Las empresas auxiliares sortean la caída de la producción de coches y facturan el 2,6% más

José Portilla, director general, y María Helena Antolín, presidenta de Sernauto./EL NORTE
José Portilla, director general, y María Helena Antolín, presidenta de Sernauto. / EL NORTE

Las exportaciones del sector baten records y alcanzan los 21.415 millones de euros, el 7% más que en 2017

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Incremento en la facturación, más exportaciones y creación de empleo son las tres patas del balance de 2018 presentado por la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto). La industria española de equipos y componentes para automoción da por buenos unos resultados en los que se registra un crecimiento moderado, en un contexto de estancamiento de la producción de vehículos a nivel nacional y en un marco temporal en el que la incertidumbre y las tensiones comerciales impregnan prácticamente todos los mercados.

El sector facturó el año pasado 37.170 millones de euros, el 2,6% más que en 2017, un crecimiento que ha sido posible «gracias al esfuerzo exportador de los proveedores españoles, su incremento de competitividad y su firme objetivo de mantenerse a la vanguardia tecnológica», explican.

El año 2018 cerró en negativo para las fábricas españolas, con una reducción de la producción del 1% respecto del cierre de 2017, hasta las 2.819.565 unidades, según datos de la patronal de fabricantes, Anfac. Las caídas del mercado europeo en su conjunto, principal destino de las exportaciones de vehículos producidos en España, obligaron -y siguen haciéndolo- a las fábricas españolas a adaptar sus volúmenes de producción.

Las empresas auxiliares, mientras, reforzaron el pasado ejercicio su apuesta por la I+D+i, que experimentó un alza el 4,2% en su facturación, hasta los 1.545 millones de euros, lo que coloca al sector como una de las industrias más innovadoras del país. «Los proveedores invierten en I+D+i el triple que la media industrial», destacan.

Respecto al empleo, el sector creó más de 5.000 nuevos puestos de trabajo en 2018, hasta superar los 230.100 trabajadores directos y 372.800 directos e indirectos. «El empleo directo generado por el sector se caracteriza por ser estable, de calidad y repartido por toda la geografía. De hecho, representa más de 10% del empleo industrial en varias comunidades autónomas».

Una de ellas es Castilla y León, donde el peso del sector de Automoción supone el 25% del PIB industrial y fabricantes y empresas auxiliares cuentan con más de 35.000 empleos directos, según datos del Foro de Automoción (Facyl), que cuenta con 64 socios entre fabricantes de vehículos implantados en Castilla y León, fabricantes de componentes y sistemas de automoción, empresas de servicios industriales, proveedores de servicios auxiliares, ingenierías y centros tecnológicos.

Competitividad

Los proveedores de automoción invirtieron más de 2.000 millones de euros en incrementar y mejorar sus capacidades productivas «con el fin de seguir siendo competitivos y adecuarse a las demandas de sus clientes».

En cuanto a las exportaciones del sector, alcanzaron un nuevo récord de 21.415 millones de euros (el 7% más que en 2017), cifra que representa el 57,6% de la facturación. De la facturación en el mercado nacional (15.755 millones de euros), 10.270 millones de euros corresponden al suministro de equipos y componentes a los fabricantes de vehículos (-5,9%) y 5.485 millones de euros proceden del mercado de recambios (+3,2%).

La Presidenta de Sernauto María Helena Antolín, destaca que la fuerte apuesta del sector por la internacionalización y la I+D+i le permite alcanzar estos resultados «y seguir siendo socios estratégicos de todas las marcas de fabricantes de vehículos y de los principales grupos de distribución de recambios».

En los últimos cinco años, la facturación del sector en todo el país se ha incrementado más de 9.000 millones de euros; se han generado casi 40.000 empleos directos nuevos e invertido más de 6.500 millones en I+D+i.

Sernauto espera una ralentización del crecimiento en 2019, si bien «manteniendo los mismos niveles de facturación y empleo, con ligeros incrementos muy moderados». José Portilla, director general, señaló que «para que la industria de componentes pueda mantener los niveles alcanzados, se hace preciso el apoyo de la Administración a este sector, a través de medidas concretas y reales, para el fomento de la competitividad y para poder llevar a cabo la transición tecnológica e industrial con éxito, con el firme propósito de continuar generando riqueza y empleo de calidad en este país, como están haciendo en otros países europeos».