El dinero público que reciben los colegios concertados es «insuficiente», según el secretario regional de Escuelas Católicas

Edificio del colegio Madres Concepcionistas de Segovia. /A. De Torre
Edificio del colegio Madres Concepcionistas de Segovia. / A. De Torre

La patronal del sector defiende las aportaciones voluntarias de los padres de los alumnos después de que Hacienda recuerde que las donaciones no desgravan en las declaraciones de la renta

El Norte
EL NORTEValladolid

Escuelas Católicas de Castilla y León defiende las donaciones voluntarias de los padres de los alumnos después de que el Ministerio de Hacienda recordara hace unos días que esas cuotas no se pueden deducir en la declaración de la renta. No en vano, la patronal que representa a 181 centros en la comunidad, con más de 100.000 estudiantes, recuerda que esas donaciones van destinadas a la institución o fundación religiosa y en ningún caso el beneficiario es el colegio y que es un dinero que sirve para financiar actividades no educativas, informa Ical.

El secretario autonómico de Escuelas Católicas, Leandro Roldán, aseguró que se trata de donaciones voluntarias, por lo que no pueden considerarse cuotas que, además, están reconocidas en la Ley Orgánica de Educación (LOE) y en el Decreto de la Junta que regula las actividades escolares complementarias, las extraescolares y los servicios complementarios en los centros concertados de la comunidad. En concreto, ambas normas dejan claro que esas aportaciones deben ser voluntarias y no pueden ir destinadas a sufragar servicios ya financiados por la administración a través del concierto educativo.

De ahí que Roldan subrayara que esas aportaciones, con la periodicidad que marque cada institución, nunca pueden ir para las actividades escolares, complementarias (realizadas en horario escolar) y los servicios (comedor y transporte, entre otros). En cambio, explicó que es un dinero que tiene como destino, por ejemplo, las ONG's de las congregaciones religiosas o para sufragar las mejoras de los centros, siempre y cuando no sea el apartado educativo.

En ese sentido, declaró que el dinero público que recibe la concertada es «insuficiente» para el pago de personal no docente, el equipamiento y los gastos de luz, calefacción y reparaciones ordinarias. «Solo percibimos el 50% del dinero para cubrir todo lo necesario», expuso. Leandro Roldán precisó que la Consejería de Educación aporta a la enseñanza concertada solo lo que marcan los Presupuestos Generales del Estado mientras que hay comunidades que complementan esta partida económica. «La institución que mantiene la escuela concertada es deficitaria y no logra cubrir todos los gastos. Y los padres son conscientes de esta situación», añadió. De ahí que el responsable de Escuelas Católicas señalara que las fundaciones «agradecen» estas aportaciones voluntarias.

También manifestó que sus colegios pasan un triple control financiero, ya sea al rendir cuentas en los consejos escolares de cada centro, a la Consejería de Educación y a través de las auditorías anuales de Hacienda.

El Consejo General de Economistas explicó la semana pasada que detrás de esas contribuciones hay una «contraprestación», por lo que no se trata de un donativo y no serían susceptibles de desgravación en el IRPF, algo que corroboró el Ministerio de Hacienda. En la actualidad, las aportaciones a fundaciones y entidades sin ánimo de lucro como las ONGs cuentan con una desgravación del 75% para los 150 euros primeros y del 35% para las cantidades restantes.

Sin casos en la región

Roldán recordó que, de momento, la Agencia Tributaria solo ha denegado este tipo de donaciones voluntarias en Asturias y Escuelas Católicas de Castilla y León no tiene constancia de casos en la comunidad. «Habrá que esperar a la próxima declaración de la renta», precisó. Eso sí, reconoció que es un asunto que van a abordar con las asociaciones de padres y madres de alumnos (Ampas) porque serían los «grandes perjudicados» si se implanta el nuevo criterio de Hacienda, pese a que las familias se benefician de las desgravaciones desde hace 20 años.

El secretario autonómico de la organización lamentó que este anuncio del Gobierno central es otra «vuelta de tuerca» contra la escuela concertada. «Nos sentimos preocupados e incluso indignados con algunas declaraciones porque es un tipo de educación que recibe ataques por diferentes vías», expresó. Al tiempo que recordó que la concertada presta una educación «de calidad y complementaria, necesaria y elegida por una amplia proporción de las familias». No en vano, afirmó que representa el 30 por ciento del alumnado total de la región.

Su homólogo nacional, José María Alvira, criticó hace dos semanas en Valladolid que la reforma educativa que plantea el PSOE dejaba «manos libres» para negar conciertos a los centros con muchas solicitudes y lamentó la posible «intrusión» de «comisarios políticos» en sus consejos escolares.

 

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