La cirugía robótica llega al HUBU

El Da Vinci se ha estrenado hoy en el HUBU./BC
El Da Vinci se ha estrenado hoy en el HUBU. / BC

La sección de Urología estrena el asistente quirúrgico Da Vinci con una prostatectomía radical

CÉSAR CEINOSBurgos

El Hospital Universitario de Burgos (HUBU) ha utilizado esta mañana por primera vez el asistente quirúrgico Da Vinci, uno de los últimos avances en el campo de la cirugía mínimamente invasiva, en una prostatectomía radical a un paciente enfermo de cáncer de próstata. Los facultativos que han estrenado el robot han sido los cirujanos Félix Vesga y Juan Manuel Serrano; el anestesista Juan Manuel de Vicente y la enfermera instrumentista Natividad Pérez Arce. Todos ellos han estado supervisados por el doctor Roberto Ballesteros, del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander, que apoyará inicialmente al equipo burgalés.

Con este sistema, llamado también 'cirugía robótica', el médico opera de manera indirecta, ya que son los cinco brazos del robot los que actúan en el cuerpo del paciente. No obstante, el cirujano sigue siendo el máximo responsable de la intervención, puesto que la sigue dirigiendo con sus propias manos, pero a través de una consola computarizada que transforma su movimiento en impulsos eléctricos que son canalizados hasta los brazos ejecutores de la máquina, ha explicado la directora médica del nuevo hospital burgalés, Carmen Rodríguez Pajares.

La incorporación de esta tecnología, que ha sido reclamada por muchos usuarios en los últimos años, repercutirá positivamente tanto en el paciente como en el médico, según ha recalcado Rodríguez Pajares. Las principales ventajas que obtendrán los primeros son la reducción de las incisiones, la menor necesidad de transfusiones postoperatorias, la recuperación postquirúrgica más rápida y el menor tiempo de hospitalización, entre otros.

Por su parte, los especialistas accederán más fácilmente a zonas anatómicas complicadas, observarán de manera excelente los puntos de referencia anatómicos y tendrán una mayor precisión reconstructiva porque se eliminará el temblor . El responsable y coordinador del programa, el urólogo Emilio Gutiérrez, ha puesto un sencillo ejemplo para explicar la utilidad del Da Vinci. «Los brazos del robot giran 360 grados y los nuestros no», ha comentado. Además, el cirujano que dirija el asistente podrá observar, gracias a una cámara que lleva incorporada la máquina, imágenes en tres dimensiones.

La máquina ha tenido un coste cercano a los 1.100.000 euros y cada operación valdrá unos 2.200 euros por los útiles quirúrgicos que se deben de esterilizar y renovar después de diez actuaciones. Además, el asistente se completará con un simulador, que elevará la factura en 100.000 euros, para que los facultativos puedan realizar pruebas sin pacientes, si bien es cierto los médicos que utilizan el aparato tendrán que pasar, como han hecho los que han intervenido en la primera operación, por una formación y unas pruebas que autorizarán el uso de esta tecnología, que también ayudará a los médicos de Urología, Cirugía General, Ginecología, Otorrinolaringología y Cirugía Pediátrica.

Por último, el director gerente del centro, Miguel Ángel Ortiz de Valdivielso, ha calificado la jornada de hoy como «un día histórico», comparándola con la fecha en la que se realizó la primera operación de cirugía hace ya seis años. «Nos ponemos en línea con los principales hospitales de este país y Castilla y León», ha concluido.

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