'La voz más alta': ¿Y si 'House of Cards' fuera real?

Russell Crowe, caracterizado como Roger Ailes./
Russell Crowe, caracterizado como Roger Ailes.

Un excelente Russell Crowe protagoniza esta serie que realiza un retrato de Roger Ailes, uno de los grandes cerebros de la televisión y la política estadounidenses, al mismo tiempo que traza un relato sobre el poder de los medios de comunicación

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Hay un detalle en el inicio de 'La voz más alta (The Loudest Voice)' que conecta directamente con 'House of Cards'. El cadáver de Roger Ailes, quien fuera CEO de Fox News desde los comienzos de la cadena, yace en el suelo. «Sé lo que la gente dirá de mí. «Era de derechas, paranoico y gordo». A ver, soy conservador, me gusta comer y creo en el poder de la televisión y en darle a la gente lo que quiere, aunque aún no lo sepa», dice entonces su voz en off. La escena recuerda tanto a Frank Underwood, con esa soberbia y ese deje manipulador, que uno no puede evitar acordarse de la ficción de Netflix. No se repetirá. Ailes no volverá a dirigirse al espectador, no al menos en los primeros tres capítulos de la serie, pero ya ha marcado a fuego una senda tan atractiva como estimulante.

Desarrollada a medias entre Showtime y Blumhouse, 'La voz más alta' realiza un retrato de uno de los grandes cerebros de la televisión y la política estadounidenses. Con una dilatada experiencia como consultor político, Ailes fue una persona clave para los gobiernos conservadores de Nixon, Reagan -llevó su campaña para la reelección- y Bush. Tras un sonoro fracaso a principios de los noventa, se apartó de la política y hacia la mitad de la década puso en marcha otra forma de entender las cadenas de noticias de 24 horas con la irrupción de Fox News en el mercado televisivo. Inteligente, mordaz y arrogante, al final de su carrera varias acusaciones de acoso, antes siquiera de que el #MeToo estallase, le apartaron de la cadena.

En este sentido, la ficción basada en la biografía 'The Loudest Voice in the Room' de Gabriel Sherman, toma una muy buena decisión apostando por un relato lineal que no recorre toda la vida de su protagonista, sino que se detiene en los hitos que configuraron al personaje, en sus etapas clave. Así, el primer capítulo aborda su salida de la CNBC en 1995 tras un escándalo de acoso por el que la narración pasa de puntillas -se entiende, dado lo que llegaría después-. Y mientras se apuntan sus abusos de poder, también se deja claro que es un brillante gestor que ha conseguido triplicar beneficios, subir la audiencia y llevar las noticias al prime time. Expulsado de la cadena, Ailes pronto encontró acomodo en un nuevo proyecto del magnate de la comunicación Rupert Murdoch, una nueva cadena de noticias, Fox News.

Sienna Miller, junto a Russell Crowe.
Sienna Miller, junto a Russell Crowe.

Lo que sigue es un relato fascinante de la puesta en marcha de un canal en tiempo récord. De ritmo vibrante -otro de los elementos que tiene en común con 'House of Cards'-, la narración no tiene problemas en detenerse un instante a la hora de rotular los nombres y cargos de aquellos personajes importantes. Lejos de restar fluidez, contribuye a hacer más claras las cosas y aporta dinamismo, atrapando al espectador, que asiste atónito a cómo no se trata tanto de hacer buen periodismo, sino de apuntar a un nicho de espectadores en la televisión por cable. Ese nicho serían los conservadores porque como señala Ailes «el resto de las cadenas tienen sesgo de izquierda». «Nosotros seremos los amos de la otra mitad. Su voz podrá ser escuchada. Recuperaremos a la verdarera América y nos convertiremos en la voz más alta de la justicia y el equilibrio».

Lo mejor es que esas cualidades se mantienen en los dos capítulos siguientes. El primero de ellos da un salto hasta 2001, con los atentados del 11-S y la cobertura que realizó Fox News al respecto con pocos escrúpulos. La exaltación del patriotismo así como las injerencias de la Casa Blanca en los informativos de la cadena para apoyar una nueva entrada en Irak como respuesta a estos ataques son solo dos de los aspectos que se tocan en este episodio. El segundo salta hasta las elecciones de 2008 que enfrentaron a Barack Obama y John McCain y los intentos de la cadena por enfangar al candidato demócrata. Con el auge actual de las 'fake news' y el «hacer América grande otra vez», la visión de un capítulo como este tiene una doble lectura. Todo mientras se conduce, ya con más detenimiento, hacia el habitual acoso y derribo que Ailes practicaba con algunas de sus trabajadoras.

Pese a contar con una dirección a seis manos -el capítulo '2015' lo dirige nada más y nada menos que Stephen Frears-, la producción no parece perder unidad y mantiene ese montaje agil y trepidante con el que se inicia. Mención aparte merece el trabajo de Russell Crowe como Ailes. El actor australiano, al que habíamos perdido de vista en los últimos años, se mete en la piel del CEO en una labor realmente fantástica. Bajo los kilos de latex del orondo director ejecutivo, Crowe deja ver el temperamento de un ser brillante y sórdido al mismo tiempo. No es el único actor que destaca. Sienna Miller, en el papel de Beth Ailes; Seth MacFarlane (sí, el creador de 'Padre de familia), en el de Brian Lewis, o Annabelle Wallis, en el de Laurie Luhn resultan perfectos, pero todo el peso de la narración recae en el personaje al que la serie trata de retratar. Sin duda, un gran comienzo.

'La voz más alta (The Loudest Voice)' emite un nuevo capítulo cada semana en Movistar.