La temporada de caza abre mañana con buenas perspectivas para la perdiz

La temporada de caza abre mañana con buenas perspectivas para la perdiz

La Federación Regional recomienda establecer cupos y reducir los horarios ante la bonanza climatológica

ALICIA PÉREZ

Los 115.000 cazadores de Castilla y León preparan ya sus perros y afinan la puntería ante la apertura mañana de la veda general, que se presenta con buenas expectativas para la perdiz y con incógnitas para las especies cinegéticas de pelo, la liebre y el conejo. Y es que mientras que la perdiz ha tenido un buen año de cría aunque siempre se prevén mermas tras el periodo estival, la liebre y el conejo se presentan como una incógnita tras la incidencia de la tularemia en el primero de los casos y los brotes de neumonía vírica hemorrágica (NHV) y de mixomatosis en el conejo.

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Así, la buena cría de la perdiz y sus condiciones de desarrollo hacen prever que los cazadores avistarán buenas polladas y que no volverán a casa de vacío o sin realizar algún disparo tras el madrugón. «La temporada se presenta relativamente bien porque la perdiz ha tenido un buen año de cría», explicó Felipe Vega, de la Federación Regional de Caza de Castilla y León, algo que también prevé el jefe del Servicio de Caza y Pesca de la Junta, Ignacio de la Fuente.

«Se abre la caza de la reina de las especies cinegéticas de la Península, que durante la primavera ha criado bien y los bandos están fuertes y por encima de la media de otros años. A nivel poblacional hay muy buena climatología y temperaturas benignas, lo que ha permitido que la perdiz se reproduzca en abundancia», afirmó el jefe del Servicio, quien aseguró que la liebre ha repuntado tras unos episodios de tularemia y que las poblaciones están consolidadas, mientras que el conejo ha descendido en población en algunas zonas pero su caza «puede seguir perfectamente siendo practicada».

Menos confiados se muestran desde la Federación Regional ya que, aunque aseguran que la liebre está remontando las poblaciones y que se están viendo ejemplares de rabonas, temen que el proceso no sea tan rápido y piden que se mantenga la guardia ante cualquier síntoma para evitar el contagio de la enfermedad.

Respecto al conejo, los cazadores de la región esperan una temporada imprevisible puesto que hay provincias como Ávila, Segovia y el sur de Valladolid con una gran abundancia, mientras que en las provincias del norte su presencia es meramente anecdótica e incluso «brilla por su ausencia».

El jefe del Servicio de Caza y Pesca de Castilla y León explicó además que el jabalí se caza en la región desde el pasado 25 de septiembre, con unas poblaciones estables y que es necesario controlar por los cazadores debido a los daños que provocan, especialmente en las carreteras. Por su parte, el ciervo y el corzo también gozan de un buen estado de salud, una captura que Ignacio de la Fuente calificó como muy deportiva y complicada.

Ante las altas temperaturas y la bonanza climatológica, la Federación Regional de Caza de Castilla y León recomienda aplicar medidas de gestión cinegética para conservar las poblaciones como establecer cupos para las piezas de captura y reducir los horarios de la jornada en el campo.

«Está haciendo unos días esplendorosos y con calor, por lo que aconsejamos que en los cotos se tomen medidas para que la actividad sea restringida», explicó Felipe Vegue, vocal de la Federación Regional de Caza, y recomienda a los cazadores que tengan precaución con las armas y que comprueben siempre la posición del compañero y la distancia para hacer uso de la escopeta. «El campo está lleno de gente y siempre hay que estar seguro de a lo que disparamos porque cazamos con arma y no hay vuelta atrás», recordó.

Hay que destacar que el 85% del territorio de Castilla y León son cotos cinegéticos y que la Orden Anual de Caza establece que la general se cerrará el último domingo de enero.

Respecto al descenso del número de cazadores en los últimos años, la Federación Regional atribuye la pérdida de licencias a la crisis económica y a los precios que están alcanzando materiales como las armas o los permisos, lo que dificulta el relevo generacional. En este sentido, explicaron que la Federación trabaja para que la Junta ceda ciertas competencias y poder hacer caza social en aquellas zonas en las que la actividad es menor debido a unos costes «excesivos».