Manuel Diosleguarde se hace con el Bolsín

Manuel Sánchez, ganador del Bolsín, en el Teatro Nuevo./
Manuel Sánchez, ganador del Bolsín, en el Teatro Nuevo.

La Escuela de Tauromaquia de Salamanca clasificó en las dos primeras posiciones a dos de sus alumnos más aventajados

SILVIA G. ROJO

El Bolsín Taurino Mirobrigense en su edición número 61 ya tiene un nombre propio, el de Manuel Sánchez, al que se conoce dentro del mundo del toro como Manuel Diosleguarde.

Con la solemnidad propia del acto, el joven novillero fue llamado desde el escenario del Teatro Nuevo Fernando Arrabal para ser proclamado triunfador y de este modo, hacer el particular paseíllo entre el público que lo recibió con una ovación cerrada. Es más, muchas personas se pusieron para recibir al joven de la comarca mirobrigense.

El que conoce un poco la dinámica del Bolsín sabrá que los miembros del jurado: Andrés Sevillano, Miguel Ángel de Elías, Manuel Santos y Francisco Martín decidieron el orden de los clasificados el pasado lunes pero no es menos cierto que ese veredicto se cierra bajo siete llaves y tan solo son ellos cuatro los que conocen el nombre del triunfador hasta el momento en el que se anuncia en el acto del teatro.

La Escuela de Tauromaquia de Salamanca está de enhorabuena porque el año pasado fue el novillero de La Fuente de San Esteban, David Salvador, el triunfador y este año repiten en la primera posición con otro de sus alumnos.

Pero no solo eso. El segundo de los clasificados o, primer finalista, fue otro salmantino, más concretamente de La Alberca, y responde al nombre de Valentín Hoyos. La lista la completaron Ismael Jiménez y Carlos Domínguez, de Badajoz; y Adrián Villalba de Albacete. El premio para todos será el mismo: matar un novillo durante el carnaval. A todos ellos les contó el patriarca del Bolsín, Miguel Cid Cebrián, que hace tan solo unos días coincidió en Ronda con Roca Rey, triunfador del certamen en el año 2013, y que le dijo: «Allí es donde empecé yo».

Aunque las apuestas solo valen para pasar el rato, eran muchos los que se jugaron todo a Diosleguarde y los que tenían alguna duda, terciaban por Hoyos. Al final, la solución anoche la dieron gratis en el Teatro Nuevo.

Quizás, el triunfador se descubrió, verdaderamente, el pasado fin de semana ante las vacas de Antonio Martín y con su novillo de la final al que toreó muletazo a muletazo, dándole los tiempos que requería el animal.

En cambio, Valentín Hoyos ha sido más regular durante todo el certamen y en la final, es verdad que despuntó.

Este acto no solo sirvió para reconocer al triunfador y a los finalistas sino que también se incluyó un homenaje a Flores Blázquez en el cincuenta aniversario de su toma de alternativa y como triunfador del Bolsín en el año 1964.

El patriarca del Bolsín, Miguel Cid, recordó una actuación «memorable» de Flores Blázquez en La Glorieta tras su paso por Ciudad Rodrigo y a la que acudieron varios miembros de la familia bolsinista. «Fue un triunfo espléndido, cortó cuatro orejas» y consideró que «ha sido uno de los que más cerca ha estado del Bolsín y de los que más vinculación ha tenido».

Al propio patriarca le correspondió hacer un poco de memoria y valorar el último año de actividades en la que destaca, sin duda, la exposición con obras de Venancio Blanco en el Palacio de los Águila. Sumó, además Cid, el reciente acto de homenaje al torero Javier Castaño y en el que se propició un espectáculo de fusión al que denominador Charros y gitano.

Hubo más reconocimientos, la familia bolsinista no se olvida de nadie, pues «la generosidad va y viene», manifestó.

En la memoria, por supuesto, algunos fallecidos cercanos como los ganaderos «don Alipio, don Javier y don Antonio, todos Tabernero, y don Álvaro Matías y José Grados, conocido como Pepe Geromo».

Era precisamente Alipio Pérez Tabernero el patriarca de los ganaderos del Bolsín y tras su muerte, ese reconocimiento recae en al persona de Manuel Delgado Sánchez-Arjona, quien recogió la ovación del público del Teatro Nuevo.

Además de ayudar a todos esos aspirantes a figura del toreo, con esos actos culturales la entidad abre una nueva senda «de la que nos debemos sentir orgullosos», matizó el patriarca.

Por último, Miguel Cid felicitó a los participantes pero sobre todo, quiso destacar la labor, «muy difícil», de los miembros del jurado que actúan con «justicia, independencia y limpieza y eso nos da prestigio y categoría».

A continuación se dio paso a Beatriz Montejo, la cuarta mujer pregonera con la que ha contado la familia bolsinista.

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