Los Secretos ponen la música en la Plaza Mayor a los 160 años de El Norte de Castilla

Miles de personas corean en el corazón de Valladolid las canciones eternas de Urquijo y compañía

V. V.EL NORTE

Una canción de Los Secretos y no importa el título: hay adjetivos que parecen inventados para todas ellas es nostálgica como una linotipia, luminosa como un titular a cinco columnas, gozosa como una buena noticia en la eterna página de la crisis. Una canción de Los Secretos qué más da el título si hay imágenes que le encajan, sin fisuras, a cualquiera de ellas es eterna como un error en la hemeroteca, clásica como El Norte en un quiosco de Valladolid, fiel como un suscriptor con solera, romántica como el olor a tinta y exclusivas de la rotativa. Una canción de Los Secretos da igual el título, el repertorio es tan compacto que asume sin problemas los calificativos es dichosa como un titular con mermelada para el desayuno, triste como un día sin noticias, melancólica como el periódico de ayer. Una canción de Los Secretos, cualquiera, una y todas, es una inyección de bucólico optimismo, un flotador en el naufragio, una voz de jóvenes veteranos que le cantan el cumpleaños feliz a El Norte por su 160 aniversario.

Álvaro Urquijo apagó este domingo por la noche las 160 velas del pastel musical que sirvió El Norte en la Plaza Mayor con soplos de estrofas que parecen el arranque perfecto para un buen reportaje («Fue en un pueblo con mar una noche después de un concierto»), la imagen certera para una reseña de sucesos («Me habían avisado y no quise escuchar, ahora estoy atrapado, no sé cómo escapar»), el resumen fetén para la crónica del Real Valladolid frente al Betis («Tuviste una oportunidad y la dejaste escapar»). Un concierto de Los Secretos es una improvisada lección para jóvenes periodistas que quieran repasar el qué («agárrate fuerte a mí»), el quién («María»), el cuándo («desde que tú te fuiste»), el dónde («por el bulevar de los sueños rotos») y hasta el porqué («porque a tu lado yo no volveré»). Una actuación de Los Secretos, en una Plaza Mayor llena, en unas fiestas del patrón de Valladolid, es el lugar ideal y el momento perfecto para que el periódico celebre sus 160 años de vida y de las gracias a la ciudad por su complicidad.

Porque Los Secretos manejan un repertorio tan cotidiano como la lectura del periódico en la barra del bar, en la cocina de casa durante el almuerzo, en el sofá después de comer. Canciones que se destapan a lo largo de la noche y que van desde la primera que compuso el grupo ('Otra tarde') hasta las de su último disco ('En este mundo raro') a la espera de que en el mes de octubre, como desveló Urquijo, salga a la venta su próximo trabajo. Mientras tanto, tienen fondo para llenar un concierto soberbio donde no faltaron clasicazos como 'Pero a tu lado' (esa canción «de un disco que no se vendió casi nada», esa canción «que no sonó en la radio», esa canción inesperada que años después se convirtió, «gracias al boca a boca», en un exitazo). O como 'Déjame' («que hace tiempo que sentimos que ya no es nuestra, sino una canción popular»). O como 'Sobre un vidrio mojado'. O como 'Ojos de gata', que enmarca uno de los momentos más íntimos de la noche, cuando salen los flashes de los teléfonos móviles y las parejas se aprietan para demostrar que no hay mejor retuiteo que un abrazo por la cintura, mejor 'me gustas' que un beso en el cuello, mejor 'follower' que quien te susurra un 'tequiero' al oído.

Y entre canción y canción, un cambio de guitarra. Más de doce distintas (acústicas, eléctricas, españolas, de dos mástiles, tipo banjo) se trajeron los músicos hasta Valladolid para vestir con ellas unas canciones que, seguro, sobrevivirán para que alguien las recuerde, tal vez, ojalá, desde las páginas de un periódico, dentro de 160 años.

El concierto de Los Secretos, organizado por El Norte de Castilla, contó con la colaboración del Ayuntamiento de Valladolid y el patrocinio de Aquona, Iberdrola, Acor, Telefónica, Caixabank y el apoyo de Guantánamo, Mahou, Coca Cola.

Pero El Norte quiere que la música siga sonando en su cumpleaños y por eso ha organizado el Cassete Rock, un festival con la participación de Loquillo y Burning y que tendrá lugar en las cuatro provincias en las que El Norte tiene edición: Salamanca (31 de mayo), Palencia (14 de junio), Segovia (23 de junio) y Valladolid (28 de junio). Las entradas ya están a la venta en la ofician comercial del diario, en la calle Platerías, en ticketea.com y en el teléfono 983 66 00 33.

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