Investigado en Burgos por falsificar el pasaporte sanitario de su perro

Imagen de la documentación falsificada. /BC
Imagen de la documentación falsificada. / BC

En la documentación del animal figuraba una pegatina de una vacuna que supuestamente fue administrada por una clínica y la firma y número de colegiado de la veterinaria había sido falsificado

El Norte
EL NORTEValladolid

La Guardia Civil de Burgos ha instruido diligencias e investigado a O.A.G. de 29 años de edad, como presunto autor de un delito de falsedad documental tras falsificar el pasaporte sanitario de su perro al pegar una pegatina de una vacuna supuestamente administrada por una clínica veterinaria, además de estampar un sello falso simulando pertenecer al establecimiento y suplantar la firma y número de colegiado de una veterinaria del centro.

El SEPRONA de la Guardia Civil de Burgos tuvo conocimiento días atrás de unos hechos supuestamente constitutivos de delito por parte del propietario de un perro. El dueño del animal se presentó en una clínica veterinaria de Burgos para administrar una vacuna antirrábica a su mascota. En el centro comprobaron a través de su pasaporte sanitario la última vacuna administrada, lo que llamó la atención de una de las empleadas.

Si bien en el lugar correspondiente figuraba una pegatina de una vacuna antirrábica, supuestamente facilitada en febrero de este año, ésta parecía adherida con algún pegamento adicional lo que le hizo sospechar; además constaba que había sido inoculada en el propio centro por una empleada de la clínica al figurar su número de colegiado y firma.

Las gestiones realizadas por los agentes verificaron que dicha vacuna no había sido puesta ni en fecha, ni por la facultativa que figuraba y tampoco en dicha clínica veterinaria, siendo contrastado en la base de la Junta de Castilla y León.

Al solicitar la cartilla sanitaria del animal al propietario, se constató la falta de la hoja donde supuestamente se había suplantado la identidad y firma de la veterinaria, al haber sido arrancada.

Una vez que, el Seprona comprobó la intención del dueño del perro de simular un documento en parte, al inducir a error sobre su autenticidad, supuestamente bajo la intervención de personas que no la han tenido, al falsificar la firma y número de colegiado de la veterinaria, ha sido investigado como presunto autor de un delito de falsedad documental.