La plantilla de Sacyl adelgazará en 170 médicos y 127 enfermeros por jubilaciones

Intervención quirúrgica en el Hospital Río Hortega de Valladoli. /
Intervención quirúrgica en el Hospital Río Hortega de Valladoli.

Sanidad tiene abiertas dos oposiciones que suman 612 plazas para ambos colectivos

ANA SANTIAGO

Y suma y sigue. Las jubilaciones de una plantilla envejecida adelgazan la dotación humana sanitaria. Un problema que se advierte desde organizaciones profesionales y sindicales, e incluso desde las propias administraciones, desde al menos 2008. Y suman y siguen los problemas con el plan de recursos humanos que, aunque ya parece encontrar aval definitivo aún sigue en cierta cuerda floja y también están pendientes las resoluciones de las oposiciones tras los tropiezos judiciales y una carrera profesional que asimismo ha pisado los juzgados.

Hace algo más de una década comenzaron las quejas por las no sustituciones, las reclamaciones de las sociedades científicas para fidelizar a los médicos que hacían la residencia en Castilla y León, el Mir, y que se iban a otras comunidades, las contrataciones de médicos polacos... La falta de personal se hacía continuamente patente y se sucedieron los estudios de falta de reposición, especialmente de médicos. Lo hicieron los sindicatos Satse de enfermería y la Cesm, de médicos; pero también el Ministerio de Sanidad, los colegios profesionales y la propia Junta.

La reducción, por los numerus clausus de la matrícula de alumnos que acceden a las facultades de Medicina, la extensión del sistema sanitario con nuevos hospitales y más demanda, junto a las citadas jubilaciones, llevaron la capacidad asistencial al límite de sus posibilidades. Faltaba personal y las convocatorias de oposiciones eran o inexistentes o anecdóticas o fallidas. Sacyl calculó en 2007 una carencia para los siguientes diez años de 3.915 facultativos. Unas deficiencias que se concentraban en catorce especialidades y el estudio de la Consejería de Sanidad tenía una proyección de hasta 2017, es decir, hasta el próximo año.

Aquel informe partía de una plantilla de 4.320 médicos de especialidades hospitalarias y de 2.734 de Familia y Pediatría. Y unas necesidades de ampliación, para 2017, de 2.785 especialistas y de 1.130 facultativos de centros de salud. Dicho de otra manera, se calculaba que los especialistas de hospital deberían sumar una plantilla de 7.105 efectivos el año próximo, muy lejos de los actuales 4.293 que recoge la Estructura de Efectivos actual publicada por la Consejería de Sanidad. De Primaria, deberían según aquellos cálculos alcanzarse los 3.864 médicos de Familia y pediatras el próximo ejercicio. Ahora hay 3.358.

Plantillas bien o mal ajustadas. Previsiones bien o mal hechas; lo cierto es que las jubilaciones van en cadena y no, desde luego, al mismo volumen que las reposiciones. El recorte es considerable, sobre todo en Especializada donde hasta ahora se ha jubilado más y contratado menos. El balance ha sido significativamente peor en la categoría de licenciado especialista frente a otras.

Así, y según datos la Consejería de Sanidad, en el primer ejercicio de aplicación del plan de jubilaciones que fue 2013, fueron 1.172 el número total de trabajadores de Sacyl que, al cumplir los 65 años, tuvieron que dejar el ejercicio activo. La Administración sanitaria repuso 676, es decir, que en total se perdieron en plantilla 496, el 42% de los retirados.

En médicos, Castilla y León perdió 204 al sustituirse solo 239 de los 433 que se cumplieron la edad máxima. La mayor desproporción se registró entre los especialistas de hospital, concretamente 300, dado que para sustituir a los que dejaban el servicio activo, Sacyl solo contrató a 138 facultativos, el 46% de los que perdió la plantilla por el plan. En Primaria, la descompensación fue menor. Fueron 143 los que dejaron el servicio activo y 101 los nuevos contratos, el 71%

En cuanto a otras categorías como enfermería, también hay distancia entre las jubilaciones y las nuevas contrataciones. En Primaria, casi cuadran las cifras al jubilar a 76 profesionales y reponer a 72; pero, en Especializada, Sacyl deja sin sustituir a 47 de los 164 trabajadores que retira del servicio activo.

A esas cifras de 2013 se sumaron las de 2014: 739 en total. El año pasado volvió a sumar importantes números. Así, 596 trabajadores de Atención Especializada y 208 de Primaria llegaron a la edad de jubilación. En los hospitales, se fueron 101 médicos y 127 enfermeras y los centros de salud perdieron 87 especialistas y 63 enfermeras;el resto, se reparte entre técnicos (166 en Especializada entre los de diagnóstico por imagen y los de cuidados auxiliares de enfermería) y otros 187 administrativos, celadores... En Primaria fueron 87 facultativos y 63 enfermeras.

Para este año

Para este 2016, Sacyl ya cuenta con unas previsiones claras. Cumplen la edad 541 profesionales este año. Así, de los catorce hospitales y de la Gerencia de Emergencias se irán 105 médicos; 87 enfermeras y 93 técnicos. El resto, se reparte entre otras categorías, la mayoría no sanitarias. En Primaria, la previsión es de 137 abandonos laborales; de los que 65 son de médicos y 40 de enfermeras.

La implantación de la jubilación obligatoria a los 65 años y tres meses, aunque con excepciones que permiten alcanzar los 70, supondrá según lo recoge el Plan de Reordenación de Recursos Humanos de Sacyl, ela pérdida de la vida laboral para 7.450 trabajadores de la asistencia sanitaria, desde 2012 hasta 2020. De ellos, 1.579 serán facultativos, la mayoría médicos; 2.213 serán enfermeras y, el resto, se repartirá entre celadores, técnicos y personal administrativo. El primero cuestionado y después validado plan persigue fundamentalmente rejuvenecer las plantillas y ahorrar en retribuciones que ya suman antigüedad y carrera profesional. Este último punto, por cierto, cerrado y estancado hasta que los tribunales han abierto las puertas para que puedan cobrarse, tras las demandas judiciales del sindicato CC OO. Precisamente el reciente día 15 de abril de 2016, se publicaba la resolución sobre el reconocimiento del Grado II de Carrera Profesional en ejecución de sentencia. Comisiones Obreras también tuvo que defender, y ganó, la del Grado 1.

Así con estas previsiones e inevitable, por edad, adelgazamiento de las plantillas sanitarias, se despertaron las abandonadas, entre otras razones, por la crisis y los recortes oposiciones. Unos procesos selectivos limitados por normativa aunque con la manos más abiertas al tratarse de servicios esenciales.

Así llegó la famosa y polémica anulación de la gran convocatoria para enfermería y las nuevas ofertas, ahora abiertas, para compensar tal desatino, pendiente, no obstante, de sentencia judicial.

Visto para sentencia

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia con sede en Valladolid acaba de acordar la unión de los escritos de las partes demandantes y esperar a declarar concluso el pleito y que haga el señalamiento para votación y fallo. Así, una vez vistos los escritos de conclusiones de las partes demandadas, el Tribunal ha declarado Visto para Sentencia el procedimiento 0001001/2015 correspondiente a la anulación el pasado noviembre de la OPE de Enfermería de Sacyl, en espera de que se señale fecha para votación y fallo del pleito presentado por el Ministerio de Hacienda, según informa CC OO.

Al margen de lo que dicho fallo judicial aporte, la Consejería de Sanidad tiene actualmente en proceso varias convocatorias que suman 697 plazas. De ellas, 612 son libres y 80 son de promoción interna. Hay 260 para médicos de Familia y 392 para enfermeros. Además se suman cinco de Trabajo Social. Junto a estas convocatorias, el proyecto de la Consejería de Sanidad es el de continuar con estos procesos para reducir la interinidad.