Por la calidad de vida de las personas con enfermedad mental

Algunos usuarios, durante la celebración del 15º aniversario de Salud Mental Aranda./
Algunos usuarios, durante la celebración del 15º aniversario de Salud Mental Aranda.

La asociación atiende a 200 individuos entre usuarios y sus familiares de Aranda y de los pueblos de la comarca de la Ribera del Duero

ALICIA PÉREZ

Salud Mental Aranda, antes Feafes Aranda Fesma, es la asociación de familiares y personas con enfermedad mental de Aranda de Duero. Creada en el año 2000 por un grupo de enfermos y familiares que creían que solo la atención de los profesionales sanitarios no era suficiente para que las personas mejorasen, es una asociación sin ánimo de lucro y un lugar de encuentro y participación para estas personas de Aranda de Duero y de la comarca burgalesa de la Ribera del Duero.

Este año la entidad celebra su 15 aniversario convertida en la actualidad en un referente en salud mental, con la atención a más de 200 personas, entre usuarios con enfermedad mental y sus familias. «A lo largo de todos estos años ha crecido enormemente. Se empezó con un pequeño taller de pintura y una oficina de información», explica Eva Fernández, directora de la asociación y del centro de día con el que cuenta la entidad, cuyo objetivo primordial es la mejora de la calidad de vida de las personas con enfermedad mental y de sus familias.

En estos momentos, cuenta con diez trabajadores, cuatro voluntarios que participan en actividades de ocio y talleres de promoción de la autonomía personal, y alumnos en prácticas de diversas titulaciones. Además, desarrolla los programas de centro ocupacional, información, orientación y asesoramiento; promoción de la autonomía personal, atención personal y vida autónoma, ocio y tiempo libre, servicio de atención integral con desplazamientos a los domicilios, de empleo, vivienda supervisada y de promoción del voluntariado. Estos programas cuentan con un total de 100 usuarios, a los que hay que sumar los más de 60 familiares que también reciben atención en el programa de apoyo a familias, que pretende ofrecer a los cuidadores información, formación, asesoramiento y apoyo para mejorar su capacidad de manejo de la enfermedad mental. «Las familias fueron el origen de la asociación y son un pilar básico para que esto funcione», destaca la directora.

Si hay algo por lo que se conoce especialmente a Salud Mental Aranda es por su centro ocupacional, en el que hay unidades ocupacionales y prelaborales en las que se potencia la autonomía personal y la promoción de la vida activa, así como la adquisición y mantenimiento de habilidades laborales y de desarrollo personal y social. «A día de hoy es el único centro que atiende en Aranda a este colectivo específico de personas con discapacidad por enfermedad mental», explica Eva Fernández sobre una atención que se presta de lunes a viernes en horario de mañana y tarde.

Además, la entidad tiene dos viviendas supervisadas con ocho plazas, que ofrecen un recurso residencial a estas personas. Al ser vivienda supervisada, los monitores realizan un acompañamiento y un apoyo a los residentes para la organización de la vivienda con el objetivo primordial de que sean ellos quienes la gestionen y que puedan vivir de forma independiente. Los propios usuarios en sus cuestionarios de satisfacción reconocen que el estar en la vivienda les ayuda a aprender a organizarse en el hogar, con las labores de limpieza o la cocina, y agradecen sentirse acompañados y disponer de una vivienda de estas características.

Otro de los programas es el de empleo, que ofrece apoyo y orientación hacia la inserción laboral. Se trata de un programa de itinerarios personalizados, que además cuenta con su versión para el colectivo más joven de personas con discapacidad por enfermedad mental, el programa Iniciativa de Empleo Juvenil (YEI). Además, antes de que finalice el año Salud Mental Aranda abrirá una nueva sede en la que desarrollará su programa de empleo y gestiona el Centro Especial de Empleo Fesma Empleo, que realiza trabajos de limpieza de comunidades y oficinas, reparto de publicidad y correspondencia, y trabajos artesanales como tarjetas de felicitación de boda y de Navidad. En estos momentos, el CEE cuenta con cuatro personas contratadas de forma fija aunque el número de empleados varía en función de las necesidades.

No falta tampoco el programa de ocio y tiempo libre con actividades como el club de ocio, con Internet, series, juegos de mesa, la proyección de películas o un café tertulia; también la grabación una vez al mes del programa de radio en las instalaciones de Radio Iris 7 de Aranda de Duero, o actividades físicas y de deporte como la piscina climatizada, el taller de yoga o el equipo de fútbol sala. Además, próximamente empezará un nuevo grupo de teatro, que se unirá a las excursiones, las salidas de senderismo o las visitas culturales, fiestas y celebraciones.

La filosofía de la entidad es mejorar la calidad de vida de los usuarios. «Ayudarles, a cada persona en lo que necesite», afirma la directora de la asociación, quien explica que es un apoyo muy continuo a lo largo de todo el proceso que sigue la persona que pasa por el centro. «Es una atención muy personalizada y completamente individual. Se trabajan cosas en grupo pero los objetivos que se marcan son individuales», destaca.