El relevo de Herrera y los debates se cuelan en el Villalar más político de los últimos años

Miles de personas acuden a Villalar de los Comuneros a celebrar el día de la comunidad. / Ramón Gómez

Más de 13.000 personas desafían al tiempo desapacible en la localidad comunera para festejar el Día de la Comunidad

Susana Escribano
SUSANA ESCRIBANO

El de 2019 ha sido un Villalar desapacible, sin presencia de líderes nacionales, a caballo entre dos debates electorales, en vísperas de una cita con las urnas para elegir Gobierno central el domingo y con reválida en un mes para buscar relevo a Juan Vicente Herrera en la Junta y designar alcaldes en los municipios. José Luis Ábalos, ministro de Fomento, se cayó del programa socialista en Villalar por cuestiones electorales y la que iba a ser la última visita a la campa comunera como presidente de la Junta para Juan Vicente Herrera quedó en agua de borrajas por motivos de salud de dirigente popular.

Y en el que dio señales, no el persona sino vía Twitter, Silvia Clemente. En la cuenta que abrió cuando desembarcó en Ciudadanos, la expresidenta de las Cortes, exconsejera de la Junta y exdirigente del PP deseó un «Feliz #DíadeCastillayLeón a todos! Esta es una tierra llena de buena gente trabajadora. Tenemos una importante historia que dio lugar al nacimiento de España. Merecemos seguir creciendo y construyendo este país. Merecemos más oportunidades».

Todo eso ha marcado el Día de Castilla y León en Villalar de los Comuneros, donde fuentes de la organización contabilizaron alrededor de 13.000 visitantes en torno a la hora del almuerzo, después de una madrugada con lluvia que ofreció una tregua durante una mañana en la que se sucedieron los mensajes políticos y reivindicativos ante el monolito en memoria de los comuneros.

Los más madrugadores fueron los dirigentes del PP, con Alfonso Fernández Mañueco a la cabeza. El presidente autonómico de los populares y candidato a presidente de la Junta aseguró que Castilla y León es «modelo de éxito» para el resto de comunidades del país y reconoció la gestión de Herrera, sobre todo en el ámbito de los servicios públicos. De Herrera dijo que «ha sido» presidente a lo largo de los últimos años, «del que me considero digno sucesor».

Junto a Mañueco, una comitiva plagada de candidatos. Al Congreso, al Senado, a las Cortes, al Ayuntamiento y a la Diputación de Valladolid. Estos últimos confirmados apenas doce horas antes (sobre las nueve de la noche del lunes) por las tensiones para cerrar las candidaturas y encajar al presidente provincial y de la Diputación, Jesús Julio Carnero. «Desconozco que haya habido tensiones», respondió Fernández Mañueco. «Si me parecía bien que fuera a las Cortes, muchísimo mejor que vaya en mi candidatura», apuntó Pilar del Olmo sobre Jesús Julio Carnero. El aludido agradeció a los «alcaldes y concejales y candidatos que a lo largo de estos días se han dirigido a mí apoyándome y mostrándome su solidaridad».

Frente a un Mañueco que aspira a tomar el testigo de Juan Vicente Herrera en la Junta y dar continuidad a 32 años de gobiernos del PP, se posicionaron el resto de candidatos a las elecciones autonómicas. Cada uno con sus matices, pero unidos bajo una lectura general común: El tiempo cambiante de ayer les sugería a todos ellos una «primavera de cambio» también en lo político.

Luis Tudanca, secretario general de PSOE de Castilla y León y cabeza de lista a la Junta, confesó sentir «más cerca que nunca» el retorno del PSOE a la Presidencia de Castilla y León. Una vuelta con la que sacarse «la espina de no ver un gobierno socialista en Castilla y León desde hace más o menos 33 años». A su lado estaba Demetrio Madrid, primer presidente de la Junta en 1983 y «espejo» en el que mirarse.

«El único silencio que aquí se escucha (ironizó con el cierre del debate de Albert Rivera) es el de nuestros pueblos despoblados tras 33 años de gobiernos del PP que han dejado a esta tierra en la estacada», remarcó Tudanca, que alentó a militantes y simpatizantes a que ayudes «a hacer realidad un sueño» que están «a punto de tocar con la punta de los dedos». «Este año, por fin, sí lo vamos a conseguir», apostó el secretario de las Juventudes Socialistas de Castilla y León, Fran Díez, telonero de Demetrio Madrid y Luis Tudanca.

Ese «final del largo invierno del PP», también lo vaticinó Pablo Fernández, candidato de Podemos. El dirigente morado reivindicó la memoria de los «asesinados por el régimen franquista» y la necesidad de «justicia y reparación», la igualdad y reclamó solución para repoblar desde el «epicentro de la España vaciada».

«Ya llega el cambio, ya viene», concluyó Fernández, que arremetió contra los «patriotas de pacotilla» que se llenan la boca con el artículo 155 de la Constitución y «olvida» que hay que cumplir los que garantizan los derechos sociales que hacen país, «el 35, 43, 47 y 50».

También estuvo en la plaza de Villalar, no en el monolito de las proclamas, las ofrendas florales y las fotos de recuerdo, Francisco Igea, candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Junta. Auguró que el de Juan Vicente Herrera será «el último gobierno del PP en esta comunidad».

Igea destacó el carácter de «primera revolución liberal» del alzamiento de los comuneros que acabó con la batalla y el ajusticiamiento de Villalar de los Comuneros. El candidato de Ciudadanos aseguró que Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado son héroes nacionales y que la «revolución que llega ahora a Castilla y León les va a hacer honor. Al igual que ellos, no buscamos la desigualdad ni somos supremacistas».

José Sarrión, candidato de Izquierda Unida, encabezó al ofrenda florar de la coalición acompañado por dirigentes provinciales y municipales y por la cabeza de lista a las elecciones europeas, Sira Rego. Sarrión se desmarcó del Villalar de las élites para centrarse en el Villalar del «vulgo» que sale en defensa de las tierras comunales en 1521. Reclamó un referéndum para decidir si los españoles quieren una monarquía o una república y acuso a PP y PSOE de haberse plegado a los intereses de organismo económicos internacionales y brear a recortes a los ciudadanos.

«Nos han entregado al gran capital. Piden que tengan niños en los pueblos y hay que ser un héroe para vivir en un pueblo y tener hijos con el pediatra a 100 kilómetros», remarcó Sarrión, que defendió la labor de IU cuando hace oposición, pero también cuando gestiona. Puso como ejemplo a Francisco Guarido, alcalde de Zamora, y a Manuel Saravia, teniente de alcalde de Valladolid, que le acompañaban en el monolito.

Además de políticos, en el monolito hubo ciudadanos. La Coordinadora de Castilla y León por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, que lamentaron haber mantenido en los últimos meses «cinco reuniones inútiles con los grupos políticos» para que asuman sus reivindicaciones. «PP y Cs nos dicen que no hay dinero o no es competencia de la comunidad autónoma, cuando Navarra, Euskadi, Cataluña, Andalucía, Extremadura o Murcia tienen ayudas que complementan las pensiones más bajas. Y el PSOE se pone de perfil», remarcaron. «Solo IU y Podemos nos apoyan», concluyeron desde la plataforma reivindicativa.

La parte de reivindicación social contó, junto a las pensiones, con las Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública, los contrarios a la mina de uranio a cielo abierto que se proyecta en la provincia de Salamanca, el conflicto laboral que se vive en la chacinera leonesa Embutidos Rodríguez y también hubo presencia de trabajadores de Itevelesa y de los interinos de la Junta de Castilla y León.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también ha querido felicitar a los castellanos y leoneses a través de su cuenta de Twitter.