Jesús Vidal: «A ver si puedo conocer San Mamés pronto»

Jesús Vidal presentará una proyección al aire libre de 'Campeones' el próximo viernes 28 en Bilbao./GTRES
Jesús Vidal presentará una proyección al aire libre de 'Campeones' el próximo viernes 28 en Bilbao. / GTRES

El actor de 'Campeones' solo ha rodado anuncios desde que ganó el Goya: «Espero que me llegue la estabilidad laboral» | El próximo viernes estará en Bilbao en una proyección muy especial de su película

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Jesús Vidal (León, 1975) es tan buen actor que todos nos creímos que en 'Campeones' hacía de sí mismo, cuando lo único que comparte con su personaje es la discapacidad visual. Solo ve un 10% por el ojo derecho; el izquierdo se le cegó por un desprendimiento de retina a los 20 años. «Ver así es disfrutar de la vida en mi plenitud», asegura. «De todo lo que me ofrece la vista: un bonito amanecer, la luz del atardecer, aunque no distinga las formas ni los contornos. Y disfrutar de los otros sentidos: el olor del campo, el ruido de la lluvia...».

Jesús recogió el Goya al mejor actor revelación el pasado febrero y conmovió a toda España con un discurso a favor de la inclusión, porque él prefiere hablar de diferencia en vez de discapacidad. «A algunos se nos da mejor hacer unas cosas que otras, yo piloto de avión o controlador aéreo creo que no seré nunca», ironiza. «No se puede hablar de discapacidad o minusvalía, aunque la terminología me da igual siempre que se diga con cariño y se busque incluir en una sociedad diversa». El actor, filólogo de formación y máster en Periodismo, presentará 'Campeones' el viernes 28 en una proyección muy especial al aire libre en la plaza del Arriaga organizada por la Academia del Cine Español (22 h. Entrada libre hasta completa aforo).

Más de 3 millones de espectadores rieron y lloraron con un equipo de baloncesto en el que brillaba el personaje de Marín, un vigilante de la OTA tocapelotas e hipocondríaco. El actor que lo encarna ya llevaba muchos años de escenario y camioneta por los teatros de León, primero como amateur y los seis últimos como profesional. «Me siento orgulloso de esos orígenes como cómico de la legua, he aprendido en la escuela de la calle», se ufana. El Goya le ha dado «un empujón grande como persona y como actor», pero el mayor cambio de su vida se produjo cuando abandonó la idea de ser periodista (realizó prácticas en la agencia Efe) para dedicarse «full time» a la actuación.

«'Campeones' me ha proporcionado más visibilidad y me ha permitido conocer y crecer en un medio como es el cine», agradece. «Pero yo sigo haciendo lo mismo que en los últimos años, formándome, ensayando y actuando. Espero que a nivel laboral mi vida cambie más hacia la estabilidad», confía. De momento, le hemos visto en anuncios de tomate Orlando,Gillette y el Banco Santander. «Una experiencia muy interesante, se cambian los iconos de la publicidad y se cumple la función de dar visibilidad». En septiembre estará en el teatro Calderón representando 'Alguien voló sobre el nido del cuco' y estudia propuestas de cine y series.

Instalado en Madrid desde hace doce años, Jesús no puede dar un paso por la calle sin que le paren. «Ser popular es una consecuencia muy bonita de un trabajo que ha calado muy hondo», reflexiona con ese tono pausado que nos puso el corazón en un puño en los Goya. «Al final, es recibir cariño, algo que a las personas siempre nos viene bien». Jura que el día que recogió la estatuilla no estaba actuando. «Un actor, cuando habla, siempre utiliza inconscientemente algo de su profesión. Trabajamos con la voz, las emociones... Pero aquella vez tiré más de corazón».

Amor por los periódicos

Jesús debe su vocación a una madre que le contaba historias de la mitología griega y a una tía que trabajaba en el desaparecido teatro Emperador de León y le colaba en las funciones. «En casa siempre fueron muy respetuosos con el mundo del arte. El teatro es una ficción que construye mundos y crea una belleza humana y catártica. Toda esa tragedia y redención me atrapó desde niño», relata. Cinéfilo exquisito, amante de Von Trier y Antonioni, Jesús Vidal conserva de su paso por una redacción la lectura diaria de periódicos y el convencimiento de que el buen periodismo es necesario. «Para alguien que se dedica a las artes como yo, es vital que los medios faciliten el acceso de la gente a la cultura», argumenta.

Su otra gran pasión es el fútbol, y en especial la Real Sociedad de sus amores, que le invitó a hacer el saque de honor en Anoeta. «Fue uno de los momentos más felices de mi vida», recuerda. «Mi padre era del Athletic y siempre quiso que yo tuviera un equipo vasco en el corazón. Ya que estamos, a ver si puedo conocer San Mamés pronto.... Y en un derbi me haría todavía más ilusión».