Una app en el móvil para detectar las infecciones de oídos en casa

Una app en el móvil para detectar las infecciones de oídos en casa

Ocho de cada diez niños presentarán al menos un episodio de otitis durante los primeros años de vida

B. M. C.Valladolid

La mayoría de los padres han tenido que lidiar con una otitis en algún momento de su vida. La infección de oído supone la causa más común de consultas pediátricas y, según la Asociación Española de Pediatría (Aeped), al menos ocho de cada diez niños la ha sufrido en los primeros años de vida.

Existen dos tipos de otitis. La primera, la externa o del nadador, es más propia del verano, produce mucho dolor, pero rara vez da fiebre. Se trata de una infección leve provocada por tener mucho tiempo los oídos a remojo y está localizada en la piel que recubre el conducto auditivo externo. Pero duele, y mucho. El dolor es a veces tan intenso que los niños suelen chillar con solo rozarles la oreja. Normalmente, se soluciona con paracetamol para el dolor, una semana de gotas (antibióticos) y sin meter la cabeza en la piscina.

El segundo tipo, la otitis media aguda, se produce cuando el oído medio -situado inmediatamente detrás del tímpano-, se llena de moco cargado de bacterias. Es una infección más común en los meses de invierno y suele derivar de los catarros. Aseguran en la Aeped que entre «un 80% y un 90% de todos los niños presentarán al menos un episodio de otitis durante los primeros años de vida y que es la primera causa de prescripción de antibióticos». Dependiendo de los casos y siembre bajo la supervisión de un médico se puede tratar solo con antitérmicos (ibuprofeno, paracetamol) o con antibióticos.

Para ayudar a los padres a identificar de forma rápida si sus hijos tienen o no líquido en el oído medio y así decidir si acudir o no a urgencias, investigadores de la Universidad de Washington han creado una aplicación para móvil muy sencilla capaz de 'oír' al momento si el niño tiene mocos en el canal auditivo.

La app funciona enviando sonidos adentro del oído y midiendo cómo esas ondas sonoras cambian cuando rebotan en el tímpano.
La app funciona enviando sonidos adentro del oído y midiendo cómo esas ondas sonoras cambian cuando rebotan en el tímpano.

Los investigadores, que publicaron su invento hace unos días en la revista 'Science Transnational Medicine', destacan que solo es necesario un pequeño embudo de papel y un teléfono inteligente para instalar la aplicación.

Cuando el teléfono emite un sonido continuo de 150 milisegundos, que parece el piar de un pájaro, el micrófono del teléfono recoge tanto el piar emitido como el rebote. Si hay fluido acumulado las ondas del sonido rebotado interfieren con las emitidas.

Las otitis pueden pasar desapercibidas porque los niños son demasiado pequeños para decir lo que les aqueja. «En ocasiones, los bebés presentan fiebre o se estiran las orejas, pero otras veces no hay síntomas visibles», explicaba a Efe Shyam Gollakota. Y no hay que bajar la guardia, porque «en algunos casos -asegura este profesor en la Escuela Paul G. Allen de Ciencias de Computación e Ingeniería- la otitis aguda media deriva en complicaciones graves como la meningitis y otras condiciones pediátricas, incluida la otitis con efusión, que está relacionada con demoras en el habla y bajo rendimiento escolar». De ahí que «el diseño de la herramienta de examen en algo tan común como un teléfono móvil pueda ser crucial para los padres y las madres, y también para médicos en regiones con recursos limitados».

«Es como dar golpecitos con los dedos en una copa de vino», señaló el coautor del artículo, Justin Chan, estudiante de doctorado en la escuela Allen. «Dependiendo de cuánto líquido haya en la copa, el sonido es diferente. Con el uso del equipo podemos detectar la presencia de líquido«. Pero cuando hay fluido, el tímpano no vibra bien y refleja la señal original que interfiere más y crea una caída estrecha y profunda en la señal emitida.

No obstante, aunque tengamos la aplicación instalada en el smartphone -por el momento se desconocer el nombre y dónde descargarla-, ante cualquier duda, lo mejor es acudir a un pediatra.