Contratos de tres meses y sueldos de 700 euros para luchar contra el fuego

Manifestación celebrada el 22 de mayo en Valladolid, que acabó a las puertas de las Cortes./Elo Martín
Manifestación celebrada el 22 de mayo en Valladolid, que acabó a las puertas de las Cortes. / Elo Martín

CC OO, UGT y CSIF reclaman mejoras laborales, más medios y un operativo activo durante todo el año

S. E.

El verano llega y los trabajadores que combaten el fuego a pie de monte siguen en modo reivindicativo. Se quejan de medios escasos, de sueldos que pueden tocar suelo en los 700 euros mensuales y de una normativa que permite a las empresas del operativo tener al personal de los retenes trabajando en el monte a 38 grados cargando con la motosierra y prolongar esa jornada con un incendio al que acuden «pasados de horas». «Esto último solo pasa en Castilla y León. No se ha cambiado la normativa en 20 años», remarca Joaquín Serra, ingeniero de montes y responsable de CC OO en el operativo de extinción de incendios de Castilla y León.

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Desde CSIF Castilla y León aseguran que el personal arrastra reivindicaciones con una falta de respuesta de años, para un servicio catalogado por ley como «esencial» que debería tener cubiertas el 100% de las vacantes en todas las categorías del operativo.

«Es necesario un operativo permanente, todo el año», señala José Miguel García Álvarez, secretario de Administración Autonómica de la Federación de Servicios Públicos de UGT. Un operativo que los meses de verano se centre en ataque directo contra el fuego y el resto, en limpieza y tratamientos silvícolas, «que es prevención».

Joaquín Serra expone que uno de cada dos trabajadores fijos discontinuos firma un contrato de tres meses. «Un empleo sumamente precario y con un sistema perverso que hace que un trabajador que ha dedicado veinte años a la lucha contra los incendios llegue un día y se encuentre con que no pasa el reconocimiento médico y no le llamen o le ofrezcan una categoría inferior por no estar regulada la segunda actividad».

Juan Antonio Azpeleta, interino fijo discontinuo de la Junta, que trabaja como conductor apunta que tiene compañeros en esa situación de interinidad con 18 campañas en su haber y que los conductores, por ejemplo, podrían aprovecharse por parte de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente también en la campaña de vialidad invernal.

Ricardo Vallecillo, agente medio ambiental en Burgos, considera imprescindible una mayor agilidad en la activación de medios en el operativo, la jubilación del material y los vehículos obsoletos que no se han repuesto estos años de la crisis y pone de manifiesto que hay compañeros que suman a su jornada estival 34 días de guardia en verano con zonas muy amplias que pueden «obligar a recorrer 70 kilómetros con un aviso. Eso son más de 35 minutos. Cuando llegas, el conato es un incendio, porque la rapidez de la reacción se ha esfumado».