Pablo Sáez, diputado electo de Vox por Valladolid

«¿Miedo? Nosotros vemos que Vox genera ilusión»

Pablo Sáez, en la sede del partido en Valladolid./Gabriel Villamil
Pablo Sáez, en la sede del partido en Valladolid. / Gabriel Villamil

El nuevo parlamentario considera que su partido no puede ser etiquetado como «ultraderecha»

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Castilla y León aportará un diputado de Vox al Congreso. Se trata del economista Pablo Sáez Alonso-Muñumer (Valladolid, 1964). Hijo de Federico Sáez, primer presidente de la Diputación de Valladolid en democracia por UCD, la aparición de Vox en 2014 le atrajo desde el inicio. «Representaba todos mis valores», señala. Formó parte del Consejo Político, llevó la ponencia de Hacienda y, posteriormente, pasó al Comité Ejecutivo Nacional.

–En las anteriores generales, Vox era un partido casi residual. ¿Esperaba este crecimiento?

–Los años 2015 y 2016 fueron muy duros. En 2016, Vox solo tuvo cerca de 46.000 votos. Mantuvimos las propuestas porque pensábamos que era cuestión de tiempo que llegasen a la gente. Con el tema de Cataluña, se valoró nuestra firmeza. Denunciamos la trama del golpe de Estado y la gente nos empezó a conocer y a escuchar nuestro mensaje, especialmente a través de las redes sociales. Crecieron las afiliaciones a raíz del acto de Vistalegre. Los doce diputados en las elecciones andaluzas fueron otro hito. Las generales constituyen el último paso. El caso de Vox merece ser estudiado, como dice Santiago Abascal, como una 'start up' dentro de la política. Ahora contamos con 2,6 millones de votos.

–Pero las expectativas eran incluso mayores el pasado 28 de abril...

–Veinticuatro diputados son una gran representación. Si hubiésemos tenido más presencia en los medios y hubiésemos acudido a los debates televisados habríamos crecido más.Por otra parte, no disponemos de muchos medios, ya que nos financiamos con las cuotas de nuestros afiliados, y hemos tenido que luchar contra la distorsión de nuestro mensaje.

–Dentro de su formación se entendió que la decisión de la Junta Electoral de no permitir a Vox participar en los debates televisados sería beneficiosa...

–Consideramos que la no participación de Vox hizo que hubiera españoles que no escucharan nuestro mensaje. Se trata de un mensaje firme y creíble. Cuando llegue a más gente, tendremos más respaldo. Nuestras expectativas pasan por seguir creciendo en número de votos.

–¿Cómo va a ser la labor de Vox en el Congreso?

–Lo primero que vamos a llevar es seriedad. Casi todos los diputados de Vox venimos del sector privado y no hemos estado en la política. Vamos a aportar honestidad:tenemos un mismo mensaje que no vamos a cambiar según se mueva la opinión pública. Mantener el mensaje es una de las claves de nuestro éxito. Los pilares del manifiesto fundacional de 2014 son la base de todas nuestras propuestas.

–¿Por qué a Vox no le gusta que le etiqueten como ultraderecha?

–Porque no somos ultraderecha. Somos un partido democrático que defiende los valores de la vida, la libertad, la propiedad y una concepción de España que tiene futuro caminando junta y no disgregándose.

–Pero es la formación más a la derecha de todos los partidos...

–Huimos de etiquetas. Nuestro mensaje, propuestas y valores son muy claros. Tenemos como máximas defender la vida, la libertad, la propiedad y la democracia.

–Pablo Casado, el líder del PP, ha empezado a hablar ya de Vox como ultraderecha y el vicepresidente de la Junta les ha tildado de «derechona valiente e inútil»...

–No entramos en las valoraciones que puedan hacer otros partidos por cuestiones electorales. No podemos ser una cosa y la contraria en dos días.Por eso hablaba antes de honestidad y credibilidad. Nosotros no cambiamos de opinión de un día para otro. Si otros lo hacen, no tienen la honestidad entre sus virtudes.

–¿Cómo ve al electorado de Vox?

–Habría que hacer un análisis profundo, pero se trata de gente que ve en nosotros un proyecto ilusionante de España. Algunos habían dejado de votar a otros partidos porque no cumplían sus promesas. La defensa de la unidad de España es fundamental para ellos. Tenemos gente procedente de muchos espectros políticos, PP, PSOE, abstencionistas...

–¿Habría crecido Vox sin el desafío independentista de Cataluña?

–Vox hizo allí una labor impresionante. La gente vio en nosotros un instrumento para luchar contra el golpismo y, de hecho somos la acusación popular en el juicio del Supremo. Cataluña nos supuso visibilidad, pero detrás hay un trabajo y una propuesta política para España.

–¿Por qué cree que Vox genera miedo en muchos sectores?

–Nosotros hemos visto que Vox genera ilusión. Hemos tenido afluencias impresionantes en todos los actos de campaña.

–Me refería a otra parte del electorado...

–Los seguidores de Vox respetan los mítines de otros partidos. En el País Vasco intentaron reventar nuestros actos. ¿A quién preocupa la aparición de Vox?A los que no respetan la libertad de opinar ni son demócratas. Son ellos los que deberían explicar su concepto de democracia.

–La alta participación el 28-A se ha interpretado como una movilización contra Vox.

–Nosotros debemos valorar a la gente que nos ha votado y responder a sus expectativas. Ahora, debemos pensar en ganar más votos, duplicar o triplicarlos, y en cómo llegar a más gente.

–El mismo día de las generales, Vox publicó un tuit con el texto 'Que comience la batalla', en el que se confrontaba a un 'guerrero' del partido contra una serie de colectivos, incluidos medios de comunicación. ¿No cree que ese tipo de mensajes pueden ser contraproducentes?

–Nosotros queremos que nuestra voz llegue clara y nítida. Queremos que los medios nos den voz y podamos explicar nuestras propuestas. Los medios juegan un papel importantísimo a la hora de transmitir los mensajes. Debe seguir siendo así. Pedimos que se nos invite a los debates para que se oigan nuestras propuestas directamente.

–¿Cuál es, a su juicio, el principal problema de España ahora mismo?

–El golpe de Estado en Cataluña. Se está juzgando, pero tenemos que lograr que uno pueda vivir allí pensando, estudiando y trabajando en español sin ser insultado. Proponemos ilegalizar los partidos políticos que pretenden la destrucción de España. Hay que recuperar las competencias en Educación para que los niños no sean instruidos en el enfrentamiento y en el odio. Hay que tomar medidas contra los medios de comunicación que propagan el odio:hablo de TV3. También hay que recuperar competencias de seguridad y que los 'mossos' pasen a la Guardia Civil o a la Policía. Se debe realizar una revisión de todas las leyes ideológicas impuestas por la izquierda (las de género y memoria histórica) y acometer una gran reforma fiscal. El poder judicial debe ser realmente independiente.

–¿Qué espera del 26-M?

–Nos presentamos a todas las elecciones porque somos un partido democrático. Queremos que se oigan nuestras propuestas en todas las instituciones, incluidas las comunidades autónomas. Las expectativas son grandes después de los resultados de las elecciones generales. Revisaremos todos los cargos para ver si son necesarios y si existen organismos duplicados que no se pueden mantener. Apoyaremos la PACenCastilla y León y la reindustrialización de España.

–¿Confía en mantener los 186.00o votos en la comunidad?

–El entusiasmo se va a mantener. Los afiliados de Vox se distinguen por la ilusión. Muchos venimos de cuando éramos pocos y estamos comprobando cómo crece el partido.

–¿Ve a Vox en el Gobierno de España en los próximos años?

–Todos luchamos por influir en las políticas del Gobierno. Es la máxima aspiración. Hemos tenido 2,6 millones de votos. Si nuestra voz llega con claridad a todos los españoles, lograremos marcar el futuro de España.