La mitad de las obras anunciadas en 2018 por el Gobierno y la Junta no se adjudicaron

Señal de obras en Valladolid./J. S.
Señal de obras en Valladolid. / J. S.

La licitación de obra pública crece el 36% en Castilla y León en 2018, pero la Cámara de Contratistas recuerda que sigue en cifras de hace 22 años

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Para las empresas contratistas de obra pública de Castilla y León, 2018 fue «un buen año», teniendo en cuenta que la licitación experimentó un incremento del 36%, con la administración autonómica como la de mayor volumen inversor y la de mayor crecimiento. La cantidad licitada, 973 millones de euros, se sitúa al mismo nivel de 1996, mientras que las obras ya adjudicadas, por valor de 717 millones, suponen el 51% de lo previsto en los presupuestos de las tres administraciones, según ha advertido el presidente de la Cámara de Contratistas, Enrique Pascual.

La administración central fue, con 248 millones, la que menos obra licitó, la que más se desvió de lo presupuestado, ya que solo adjudicó el 38% de lo previsto, y la que menos incrementó el gasto con respecto al año anterior, el 5%.

Los 377 millones licitados por la administración autonómica, cuatro de cada diez del total, suponen un avance del 55% con respecto a las cifras de 2017 e incluyen un grado de cumplimiento en sus adjudicaciones del 52%.

En cuanto a la administración local, «la que demuestra mayor estabilidad y ofrece a las empresas mayores posibilidades de planificación», el 46% de incremento anual, hasta 349 millones, le otorga una tasa de adjudicaciones del 70%.

En la presentación del balance de 2018, Pascual ha lamentado que «las administraciones más grandes no se comporten de manera tan consistente como la local», algo que ha provocado que Castilla y León se sitúe en «niveles inversores de 1996, cuando nuestra economía es ahora el doble de grande».

Pese a que el presidente de la cámara percibe que el Estado tiene «más dinero que nunca y hay apetencia de los fondos de inversión extranjeros por invertir en infraestructuras públicas, en España no se les atiende porque los políticos no saben manejar la iniciativa público-privada», ha criticado. Al encontrarnos en año electoral, Pascual vaticina que se prolongará el parón ya constatado en el primer trimestre hasta «un atracón de licitaciones en el último tramo del año para que Europa no nos llame la atención».

Es llamativo el caso de Valladolid, donde el Gobierno en 2018 solo licitó tres millones, de los 58 anunciados, el 88% menos que un año antes. Ayuntamientos y Diputación convocaron obras por valor de 71,9 millones, el 130% más, mientras que la Junta licitó 68,2 millones, con un incremento del 56%.

Con 34,2 millones, en Salamanca, Adif acometió el año pasado la mayor de sus obras en la comunidad autónoma. Se trata de la electrificación de la Línea Medina del Campo-Salamanca-Fuentes de Oñoro. La Consejería de Sanidad, destinó su mayor inversión, 35,2 millones, a las obras de ampliación y reforma del Hospital de Soria. En cuanto a la administración local, la licitación más elevada corrió a cargo del Ayuntamiento de Valladolid, con los 15,1 millones para conservación, reparación y reforma de infraestructuras viarias.

El sector de la construcción, según ha recordado Pascual, ha caído en Castilla y León desde un volumen de negocio de más de 15.000 millones de euros a los menos de 5.000 de los últimos años, mientras que de 14.800 empresas han sobrevivido 9.400. El número de trabajadores ha descendido de 130.000 a 66.000 y el presidente de la cámara se ha quejado de falta de mano obra por su «imagen de sector poco atractivo, que despide». «No damos con la fórmula para que se vea la construcción como un sector de futuro», ha concluido.