El Clínico y el Gregorio Marañón compartirán trasplantes y tratamientos cardiacos

El doctor Alberto San Román, jefe de servicio de Cardiología del Clínico. /
El doctor Alberto San Román, jefe de servicio de Cardiología del Clínico.

Los dos complejos asistenciales crean una unidad para tratar la insuficiencia avanzada

ANA SANTIAGO

Los hospitales Clínico de Valladolid y Gregorio Marañón de Madrid compartirán una Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada y Trasplante Cardiaco. Supone colaborar en técnicas, investigaciones, experiencias y profesionales en doble dirección, desde Castilla y León hacia Madrid y, al revés.

Datos de actividad

200
consultas anuales de enfermería por teléfono, correo o presenciales y más de mil de cardiólogos atiende la Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada del Clínico.
Trasplantes. El Clínico ha realizado siete en lo que va de año y practicó cuatro en 2013 y cinco en 2012.
Marcapasos especializado. La terapia de resincronización cardiaca se ha aplicado en cincuenta pacientes.
Tratamiento diurético. Medio centenar de pacientes han sido tratados con una bomba subcutánea.

Un protocolo de funcionamiento que no eliminará el trasplante cardiaco del Clínico que, de forma habitual, «seguirá encargándose de los casos de Castilla y León como hospital de referencia autonómica que es, sino que solamente se derivarán algunos casos seleccionados por tratarse de urgencias o especiales características por requerir un seguimiento previo al injerto, o tras la operación de larga duración y preparación, o en todos los casos de niños, pediátricos», explica el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado.

En los próximos días, los gerentes de ambos hospitales firmarán el protocolo de funcionamiento y la derivación seguirá los cauces habituales y establecidos.

Según explican tanto Sáez Aguado como el jefe del servicio de Cardiología del Clínico, Alberto San Román, la disminución de los trasplantes cardiacos y el bajo número que se practica al año, no solo en Valladolid sino de forma generalizada, se debe a un decrecimiento de las donaciones por el afortunado descenso de los accidentes de tráfico, es decir, hay menos órganos para trasplantar;pero también menos indicaciones para hacerlo porque los avances en los tratamientos evitan, o retrasan, que el paciente solo tenga el injerto como solución a su problema de corazón.

Surgió de este descenso la necesidad de apostar por las fusiones, por la colaboración... por sumar en vez de restar, aprovechar fortalezas. Y si algún hospital comparte en cuestiones cardiológicas tal posibilidad con el Clínico ese es el Gregorio Marañón por multitud de afinidades, años de compartir ambos servicios una filosofía de trabajo e, incluso, profesionales que han saltado de Valladolid a Madrid.

La unidad común afrontará todos los tratamientos de insuficiencia cardiaca avanzada, incluyendo el trasplante; pero no es precisamente el injerto lo más importante cuantitativamente dado que numéricamente es el menos frecuente.

En términos generales, cada hospital practicará sus trasplantes y el madrileño todos los casos de niños. Ambos seleccionarán y valorarán a les enfermos.

El Clínico, está especialmente avanzado en la terapia de resincronización cardíaca que se realiza implantando un dispositivo mediante un procedimiento quirúrgico similar al utilizado para implantar marcapasos y desfibriladores, pero con un mayor grado de complejidad. También lo está en el tratamiento con diuréticos vía subcutánea, «que apenas se realiza en el resto del país», explica el doctor San Román.

El complejo vallisoletano se encargará especialmente de los casos en que haya que colocar un mitraclip para reparación quirúrgica de la válvula mitral; una técnica que solo llevan a cabo cuatro hospitales en España y que no practica el GregorioMarañón. En cambio, cuando el paciente precise una asistencia ventricular de larga duración será trasladado al complejo asistencial madrileño.