El Centro del Lobo fomenta el turismo en Sanabria con 21.000 visitas en diez meses

El Centro del Lobo fomenta el turismo en Sanabria con 21.000 visitas en diez meses

El visitante puede ver al cachorro nacido en las instalaciones y el seguimiento mediante cámara de su primer mes y medio de vida

ALICIA PÉREZ

El Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León, en la localidad zamorana de Robledo, en plena Sierra de la Culebra y próximo al Parque Natural del Lago de Sanabria, recibió 21.380 visitas en los primeros diez meses desde su inauguración el 19 de octubre. En este tiempo ha logrado fomentar el turismo en la comarca y desestacionalizar la llegada de visitantes o atraerlos a la zona durante todo el año, también en invierno, uno de los objetivos con los que se puso en marcha la instalación.

Han visitado las instalaciones turistas procedentes de Castilla y León y de Madrid principalmente, pero también de otras comunidades y países. Es creciente el número de extranjeros que llegan a la zona atraídos por la observación del lobo en libertad en la Sierra de la Culebra, la zona con mayor densidad de lobo ibérico de Europa. Después, solos o con empresas turísticas de la zona especializadas en la observación del cánido, pasan también por el centro, donde pueden verse los animales en tres recintos vallados de tres hectáreas cada uno y en régimen de semilibertad desde tres observatorios.

Ha sido el mes de julio el de mayor afluencia de visitantes debido al tirón de la comarca de Sanabria y del Lago en verano, pero desde la apertura de las instalaciones la llegada de turistas se ha repartido más. «La diferencia de visitantes en el Lago en verano y en invierno es brutal mientras que en el Centro del Lobo ha habido más visitantes en verano, pero no tanta diferencia», explicó el jefe de la Sección de Espacios Naturales y Especies Protegidas de la Junta de Castilla y León en Zamora y director del centro, Jesús Palacios, quien aseguró que se ha logrado desestacionalizar la llegada de turistas y que estos elijan también Sanabria durante el largo invierno, uno de los objetivos socioeconómicos del proyecto en el que han colaborado la Junta, el Ayuntamiento de Puebla de Sanabria y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama). «Nos decían los hosteleros y la gente de la zona que este invierno han notado que venía más gente a sus establecimientos con el atractivo del Centro del Lobo», aseguró sobre un aspecto que también sostiene el alcalde de Puebla de Sanabria, José Fernández. «Se ha notado que vienen turistas en otras épocas del año. El centro cumple perfectamente las expectativas que habíamos depositado las administraciones», subrayó el alcalde sobre un recurso que considera «importantísimo» para incentivar la actividad económica más relevante de la comarca: el turismo.

Ahora, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, encargada de la gestión a través de la Fundación Patrimonio Natural, confía en cerrar agosto, el undécimo mes desde la apertura, con 25.000 visitas alcanzadas. «La valoración es enormemente positiva porque hay que tener en cuenta que se cobra una entrada a los visitantes y cuando la gente paga le gusta ver cubiertas sus expectativas», indicó el director. «La gente queda enormemente contenta y en general, el visitante se va con sus expectativas cubiertas», unas impresiones que muchos turistas plasman en el libro de visitas que hay a disposición del público y que en más del 90% de las ocasiones refleja apreciaciones favorables.

Los observatorios

A esto ayuda especialmente el hecho de que puedan verse lobos desde los observatorios «en un ambiente natural, a una distancia razonable y de una forma tan salvaje», un aspecto difícil de encontrar en otros centros. «El visitante alucina con la posibilidad de ver un lobo en un ambiente totalmente natural a esa distancia», explicó Palacios. Y es que, enclavado en la Sierra de la Culebra, la zona con mayor densidad de lobo ibérico en Europa, el centro es único en sus características en España, pues los otros centros con lobos del país tienen un enfoque diferente y no cuentan con unidad de manejo como la de Robledo.

Dispone el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León de ocho ejemplares, tres machos y cinco hembras, distribuidos en dos manadas. En estos momentos, el visitante puede ver a cinco de estos animales, ya que el cachorro nacido en las instalaciones el pasado 3 de junio y su madre, Dakota, una loba primeriza, están aún apartados del resto y en periodo de lactancia. Tampoco se puede observar a Brasa, la loba rescatada en agosto de 2012 del incendio de Castrocontrigo (León), en el que sufrió unas quemaduras «terroríficas» de las que todavía se encuentra en proceso de recuperación.

El cachorro del centro nació junto a otros dos, uno ya muerto y otro que falleció durante el proceso de cría. Los visitantes podrán ver al nuevo ejemplar próximamente, una vez lo decida el equipo de la Unidad de Manejo y Control Veterinario. Además, se ha elaborado un vídeo que también se pondrá a disposición del visitante sobre el parto de los lobeznos, sus primeros momentos junto a la madre y el seguimiento mediante cámara del cachorro durante su primer mes y medio de vida.

Es la parte de observación de los lobos en el exterior lo que más sorprende al visitante, aunque también admira los 1.800 metros cuadrados de exposición previa sobre biología, ecología, la gestión y conservación de la especie y el patrimonio cultural derivado de su relación con el hombre.

De esta forma, en una visita de unas tres horas de duración, el turista puede conocer los aspectos mitológicos, la presencia del lobo en los cuentos, las actuaciones llevadas a cabo para la defensa del ganado a lo largo de los siglos o las diferentes construcciones pastoriles.

Historia de los lobos

Una película en la sala de proyecciones narra una historia de lobos en Castilla y León y las actuaciones de gestión que se llevan a cabo en la comunidad, mientras que en otra proyección son varias personas las que, en la oscuridad y alrededor de una hoguera, relatan y entonan hazañas y canciones relacionadas con el animal. Además, los monitores y el equipo de la Unidad de Manejo y Control Veterinario, en total diez trabajadores, ofrecen explicaciones sobre las instalaciones y el funcionamiento del recinto y una vez en el exterior, muestran el manejo que se realiza con las manadas de lobos «de una forma compatible con el medio natural».

A esto se suma un laboratorio en el que es posible tocar una piel de lobo y conocer las relaciones entre los ganaderos y el cánido a lo largo de la historia, una coexistencia que en esta zona es un ejemplo absoluto, según Jesús Palacios. «Hay que tener en cuenta que la Sierra de la Culebra es la zona con más densidad de lobos de Europa y hay una relación muy íntima entre el lobo y los humanos, dándose la circunstancia de que es de las zonas que menos daños sufren», destacó el experto. «Los ganaderos han sido conscientes de que lo había y son ganaderos magníficos que saben defender a sus ganados del lobo. Al haber habido siempre, el ganadero siempre ha estado alerta y no hay esa tensión que existe en otras zonas de Castilla y León y de España donde el lobo desapareció y ha vuelto en los últimos años», puntualizó.

Es por este motivo por lo que el director del centro cree que las instalaciones dedicadas al lobo eran necesarias en la región y, sobre todo, en la ubicación que tienen en la Sierra de la Culebra y en la comarca de Sanabria, por esa «íntima relación» entre el lobo y el hombre.