'Seizure', la película de terror de la que Oliver Stone se arrepintió

Un fotograma de la ópera prima de Oliver Stone./
Un fotograma de la ópera prima de Oliver Stone.

Pasarían siete años hasta que volviese a dirigir, y el director considera 'La mano' (1981) como su verdadera ópera prima

Boquerini .
BOQUERINI .

No todos los grandes directores han hecho obras maestras con sus óperas primas, ni siquiera películas arriesgadas. Algunos han querido siempre olvidar su debut como director. Este es el caso de Oliver Stone, que debutó como director en 1974 con 'Seizure' (también conocida en países hispanos como 'De infarto' y 'Reina del mal'). Pasarían siete años hasta que volviese a dirigir, y el director considera 'La mano' (1981) como su verdadera ópera prima.

William Oliver Stone nació en Nueva York el 15 de octubre de 1946. Su trayectoria como cineasta ha presentado dos caras. Por un lado se le considera el cronista oficial de los últimos 60 años de la historia estadounidense, con películas como 'Platoon', 'Nacido el 4 de julio', 'El cielo y la tierra', 'JFK', 'Nixon','Word Trade Center', 'W'… y por otro tiene una serie de películas más impersonales ('Hablando con la muerte', 'Asesinos natos', 'Giro al infierno'. 'Un domingo cualquiera'…), pero que también hablan de la sociedad que le ha tocado vivir.

Su padre era un agente de bolsa judío y su madre, francesa y católica; más adelante Oliver Stone se convertiría al budismo. Estudió en las universidades de Yale y de Nueva York. En 1967 se alistó como soldado voluntario en la guerra de Vietnam, en la que fue herido dos veces, obteniendo la condecoración del Corazón Púrpura. Este hecho marcó su vida y es protagonista de algunos de sus mejores trabajos.

A su regreso, en 1968 se encuentra desorientado, encontrándose en su país con una fuerte oposición a la guerra: «Volví de Vietnam con miedo a la muerte, porque allí se veían muertes horribles. Es horrible ver como estalla la muerte, no quieres que te pase a ti», recordaría el cineasta en el documental 'Oliver Stone's New York', de Charles Kiselyak (2006). Stone se vuelve solitario, fuma marihuana sin parar, toma LSD y se convierte en un antisocial traumatizado por la guerra. Sigue soñando con ser escritor pero se gana la vida como taxista en Nueva York. Sin encontrar un editor que crea en él, se matricula en la Escuela de Cine de la Universidad de Nueva York, donde tiene como profesor a Martin Scorsese: «No podía creer que te dieran un título solo por ver películas todo el día», aseguraría después. En la Escuela de cine tiene la oportunidad de rodar tres cortometrajes, 'Michael and Marie' (1969), 'The Madman of Martinique' (1970) y sobre todo 'Último año en Vietnam' ('Last Year in Vietnam', 1971) en el que recoge sus experiencias en la contienda.

Tres fotogramas de la película.

Una vez obtenido el título se traslada a Los Ángeles, escribe guiones que intenta colocar y trabaja en una tienda especializada en vender películas deportivas. Logra un adelanto de 15.000 dólares por 'The Cover Up', que nunca rodó, pero lo que le permite entrar en contacto con un agente, Marty Bauer, de la agencia William Morris Agency, con la que firma un contrato. Gracias al agente logra poner en marcha un largometraje de terror, 'Seizure' (1974), que rueda en Canadá. A partir de un argumento propio, Stone escribe un guión junto a su amigo Edward Mann, logrando encontrar dos productores, Garrad Glenn y Jeffrey Kapelman, que financien el filme con la colaboración de la American Internacional Pictures. La película tiene un presupuesto ínfimo, diez días de rodaje en Quebec y alrededores y unos actores desconocidos al frente de la trama: Jonathan Frid, Martine Beswick, Joseph Sirola, Christina Pickles Hervé Villechaiz, Anne Meacham y Roger De Koven. Solo Troy Donahue y Richard Cox son conocidos, y aquí son secundarios de lujo. Rodada como una serie Z de nulo presupuesto, cuenta como Edmund Blackstone (Jonathan Frid), un escritor de novelas de terror baratas, tiene una pesadilla recurrente que finalmente se hará realidad cuando uno por uno, sus amigos y familiares son asesinados por tres villanos liderados por la Reina del Mal (Martine Beswick). Se trata de una película de gran violencia muy sangrienta que se estrena el 15 de noviembre de 1974 y que pasa desapercibida, logrando no más de 250.000 dólares de recaudación.

Stone reniega de la película, piensa que no va a volver a dirigir y se dedica a escribir guiones que se convierten en grandes éxitos: 'Conan el bárbaro', 'El precio del poder', 'Manhattan Sur', 'Ocho millones de maneras de morir', y sobre todo 'El expreso de medianoche', por el que gana el Oscar el mejor guion. Se niega a hablar de 'Seizure'.

El Oscar como guionista le ofrece una segunda oportunidad de reivindicarse como director y en 1981, filma 'La mano', de nuevo una historia de terror. Stone adapta una novela de Brad Mandel con un reparto integrado por Michael Caine, Andrew Marcovicchi, Annie McEnroe y Viveca Lindfords. El propio director busca tener un presupuesto adecuado con un una producción de la Orion Pictures con distribución de la Warner Bros. En ella se cuenta cómo un dibujante de cómics (Michael Caine) pierde su mano derecha en un desgraciado accidente de coche, lo que provoca que no pueda seguir trabajando y que su carácter se agríe hasta que acaba con su matrimonio. Pero, como si fuese una angustiosa pesadilla, la mano perdida reaparece cometiendo atroces asesinatos por sí sola.

Se trata de nuevo de una de una película de serie B, con efectos especiales a cargo de Carl Rambaldi, que acababa de crear los de 'Aliens', de Ridley Scott y después crearía al famoso 'E.T.'). Pero lo mas sorprendente es que la película contase con el protagonismo de Michael Caine. Lo cierto es que Oliver Stone ofreció el personaje antes a John Voight y a Christopher Walken, que rechazaron el papel. Sin embargo Caine lo acepta porque, según ha contado en sus memorias, «porque era una película de terror y nunca había hecho ninguna y porque el director era un joven que rodaba su primer largometraje y me impresionó tanto que quise unirme a su equipo».

Sin ser un enorme éxito, la película funciona y se estrena en todo el mundo. Stone ya está en el camino del éxito. Sin embargo abandona estos inicios en el cine de terror para hacer un cine más comprometido. Su siguiente filme sería 'Salvador' (1986) y ese mismo año, 'Platoon' con la que se consagra definitivamente logrando el Óscar a la mejor dirección, además de mejor película, con un total de cuatro premios de la academia.