«Venir a mi casa es un responsabilidad añadida pero es algo que me apetece»

Carlos Criado en su finca./
Carlos Criado en su finca.

SILVIA G. ROJO

Después de 10 años, ha pasado rápido el tiempo, la ganadería de Juan Manuel Criado vuelve a lidiar en Ciudad Rodrigo. Sus animales se anuncian dos tardes: hoy en el festival con picadores en el que estoquearán Manuel Jesús El Cid, Iván Fandiño y Juan del Álamo y el novillero Toñete; y mañana domingo en la primera de las dos tardes del Bolsín Taurino. Carlos Criado está encantado con los carteles y en esta entrevista habla sobre las sensaciones que implica lidiar en casa.

¿supone una mayor responsabilidad venir a Ciudad Rodrigo?

Venir a CiudadRodrigo es una responsabilidad añadida, un poquito más. Es mi casa y también apetece. Me responsabilizo y me gusta estar aquí.

¿Se lo tuvo que pensar mucho a la hora de aceptar estar en el Carnaval del Toro?

La verdad es que no. Al principio pensé en traer unos erales para los chavales del Bolsín Taurino pero luego fueron a ver los erales y una vez allí, empezamos a hablar también del festival del sábado y dije: bueno, pues vamos a hacerlo así. Les gustaron los toros a la gente que seleccionaba del Ayuntamiento y dijimos, adelante.

-¿Qué balance hace de su ganadería en los últimos años y en el momento actual?

-Vas conociendo y vas buscando lo que crees que puede ser mejor. Hemos reducido vacas, venía obligado por el tema de la reducción de los festejos, y empiezas a mirar las cosas de otra manera, siempre pensando en lo que tienes y en lo que quieres pero estoy contento. Tengo camadas cortas y en los tentaderos, en la base, estoy muy contento y ahora mismo lo que vienen son cosas nuevas.

-¿Es el de los toros un negocio al uso, como otro cualquiera?

-Este negocio es más complicado que otros aunque, realmente, es un negocio pero con ese componente un poco sentimental de estar seleccionando comportamientos. No es lo mismo que un negocio puro y duro comercial, hay algo más

-¿Hay tan pocos toros en el campo como dicen?

-Los ganaderos siempre decimos que hay menos y estadísticamente está demostrado que se ha reducido drásticamente el número de madres. Se ha ajustado un poco a la demanda porque el problema de la crisis fue que cuando nos llega nos encontramos con unas camadas largas y muchos animales en el campo y el número de festejos que se reduce y ahí sí que entras en un mercado de oferta y demanda. Los precios han sido duros, ridículos y muy dolorosos para los ganaderos. Ahora empiezas a ven un poquito la luz y hay más precio, más movimiento pero tampoco te creas que tanto.

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