El causante de la muerte de la joven de 22 años en Aranda triplicaba la tasa de alcoholemia

El Porsche Cayenne acabó chocando contra un árbol/
El Porsche Cayenne acabó chocando contra un árbol

El conductor que embistió a un Renault Megane en la madrugada del domingo, causando la muerte a la copiloto, conducía sin luces, a gran velocidad y con una tasa de alcohol de 0,8

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

«Ha sido como una bomba». Así describía un testigo el accidente que le costó la vida a una joven de 22 años en la avenida Castilla de Aranda de Duero en la madrugada del domingo. El siniestro se produjo pasada la una de la madrugada, cuando un Porsche Cayenne, que «iba a todo lo que daba y con las luces apagadas» -según relata un testigo-, embistió por detrás a un Renault Megane en el que viajaba una joven pareja de 25 (C.V.P) y 22 años (L.M.P), junto a su hija de 2 (J.V.M).

Además, apuntan los testigos, el conductor causante del siniestro conducía triplicando la tasa de alcoholemia, concretamente, la prueba que le practicó la Policía Local de Aranda arrojó un resultado de 0,80 gramos por litro de aire expirado.

La velocidad, el alcohol y la ausencia de luces en el coche fueron el cóctel que llevó al Cayenne, un vehículo de gran peso y potencia a impactar con tal violencia contra la parte trasera del Megane que dejó herida de gravedad a la joven de 22 años que viajaba en el asiento del copiloto.

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De hecho, tuvieron que acudir los bomberos para excarcelar a la mujer, que fue trasladada de urgencia al Hospital Santos Reyes de la capital ribereña. Si bien, posteriormente, se le decidió trasladar a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), donde finalmente no se le pudo salvar la vida.

Por suerte, tanto el varón de 25 años, como su hija de 2, resultaron heridos leves y recibieron el alta hospitalaria horas después del accidente.

 

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