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Adiós, presupuestos de Castilla y León; hola, campaña preelectoral
Mañueco asegura que las cuentas se aprobarán en marzo, con la «nueva mayoría» que salga de las urnas, y Pablo Fernández y Francisco Igea auguran que, aunque gane, Vox no le permitirá repetir en el cargo
Pues no hubo sorpresa, ni arrepentimiento de los enmendadores ni ofertas negociadoras de última hora. 47 votos a favor de devolver los presupuestos a la ... Junta: PSOE, Vox, UPL, Soria ¡Ya!, Unidas Podemos y Francisco Igea. Otros 33 votos en contra, los del PP y los dos no adscritos. Y la abstención de Por Ávila.
Y en este punto, sin presupuestos, comienza la campaña electoral.
Que lo hace con vaticinios. Pablo Fernández auguró que Mañueco no gobernará en marzo ocurra lo que ocurra. O porque caiga ante la izquierda o porque Vox decida investir a otro. Lo mismo le dijo Francisco Igea. Y Miguel Ángel García Nieto, portavoz adjunto del PP, auspició justo lo contrario: «Hay PP y Mañueco para rato, seguirá siendo presidente aunque saque usted la bola de cristal, se ha equivocado tantas veces que se va a seguir equivocando».
Antes de la votación, con las posiciones ya fijadas, Mañueco tomó la palabra. Acusó a los demás de bloquear las cuentas y se centró especialmente en PSOE y Vox, aunque todos los grupos parlamentarios presentaron y respaldaron las enmiendas a la totalidad. Desgranó las víctimas de ese rechazo a las cuentas, aunque le recordaron que es la quinta vez que prorrogará los presupuestos. Y aseguró que «estos presupuestos se aprobarán, si no es ahora, en marzo» cuando los suyos sumarán «una nueva mayoría». Entonces, dijo, «todos estos proyectos» decaídos formarán parte de su programa electoral.
Así que sí. La campaña ha comenzado.
El debate de hoy fue un debate con el retrovisor puesto. Usted dijo, usted hizo, usted aseguró. Un revival parlamentario que, para colmo, tenía el espóiler incrustado en los rótulos de presentación. Como si el día 27 de noviembre el primer capítulo de Strangers Things comenzara -por poner un ejemplo aleatorio, no se asusten- con sintonía, letras rojas, título de la serie, sintonía y más letras rojas que pusieran 'el monstruo muere, el policía también y la niña se sacrifica por el pueblo'. Y acción. El resultado fue un combate de monólogos en el que todo sonó a dicho y que se resumió en lo que ya se sabía. No hay presupuestos, siguen vivas las cuentas de 2024 aprobadas por PP y Vox, y en 115 días, elecciones.
De camino al hemiciclo, tanto el portavoz adjunto de Vox, Carlos Menéndez, como el secretario general socialista, Carlos Martínez, que acudió a la tribuna con su secretario de Organización, Daniel de la Rosa, bromeaban con el teléfono que nunca sonó. Con la llamada que hubiera servido de coartada para que Carlos Fernández Carriedo, consejero de Economía y Hacienda, insistiera de veras en que «había tiempo» para llegar a un entendimiento. Las jugadas ya estaban decididas desde hacía mucho. El PP presentó las cuentas «récord», los incrementos presupuestarios, las partidas más sociales…
Y se dejó en el cajón la actualidad.
No hubo Cerdán. No hubo Paqui en El Corte Inglés. No hubo fiscal general condenado. En plena campaña preelectoral, que es en lo que estamos, resultó extraño que no se hiciera ninguna mención a todo esto por parte del PP.
Y sin embargo, al otro lado, el PSOE desató la defensa a ultranza del Gobierno de Pedro Sánchez. Parece, visto el discurso de Patricia Gómez Urbán, que los socialistas van a aceptar el órdago de campaña. En Génova creen que el argumentario de marzo tiene que ir encaminado al acoso y derribo de Pedro Sánchez. La amnistía, la condonación de la deuda, Puigdemont y la corrupción. Y el PSOE, en lugar de buscar una salida, ha aceptado el mano a mano. Frente al antisanchismo, el sanchismo.
Lo más gracioso es que las dos orillas mayoritarias, PP y PSOE y viceversa, coincidían en ciertas frases. Aunque del modo en que se ve el reflejo en el espejo: justamente al revés.
Por ejemplo. Patricia Gómez Urbán defendía que la recaudación sube porque la economía va bien y por tanto el consumo crece y, con él, lo que se recoge del IVA. Y Rosa Esteban Ayuso, portavoz del PP en el debate, señalaba que si Castilla y León recibe mucho dinero del Estado es porque «la economía funciona, porque crece la competitividad»… En Castilla y León. «Está usted solo, en minoría, cuando se devuelvan los presupuestos debería usted disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas», lanzó Gómez Urbán a Alfonso Fernández Mañueco. Y Esteban Ayuso le devolvió la jugada tal cual: «El Gobierno de Pedro Sánchez ya no se sostiene por sí solo». Aunque luego la portavoz popular echó en cara a los socialistas que el sistema de financiación autonómica lleva caducado 11 años. Es decir, con Pedro Sánchez… Y con Mariano Rajoy.
Y en este juego habitual el que mete cuña en la grieta, a ver si crece, es Vox. Al que se lo ponen fácil. «Están ustedes con que si paga Mañueco, que si paga Pedro Sánchez... Que no, que los que pagan son los españoles», comenzó David Hierro. Vox tiene una hoja de ruta clara y no se detiene en las autonómicas de marzo. Vox piensa en nacional. Esto solo es una etapa. De ahí la siguiente frase del portavoz parlamentario: «Señor Mañueco, no estuvo el sábado en las reuniones de negociación. El señor Carriedo, con muy buena voluntad, por cierto, admitió que Vox sería su socio preferente y que mantenía los 32 ejes del acuerdo de Gobierno vigentes. Si esos 32 puntos siguen vigentes, ¿por qué ustedes se niegan a llegar a un acuerdo con Vox como hacen sus compañeros de Valencia, de Murcia, de Baleares?». O en España en 2027, vaya.
Pero había cuatro enmiendas a la totalidad en el orden del día, cuatro. El grupo UPL-Soria ¡Ya! también presentó la suya. «Son las seis menos cinco y no han llamado», le dijo Ángel Ceña (Soria ¡Ya!) a Carriedo, siguiendo con la misma broma que Menéndez y Martínez en los pasillos. Ceña, por cierto, jugó al mismo juego que Vox con lo de asestar a diestra y siniestra. En su provincia defiende el 3-1-1 que logró en 2022 ante PP y PSOE. Y lo hace ante un candidato socialista que es el actual alcalde de Soria. «Qué fácil es sumar partidas que se repiten año tras año» porque no se cumplen, se quejó Luis Mariano Santos, de UPL.
Y la del Grupo Mixto, con Pablo Fernández (Unidas Podemos) y Francisco Igea ya de salida del hemiciclo y con ganas de dar guerra. «Mañueco no va a volver a ser presidente de la Junta en 2026», vaticinó Fernández, que se basó en que el marco postelectoral será «gurruño, gurruño, gurruño». Y que si no hay triunfo de la izquierda, habrá pacto a la derecha, pero sin Mañueco como candidato 'investible'. Francisco Igea concluyó que, dado que los primeros helicópteros y las primeras medidas que prometió en el debate de política general se han implantado en León, Ávila y Soria, tierras de UPL, Por Ávila y Soria ¡Ya!, los partidos territoriales funcionan más de lo que parece. «Si yo viviera en León, votaría a UPL», dijo.
Después de una tramitación accidentada, de establecer un calendario exprés y de una semana de comparecencias, los presupuestos ya son pasado. La semana que viene Pleno ordinario repletito, uno de esos plenos escoba con mucha enjundia, y directos al grano. Que no son ya otras cuentas que las electorales.
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