, espera que desde el Gobierno «se nos explique cómo, cuándo y de qué manera va a ser efectivo, nadie tiene claro nada».

La bodega Protos de Ribera del Duero es una de las más afectadas por el nuevo arancel anunciado por el presidente americano. «Para nosotros el mercado americano en general supone un 60% de las exportaciones y la mitad de ellas se fijan en EE.UU. Por lo tanto, es un tema muy importante dentro de la bodega», indica su director general, Carlos Villar. Protos cuenta con personal propio trabajando de forma continua en Nueva York para hacer marca y comercializar los vinos. «Tanto la bodega como también el consejo regulador, han apostado por Estados Unidos como nunca. No se había hecho nada parecido a nivel de inversiones y esto es porque es el primer exportador mundial de vino de calidad, con tendencia alcista y es importante posicionarse», afirma el directivo de la bodega peñafielense.

Villar alerta de que esta situación generará un encarecimiento del vino en un mercado que ya, en la situación actual, multiplica por cuatro el precio del producto desde que sale de España hasta que llega a la venta. «El sistema americano funciona con tres escalones. El importador federal que se lleva un margen, el importador estatal que se lleva otro y luego la tienda o restaurante. Si ahora, añadimos ese posible 25% desde salida, en vez de multiplicar por cuatro hará que multipliquemos por cinco», explica. Villar asegura que esta situación terminará influyendo a las ventas «porque es un mercado muy competitivo al que le llegan vinos de todo el mundo».