Castilla y León tiene más electores que superan los 80 años que veinteañeros

Un votante deposita su voto en una urna./Gabriel Villamil
Un votante deposita su voto en una urna. / Gabriel Villamil

Casi 53.000 jóvenes de la comunidad se incorporan como votantes para las generales del 28-A

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Los datos de la Oficina del Censo Electoral muestran claramente el envejecimiento que sufre Castilla y León: en la comunidad hay más electores que superan los 80 años que potenciales votantes veinteañeros. Las personas octogenarias, nonagenarias y centenarias censadas en la comunidad ascienden a 234.076, mientras que los jóvenes que abarcan la franja entre 20 y 29 años solo llegan a los 190.087. Ni siquiera incorporando a los 37.725 adolescentes de 18 y 19 años con derecho a voto, el número de electores de las franjas de edad más baja supera a los más veteranos. En la división parcelada por tramos de cinco años, el menor número de votantes censados en Castilla y León se registra en la horquilla entre 20 a 24 años, con 92.586 electores. Este número también es inferior a los que aparecen en el tramo entre 80 y 84, con 96.291 castellanos y leoneses censados.

Como sucede en el resto de España, en Castilla y León hay más electoras que electores (1.001.970 mujeres por 960.123 hombres en la comunidad). Aquí se observa un dato relevante: aparecen más varones que féminas en todas las franjas de edad que abarcan desde los 18-19 años hasta los 65-69, pero la tendencia se invierte de manera llamativa a partir de los 70 años en favor de las mujeres, con diferencias mucho más acusadas que evidencian la mayor longevidad femenina. Por ejemplo, de los 137.785 votantes que superan los 85 años, el 64,7% son mujeres y solo el 35,3% hombres. Es en estos tramos donde se produce el vuelco que permite que las mujeres superen a los varones en el número global de electores en la comunidad.

Las elecciones generales del próximo 28 de abril serán especiales para 52.880 jóvenes de Castilla y León. Por primera vez, tendrán la opción de votar en unos comicios ya que en la anterior cita con las urnas (26 de junio de 2016) aún no habían alcanzado la mayoría de edad. Sin embargo, estas incorporaciones al censo electoral no impiden que el número total de electores castellanos y leoneses descienda hasta los 2.115.994, incluyendo los 153.901 residentes en el extranjero. En 2016, estaban censadas 2.136.118 personas, 20.124 más que en el registro actual de la Oficina del Censo Electoral. Esta pérdida de votantes no afecta a la representación: el número total de escaños que aporta Castilla y León al Congreso de los Diputados se mantiene en los 31.

Valladolid lidera el número de nuevos electores con vistas al proceso del 28-A en la comunidad: 11.739 jóvenes se incorporarán ahora a las urnas. Valladolid es la única provincia que supera la barrera de los diez mil, ya que León se queda en 9.519 y Burgos en 8.047 votantes que se estrenan en estos comicios. Soria cuenta únicamente con 1.985 nuevos jóvenes censados y, en términos generales, es la provincia española con menor número de electores (76.845). Solo las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla tienen menos votantes potenciales (62.582 y 59.224 respectivamente).

En España, figuran registrados en el censo 34.799.999 electores residentes en el país, a los que hay que sumar los 2.093.977 que residen en el extranjero. En Castilla y León, el número de votantes que vive en la comunidad es de 1.962.093 . Además, otros 153.901 pueden ejercer su derecho a voto desde el exterior. Los países con mayores números de emigrados castellanos y leoneses son Argentina (50.796), Francia (22.645), Alemania (8.810) y Cuba (8.659).

Sin embargo, las dificultades administrativas para votar desde el exterior suelen rebajar mucho el voto emigrado. En las últimas elecciones generales de junio de 2016, solo se contabilizaron 9.624 papeletas válidas de un total de 145.511 posibles en Castilla y León. Esto supuso una participación del 6,6%. Este bajo porcentaje, no obstante, fue superior al que se registró en las autonómicas de 2015, donde solo votó el 3,2% del denominado CERA (censo electoral de residentes ausentes). Las elecciones generales mueven más al voto que los comicios autonómicos. Como síntoma de la despoblación, el número de castellanos y leoneses residentes en el exterior ha crecido desde la última cita electoral. De los mencionados 145.511 que figuraban en el CERA en 2016 se pasa ahora a los 153.901 emigrados.