La economía regional afloja su ritmo de crecimiento por la caída de la industria y las exportaciones

Pilar del Olmo, consejera de Economía y Hacienda./RAMÓN GÓMEZ
Pilar del Olmo, consejera de Economía y Hacienda. / RAMÓN GÓMEZ

El Producto Interior Bruto crece el 3,1% en el tercer trimestre, tres décimas menos que en el periodo anterior y Del Olmo culpa a Pedro Sánchez y sus «globos sonda»

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Castilla y León registró un crecimiento económico en el tercer trimestre de 2018 del 3,1%. Se trata de un dato bastante mejor que el que ofrecía hace un año por estas fechas (2,3%), pero algo peor que el del periodo inmediatamente anterior (3,4%). La Contabilidad Regional difundida por la Consejería de Economía y Hacienda muestra que todos los apartados se mantienen en positivo, pero también que todos se desaceleran, con la excepción del sector de la construcción. Lo más preocupante es el frenazo en la progresión de la industria manufacturera, motivado sobre todo por el descenso en la producción del sector del automóvil. Esto, además, tuvo la consiguiente repercusión en las exportaciones, que restaron tres décimas al crecimiento. La variación intertrimestral del PIB regional se situó en 0,1% entre los meses de julio y septiembre, frente al 1,2% del trimestre precedente.

El sector primario registró un crecimiento del 11,7% (siete décimas menos que en el periodo anterior), con un importante crecimiento de la producción agrícola y una desaceleración de la ganadera. La industria experimentó un incremento del 1,7% (bastante peor que el 3,1% anterior), como consecuencia del peor comportamiento de la industria manufacturera, que se desaceleró 2,6 puntos hasta el 0,9%, ya que las ramas energéticas crecieron el 10,2% interanual. El sector de la construcción pasó del 2,7% anterior al 2,9%; mientras que el sector servicios progresó el 3,2%, una décima menos, por la moderación del componente de mercado, ya que los servicios no de mercado crecieron nueve décimas más que en el periodo anterior.

Desde el punto de vista de la demanda, la aportación de la interna al crecimiento del PIB se mantuvo en 3,4 puntos porcentuales. Sin embargo, la contribución del sector exterior pasó de 0 a -0,3 puntos porcentuales entre julio y septiembre.

El gasto en consumo final se incrementó el 2,9%, una décima menos que en el segundo trimestre, con un menor crecimiento del consumo de los hogares y un aumento del de las Administraciones Públicas. La inversión de las emrpesas experimentó una subida del 4,7%, mayor que la del trimestre precedente, debido a la aceleración de la inversión en construcción, ya que la aportación de los bienes de equipo fue algo menor.

En línea con las previsiones

El empleo, que la Contabilidad Regional mide en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, refleja un crecimiento interanual del 0,5% en este tercer trimestre, lejos del 1,3% del segundo. El incremento fue menor en la industria y el sector primario, mientras que en la construcción y el sector servicios se produjeron descensos.

En la presentación de los datos, la consejera de Economía y Hacienda ha destacado que «la economía regional mantiene el pulso» pese a que «las idas y venidas y los globos sonda de Pedro Sánchez están poniendo en peligro una industria tan fundamental para Castilla y León como la del automóvil». Para Pilar del Olmo, la economía regional está en condiciones de terminar el año en línea con la previsión presupuestaria de la Junta, cifrada en el 2,7% para el conjunto del ejercicio.