40 años de 'La vida de Brian'

Fotograma de 'La vida de Brian'.

Boquerini .
BOQUERINI .

Se acaban de cumplir los 40 años del estreno de 'La vida de Brian', la genial comedia de los Monty Phyton. Pese a ser muy populares en Gran Bretaña por sus shows televisivos, donde primero se estrenó 'La vida de Brian' fue en Estados Unidos. En Nueva York lo hizo el 17 de agosto de 1979. En el Reino Unido, donde desde que se conoció el proyecto había levantado muchas ampollas, lo hizo el 8 de noviembre de aquel año. En España hubo que esperar un año, estrenándose (¡y solo en versión original subtitulada!), el 29 de octubre de 1980. En Madrid sobrepasó los dos años ininterrumpidos en cartel y con posterioridad, en los ya desaparecidos Cines Madrid donde se estrenó, los propios Monty Phyton descubrieron una placa conmemorativa recordando el acontecimiento. 'La vida de Brian' fue la quinta película más taquillera en la España de 1980, un récord, ya que solo se podía ver en muy pocas salas de reducido aforo. Se dobló al castellano en 1985 para su estreno en vídeo, y para sus posteriores emisiones por televisión. Se reestreno en salas de cine en 1990.

Monty Phyton fue un grupo británico de seis humoristas que sintetizó en clave de humor la idiosincrasia británica de los años 1960 y 1970 compuesto por Graham Chapman (Leicester, 8 octubre 1941 – Maidstone 4 de octubre de 1989), John Cleese (Somerset, 27 de octubre de 1939), Terry Gilliam, el único americano del grupo (Minneapolis, 22 de noviembre de 1940), Eric Idle (South Shields 29 de marzo de 1943), Terry Jones (Colwyn Bay, Gales, 1 de febrero de 1942) y Michael Palin (Yorkshire, 5 de mayo de 1943). Lograron la fama gracias a su programa de televisión 'El Circo Ambulante de Monty Python', estrenado el 5 de octubre de 1969 en la BBC y formada por 45 episodios repartidos en cuatro temporadas. Pronto el fenómeno Python se desarrolló más allá del programa de televisión adquiriendo un gran impacto: obras de teatros, películas, discos, libros y un musical. La influencia del grupo en la comedia ha sido enorme: En una encuesta realizada en 2005 en el Reino Unido para encontrar al 'Cómico de cómicos', tres de los seis miembros de Monty Python fueron votados por otros cómicos y aficionados como tres de los 50 mayores cómicos de la historia: Cleese en el puesto 2, Idle en el 21, y Palin en el 30.

El fenómeno de los Monty Python transcendió el mundo televisivo siendo sus protagonistas también responsables de la producción de varios largometrajes: 'Se armó la gorda' (que reunía sketchs de sus shows televisivos, 1971), ​'Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores' (1975), 'La vida de Brian' (1979) y 'El sentido de la vida' (1983).

'La vida de Brian' iba a ser producida por la EMI. Dado el éxito de sus programas de televisión y de su anterior filme, nadie en la productora se había preocupado por leer el guion hasta que unos días antes del inicio del rodaje en Túnez, el presidente de EMI Films pidió leerlo. Calificó la historia como «obscena y sacrílega» y se negó a financiarla. La verdad es que nadie podía calificar de sacrílega ni de burla de la religión a la historia, ya que lo que cuenta en la historia de un pobre diablo llamado Brian, nacido en un portal de Belén en tiempos del emperador César Augusto, al que acuden a adorar tres reyes magos y que a lo largo de su vida es confundido con el Mesías. Y eso que, como decía su madre, «él no es el Mesías, sólo es un chico travieso». Sin reparar en ello, los Monty Phyton solucionaron uno de los mayores problemas jurídicos que podían haber tenido tras el estreno.

Fue el exbeatle George Harrison, amigo del grupo de comediantes, el que salvó finalmente el proyecto, aunque para ello tuvo que crear su propia productora e hipotecar su casa y un estudio de grabación. Harrison entonces manifestó: «Sencillamente, me apetecía ver una película como esa». Como dijo Eric Idle, «financiar los tres millones de libras que costó el filme fue la entrada de cine más cara del mundo«. Aunque George Harrison no colaboró en la banda sonora de esta película, sí lo hizo años después para el siguiente film de los Monty Python, aportando un tema para 'El sentido de la vida'. En 'La vida de Brian', el músico aparece en un cameo sin acreditar, vestido con una túnica, en una escena junto a John Cleese. En la autobiografía de los Monty Python, publicada en 2003 en forma de historia oral, los miembros del colectivo cómico cuentan al detalle la trastienda de 'La vida de Brian'. Los Python se plantearon primero hacer una película cómica sobre Jesucristo, pero se dieron cuenta de que no era buena idea… por poco: era mucho más gracioso hacer un filme sobre un tipo al que le confunden con Jesucristo. »Jesucristo no es un personaje especialmente gracioso, uno no puede mofarse así como así de lo que dijo porque su discurso no estaba mal y no es un buen tema para el cachondeo. Fue entonces cuando a alguien se le ocurrió la historia del personaje a quien confunden con un Mesías y esa fue la chispa que nos faltaba«, cuenta Eric Idle en el libro.

La película la dirigió en solitario Terry Jones para evitar los problemas de dirección compartida de su anterior filme. Se rueda en Túnez en las mismas localizaciones donde Franco Zeffirelli había rodado su 'Jesús de Nazareth'. La trama se desarrolla a lo largo de los 33 primeros años de nuestra era. Brian nace en Judea, en un pesebre, y casi al mismo tiempo que Jesucristo. Tres reyes magos acuden a Belén, guiados por una estrella, a ofrecer sus respetos y presentes al elegido, pero tras unos instantes de confusión Brian es despojado de sus honores en beneficio de su vecino Jesús. Treinta años más tarde Brian (Graham Chapman) intenta conquistar el amor a través de su lucha política contra los romanos, pero la situación se complica. Sus pocas luces y el ambiente de decadencia y caos absoluto en que se halla sumergida la Galilea de aquellos días, le harán vivir en manos de su madre, de una feminista revolucionaria y del mismísimo Poncio Pilatos (Michael Palin), su propia versión del calvario. Su tranquila vida como judeorromano, que transcurre entre las lapidaciones de herejes y su trabajo como vendedor de morros de nutria y bazos de ocelote en el Coliseo, se verá radicalmente alterada cuando ingrese en uno de los muchos grupúsculos terroristas que se oponen a la ocupación romana de Judea. Es el año 33 de nuestra era, y en ese momento de convulsión un par de palabras dichas en el momento más inoportuno pueden convertirte en un nuevo Mesías...

La película se estrenó en medio de un gran escándalo: La primera manifestación fue la de la Asociación de Rabinos de Nueva York, que se quejaban del uso del manto ritual de plegaria judío en la escena de la lapidación. En Gran Bretaña se montan protestas sin haber visto el filme. «Ni siquiera tuvimos que publicitar la película porque se convirtió en noticia y empezó a salir en el telediario», recordaría Eric Idle. «Cristo aparece en dos ocasiones: la primera es en la Natividad y la segunda, en el Sermón de la Montaña. En ningún momento se niega su existencia. Lo único que se cuestiona es el poder de la Iglesia, eso es todo. Es una película muy protestante, una crítica contra la gente que interpreta, que dice hablar por boca de Dios y que mata por Dios, práctica aún en boga. La gente se siente muy amenazada cuando alguien cuestiona el sistema de creencias establecido, porque para ellos ese sistema es un asidero y no toleran que nadie lo ponga en tela de juicio», aseguró Eric Idle.

Hoy día la película se proyecta habitualmente por televisión, se pasa en Nochebuena y en Semana Santa y nadie se siente ofendido por ello.