Mal día para la caza

ELOY DE LA PISA

El domingo va a ser un mal día de caza. Un mal día para las perdices, sobre todo. Y para las liebres, probablemente. Y todo por el maldito calor que nos rodea. Es sabido que, cuando el sol aprieta, la patirroja se amona con más facilidad en cuanto perros y cazadores parten los bandos. Y perdiz solitaria refugiada en un mata es presa fácil para un perro adiestrado, que la marcará sin dudar. Es cierto que ver volar a la reina de los páramos a postura es algo insólito en estos tiempos, pero con las polladas aún verdes y la canícula castigando, alguno tendrá la suerte de poder protagonizarlo. Cupos y restricciones horarias es una buena recomendación, pero está por ver que se aplique. La perdiz ha criado bien, pero mucho me temo que el lunes los nuevos ejemplares ya no estén.