Mauricia: «Hasta que la responsable de Servicios Sociales no termine en la cárcel, no voy a parar»

Mauricia Ibález durante su última vista en los Juzgados de Burgos/Rodrigo González Ortega
Mauricia Ibález durante su última vista en los Juzgados de Burgos / Rodrigo González Ortega

La sexagenaria, madre de dos mellizos con 64 años, defenderá hasta sus últimas consecuencias la custodia de los niños y reclamará que los responsables de esta «farsa grotesca» paguen por ello

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Fuerzas no le faltan. Mauricia Ibáñez, la sexagenaria que dio a luz a dos mellizos con 64 años, acaba de recibir la noticia de que los bebes, de poco más de un año, se encuentran en Valladolid con una familia de acogida. Este nuevo golpe, al tiempo que la justicia resuelve la custodia de los niños, no ha detenido a Mauricia, que no sólo espera recuperarlos, sino que reclamará hasta que se muera que los responsables de retirarle la custodia paguen por ello. Así de categórica se mostró la mujer en declaraciones a este medio: «Mientras viva, hasta que no les lleve al Tribunal de Estrasburgo y vayan a la cárcel no voy a parar, eso se lo aseguro».

Mauricia carga contra María Antonia Paniego, gerente de Servicios Sociales en Burgos y a quien considera responsable de toda esta «farsa grotesca». «María Antonia Paniego es una descerebrada, es una terrorista que ha dado a mis hijos en acogida y a quien se los haya dado son conocidos de ella». En estos términos condena la sexagenaria a la que para ella es la culpable de que se le haya retirado la custodia de sus hijos y de que ahora abandonen el centro de Burgos en el que han cumplido su primer año de vida para crecer en Valladolid en el seno de una familia de acogida.

Cabe recordar que Mauricia tiene una hija que ha cumplido recientemente ocho años y sobre la que Servicios Sociales también le retiró la custodia. Un familiar de la mujer asumió su cuidado en Canadá, lugar en el que reside la menor. Este caso fue denunciado por Mauricia ante el Tribunal Constitucional, que se encuentra en estos momentos resolviendo el segundo recurso de amparo que fue presentado. De hecho, según Mauricia, el Constitucional ha reclamado toda la documentación del expediente, lo que para el abogado de la mujer puede ser un buen síntoma, aunque ella no se hace ilusiones.

Pero, volviendo a la situación de los mellizos, el caso que está instruyendo el Juzgado de Familia de Burgos puede registrar en las próximas semanas una nueva vista. Esta citación vendría a repetir la que tuvo lugar el 20 de marzo, que fue suspendida ante el requerimiento de un nuevo informe psicosocial. Mauricia explica que se ha sometido ya a cuatro o cinco exámenes y que en este último caso el juez dispondrá de uno público y otro privado, los cuales confía en que volverán a ser favorables.

«De un sí o un no va a depender toda la vida de mis niños» Mauricia ibáñez

Además, esta próxima vista «puede ser muy definitiva» y marcar la resolución del caso. En este sentido, Mauricia recuerda que «de un sí o un no va a depender toda la vida de mis niños». Mientras tanto, los niños se encuentran desde el lunes con una familia de acogida en Valladolid. La noticia cayó como un jarro de agua fría sobre Mauricia, que explica que recibió una llamada a las 8:30 horas en la que le anunciaron «con todo el descaro, toda la desfachatez y toda la bestialidad» que sus hijos se encontraban con una familia de acogida.

Además, su régimen de visitas ha pasado de una hora semanal a una hora quincenal y en Valladolid, por lo que la sexagenaria se tendrá que desplazar para pasar un rato con sus hijos. Sin embargo, esto no es un problema para ella, que afirma que «cada dos semanas iré a Valladolid o donde sea, al fin del mundo iría, ojalá pudiera ir todos los días». El primer contacto con los mellizos fuera de Burgos tendrá lugar este viernes.

Sin embargo, Mauricia llega a sospechar que la residencia de sus hijos no está realmente en Valladolid y acusa a Servicios Sociales de «querer borrar a mis hijos de su madre». Asimismo, el que la instrucción del caso vaya tocando a su fin y coincida en el tiempo con la entrega a una familia de acogida cree que tiene que ver con un nuevo ataque de la Gerencia. «Estamos ante descerebrados y cada vez que se acerca un juicio se ponen a atacar», pero añade «estoy soportando todo lo que me echen y soportaré más».

La normalidad del proceso

A pesar de todo, Paniego aseguró a EFE que «la normativa indica que los niños menores de tres años deben estar en un entorno normalizado y lo más parecido a una situación familiar normal, y es lo que se ha hecho». Además, insistió en que el acogimiento es una »fórmula« para atender a las necesidades de los menores de la manera más adecuada, pero terminará en cuanto la madre cumpla los requisitos necesarios y es reversible »en cuanto sea posible«.

En todo caso, apuntó la responsable de Servicios Sociales que la decisión de la Gerencia depende de una resolución judicial aún pendiente, que se emitirá una vez que se valore el último informe psicosocial de la madre.

 

Además, Paniego explicó que en este caso se está haciendo prácticamente una «evaluación continua de la madre», aunque se hace una revisión más a fondo cada seis meses, siempre con el objetivo de que recupere la tutela de los niños en cuanto reúna las condiciones adecuadas.

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