'El hotel a orillas del río' y otros estrenos

Fotograma de 'El hotel a orillas del río'.

Borja Crespo
BORJA CRESPO

La cinematografía de Corea del Sur es rica en matices. Allí saben filmar thrillers como nadie, la prueba es que son fusilados por cineastas occidentales sin sonrojo, con buenos resultados, pero no se quedan cortos, más bien todo lo contrario, en el terreno del drama. La prueba es uno de los estrenos más sugestivos de este fin de semana, 'El hotel a orillas del río', mejor película y guión en el festival de cine de Gijón. El prolífico y reflexivo Hong Sang-soo, de filmografía incontestable, multipremiada, con títulos de recibo como 'Noche y día', 'List' o 'Lo tuyo y tú', escribe y dirige otra propuesta de su cosecha que le permite exprimir el lenguaje del cine y cautivar al espectador.

Rodada en blanco y negro, con franca sinceridad y notoria delicadeza, libre al fin y al cabo, busca pasajes líricos narrando la situación emocional de un poeta alojado en un hotel de la ribera del río Han. Obsesionado con la idea de que va a morir en cualquier momento, se pone en contacto con sus hijos, con los que apenas tiene relación desde hace tiempo. En el mismo lugar se hospeda un mujer que sufre una profunda crisis sentimental. El autor coreano ha rodado, de nuevo en pocos días, marca de la casa, una obra cautivadora que se plantea, entre otras cuestiones, qué poso dejamos en el mundo tras nuestro fallecimiento. Relato invernal sobre la vida y la muerte especialmente recomendado para todo amante del cine reposado y melancólico, ideal para todo aquel que disfruta con los buenos diálogos y silencios.

'Anna'

Luc Besson es un ejemplo de cineasta completo, que no oculta sus referencias, como ya quedó claro en 'El quinto elemento', cinta de ciencia-ficción que bebía de las fuentes de la saga 'El Incal', cómic indispensable de Jodorowsky y Moebius. Lo curioso es que el autor de 'El gran azul' está en un punto en su filmografía en el cual parece querer inspirarse en sí mismo. Autorreferencial a rabiar se presenta 'Anna', su último trabajo, que quiere recordar a 'Nikita, dura de matar' y a otros personajes de la abultada cosecha cinematográfica del productor y realizador galo. Luciendo una estética de mayor actualidad podemos intuir a aquella chica de ley que se defendía pistola en mano en los convulsos años 90.

Encarnada por Anne Parillaud, era una asesina a sueldo mortal cuyas andanzas dieron pie a una serie de televisión y un remake americano, 'La asesina', perpetrado por John Badham, con Bridget Fonda como estrella principal (¿qué fue de?). A esta mujer de armas tomar podemos fusionarle con las características de otra cinta del creador francés, 'Lucy', obra más cercana en el tiempo, excesiva y lisérgica, con Scarlett Johansson henchida de ruido y furia destruyéndolo todo a su paso. Los roles femeninos con carácter, a veces históricos, vertebran la trayectoria de Besson, con títulos como 'Juana de Arco', 'The lady', 'El profesional (Léon)' o 'Adèle y el misterio de la momia', adaptación de las historietas de Adèle Blanc-Sec del maestro Jacques Tardi.

'Anna' busca la taquilla después del fiasco de 'Valerian y la ciudad de los mil planetas', anterior filme de Besson, bastante más interesante que sus cifras de recaudación. Con ánimo de alzar el vuelo retoma el género de acción que tantas alegrías le ha dado, especialmente como productor, con las sagas 'Venganza' o 'Transporter', dando la palabra a una atractiva asesina a sueldo interpretada por la casi debutante Sasha Luss, modelo y actriz rusa, ¿quizás la nueva Milla Jovovich? Luke Evans, Cillian Murphy y la siempre genial Helen Mirren completan el casting principal de un thriller de espionaje que se apoya en un ritmo desatado para atrapar al público, maniobra que funciona. Dependiendo de la implicación mental de cada cual.

Cruce entre la Viuda Negra de Marvel y 'Gorrión rojo', basada en la novela homónima del antiguo agente de la CIA Jason Matthews, lo último de Besson no aporta nada especial al campo de las action-movies, pero ofrece diversión sin prejuicios y algo de trasfondo político para aquel que quiera ver más allá de las apabullantes escenas de tiros y puñetazos. «La película es una Polaroid del momento actual», indica el máximo responsable del show. «Y uno de los temas más importantes del filme para mí es la confianza, que creo que es algo que ahora mismo hemos perdido en nuestra sociedad».

Luss enseguida conectó con su personaje, una espía de la KGB, de frágil apariencia, que decide cortar los hilos que le manejan mientras se desenvuelve con determinación entre el caos que la rodea. «Anna me resultó fascinante porque, aunque pueda parecer muy dura y fría, su historia también es muy personal y emotiva», cuenta la artista. «Tras la fachada de su preparación como asesina, se siente muy sola, furiosa y lucha por una clase de libertad que parece imposible en su mundo. Ha vivido muchas vidas, en las calles, como modelo, como agente y como agente doble, pero nunca ha podido soñar con un futuro que sea realmente suyo, que es lo único que quiere».

'Tu fotografia'

El indio Ritesh Batra confronta tradición y modernidad en su país con una historia que une a un fotógrafo que se gana la vida retratando a turistas y una mujer condenada a un matrimonio concertado. Batra, que rodará su próxima cinta con Julia Roberts, concibe su filme como un homenaje a Bollywood.

'La noche de las dos lunas'

María Barranco, ausente durante mucho tiempo de las pantallas, regresa con un papel cómico en esta coproducción hispano-venezolana que intercambia embriones en una clínica de fertilidad.