Plantas de interior que soportan a los novatos

Si eres de esas personas que piensa que no tiene mano para las plantas pero a lo que lo artificial no le mola, aquí tienes unas cuantas especies que están dispuestas a ir a tu casa a pecho descubierto

ELOY DE LA PISA

Antes de empezar a leer y elegir alguna planta para adornar un rincón de su casa hay dos principios básicos: la luz y el agua. Cada una tiene sus necesidades, pero las que va a leer están elegidas porque se adaptan bien a casi cualquier circusntancia. Ello, empero, no significa que lo soporten todo. Son seres vivos, y por tanto necesitan unos cuidados mínimos. Si no quieres hablarlas y acariciarlas, no lo hagas, no pasa nada, pero si te olvidas de ellas mucho tiempo, se morirán. Eso sí, que quede claro, cuando se habla de luz, es de luz, no de sol directo. Una habitación orientada al norte puede ser muy luminosa si tiene un gran ventanal; una orientada al este o al sur, será probablemente luminosa, y es fácil que las plantas reciban directamente los rayos del sol. Y no todas las plantas soportan ese sol directo.

Y otra cosa. Al cabo de un mes, como mucho, tendremos que transplantarla a un tiesto más grande. Es inevitable. Dejarla en el recipiente en el que llega de la tienda o del vivero vale para un tiempo, pero si queremos que nos acompañe una temporada, es necesario hacer el cambio de maceta. Todas las plantas de esta lista son duras y soportan bien los cambios. Y si no te atreves a hacerlo tu, seguro que en el lugar donde la compraste te enseñarán a hacerlo. Pídeselo. Floristerías y viveros son los primeros interesados en que tu te aficiones al mundo de las plantas.

Potos: La planta perfecta para novatos o para el que quiere tener una planta y es consciente de que no la va a hacer mucho caso. Se adapta casi a cualquier ambiente, e incluso es capaz de vivir solo con luz artificial si esta está al menos ocho horas encendida. Es muy poco exigente en cuestiones de agua. La única precaución que se debe tener es no encharcar la tierra del tiesto. Un plato debajo del recipiente de la planta para recoger el agua sobrante será suficiente para evitar el encharcamiento.

Avisa enseguida cuando tiene sed: las hojas de quedan fláccidas, y aunque un riego en ese instante suele solventar el problema, es probable que algunas hojas se pierdan.

En verano puede estar en el exterior sin ningún problema, pero llegando septiembre es mejor que vuelva al interior. Soporta mal las temperaturas inferiores a 6-8 grados, y conviene podarle en primavera, siempre cortando por encima de una hoja. Los tallos que se corten, puestos en agua para que echen raices, servirán sin problemas para nuevas plantas.

El truco: cuando veas que hay un hueco entre el tiesto y la tierra, riega. La planta está a punto de empezar a tener sed

También llamado Plumas de Santa Teresa. Austera, sencilla, agradecida y vistosa, que regala a su propietario a final de año unas peculiares flores.

No es nada exigente en cuestiones de luz. Igual vive en una oficina que a medio metro de un ventanal. Las corrientes de aire le van poco, pero eso es lo habitual en las plantas de interior.

Aunque no es un cáctus propiamente dicho, tiene muchas de sus cualidades, así que es capaz de almacenar agua en sus fibras. Lo ideal, regar cuando notemos seca la superficie y sin exagerar en la cantidad. Mejor un poco muchas veces, que mucho pocas veces

Lograr que nuestro cáctus de pascua dé flores es relativamente fácil: hay que lograr que se entere de que está en invierno porque detecte que hay menos horas de luz y menos temperatura. Muchas horas de luz artificial y calefacción no convienen, en consecuencia.

El truco: Para que florezca en Navidad hay que trasladarla a una habitación con luz natural pero que se utilice poco. Y si ese lugar es el más frío de la casa, mejor que mejor. No siempre es posible, claro, pero en el peor de los casos tendrás una planta muy verde, que se ramifica mucho, y que llena mucho espacio.

También conocida como Saintpaulia. Es, quizá, la más agradecida de las plantas de interior con flor. A su dueño solo le demanda dos cosas: luz y que el agua no toque sus aterciopeladas hojas. Sus requirimientos, fuera de estas dos características, son escasos.

La violeta, por lo tanto, debe vivr siempre en una maceta con un agujero en la parte inferior, de tal manera que podamos verter agua en el plato y esta, por porosidad, humedezca la tierra. Cuando la planta es joven hay que tener la precaución de comprobar que el agua que dejamos en el plato acaba por humedecer la zona más superficial.

El truco: la violeta tiende a irse hacia las zonas de luz, así que cada cierto tiempo hay que girar el tiesto para evitar que crezca torcida.

Planta tropical, que se aclimata muy bien a las condiciones de las casas en Castilla y León. En teoría necesita humedad ambiental y temperaturas nunca inferiores a 15 grados, pero esto, como casi todo, es relativo. No es difícil ver ejemplares en oficinas, un lugar en teoría poco adecuado por la sequedad del ambiente y en los que, durante el fin de semana, la temperatura en invierno baja bastantes grados.

Los cuidados que demanda son muy similares a los del potos. Luz y agua solo cuando la tierra está seca. Ojo, porque regarle más de la cuenta es fatal, aunque al ser una planta que se esqueja con faciliad siempre podemos recuperarla.

El truco: su vigoroso crecimiento hace que adquiera un feo aspecto con el tiempo, con muchas hojas y poco compactas. No te cortes, poda al ras y ya verás como renace sin problemas. Eso sí, cuando lo podes no lo riegues mientras notes humedad en la tierra

El sobrenombre más adecuado para esta planta sería 'invencible'. Si te decides por ella y no logras que sobreviva, empieza a pensar que cuidar plantas no es lo tuyo. La Cinta prospera con poca luz y poca agua, pero también con sol directo. Si te olvidas de regarla, te avisará en cuanto tenga sed de una manera evidente: se pondrá de tal manera lacia que no tendrás dudas de lo que necesita. Echa agua y en unas horas volverá a ser la de antes.

Pero esa resistencia tiene como contrapartidas. Si tiene poca luz, crece deslabazada y muy deprisa, y en poco tiempo se desmadeja. Si está en buenas condiciones, crece muchísimo y en un lapso de tiempo breve el tiesto se le queda pequeño. En consecuencia: lugar iluminado pero sin luz directa y riego tirando a escaso para controlarla el crecimiento.

El truco: la cinta produce unos espolones de los que al poco tiempo salen hijastros. Son perfectos para reproducir la planta, pero si la dejas a su libre albedría se hará muy salvaje. Déjala dos o tres espolones para que la planta tenga más volumen

Originaria de Arabia y adaptada a zonas tropicales. Requiere de poquísimos cuidados. Un tiesto que drene bien, una zona de la casa iluminada y poco más. Prefiere tener los pies secos a húmedos y no le molesta nada la calefacción. En verano, disfruta en el exterior. Ideal para principiantes.

El truco: el truco es que no tiene truco. Prácticamente se mantiene sola, pero hay que regarla alguna vez

Planta típica de rincones a los que se les quiere dar un cierto aire victoriano. Su mayor peligro es que anide en ella algún tipo de araña o la sequedad del ambiente, que hace que los bordes de las hojas se amarronen. Por lo demás, aguanta casi cualquier tipo de tierra, cualquier tipo de ambiente y cualquier tipo de iluminación. Resiste bien las falta de agua, pero tampoco tiene excesivos problemas si se nos va un poco la mano ocasionalmente. Ya sabes, el truco de la tierra que se despega de las paredes del tiesto. Si puedes mantenerla en el exterior de junio a septiembre, lo agradecerá.

El truco: Si pulverizas agua una vez al día sobre las hojas evitarás los problemas con las arañas o la sequedad

También llamada Espada de San Jorge. Es muy habitual en oficinas y lugares en los que se necesitan plantas decorativas que no requieran cuidados. Para ella valen casi los mismos requisitos que los exptresados para el Alóe Vera. Ni siquiera el polvo que acumulan en sus amplias hojas le molesta en exceso, aunque si no nos preocupamos de quitarlo cada cierto tiempo será una fuente de ácaros poco aconsejable.

El truco: si no sabes si regar o no, abstente. Es mejor esperar cuatro días que tener las raices húmedas.

Otra de las especies más populares, muy visible también en oficinas y en rincones de trabajo. Se la conoce como planta del incienso (es la variedad con las hojas blanquiverdes y que desprende un aroma a incienso cuando aprietas las hojas). Se adapta a cualquier ambiente y a la que no suele molestar molestar la sequedad de las calefacciones o de los aires acondicionados veraniegos. Sus hojas son algo carnosas, por lo que suele tener una ligera reserva para afrontar periodos de sequía. En consecuencia, apliquemos de nuevo el truco de la tierra y el tiesto. Lo que sí lleva fatal es el frío. Temperaturas por debajo de 10 grados la ponen en un aprieto

El truco: Intenta que la planta sea consciente de que está en verano o en invierno, la vendrá bien para regular el crecimiento. Sácala a la terraza a partir de junio y ponla en la habitación más fría de la casa de diciembre a febrero

Bajo este nombre se agrupan unas cuantas variedades, que se distinguen por el color y la forma de sus hojas. Las hay de varios tipos. Eso sí, todas presentan el denominador común de que necesitan vivir en zonas iluminadas y que tienen poco aprecio a vivir cerca de fuentes de calor. Ello, empero, no implica que no sean capaces de adaptarse y vivr en un lugar en el que en teoría no puedan hacerlo. Avisan cuando tienen sed, pero para evitar llegar a un punto sin retorno, rasca de vez en cuando la tierra: si lmetes media uña y sale seca, hay que regar un poco. Sin exagerar. Eso sí, es una planta muy vivaz, que se reporduce por esquejes con enorme facilidad y que aunque parezca seca, es capaz de resurgir desde la raiz en cuanto vuelve a tener humedad.

El truco: podar a ras de tierra es una buena manera de rejuvenecer la planta.

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