La DO Arlanza confía en recuperar la producción habitual tras las lluvias estivales

La DO Arlanza confía en recuperar la producción habitual tras las lluvias estivales

Los viticultores temían repetir los malos resultados de las dos últimas campañas, pero las últimas lluvias han mejorado las perspectivas

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Por el momento, las previsiones no son malas, aunque tampoco excepcionales. Las lluvias acumuladas durante este verano han ayudado a que los viñedos de la denominación de origen (DO) Arlanza presenten hoy en día una imagen sensiblemente más satisfactoria que la de los dos últimos años. De hecho, a mes y medio de la vendimia, desde el consejo regulador aseguran que las previsiones apuntan a un «año normal» en volumen de producción.

En este sentido, según reconoce la secretaria del consejo regulador, Elisa Fernández, las perspectivas meses atrás no eran buenas. «Tuvimos un invierno muy seco y los viticultores tenían miedo» de volver a tener un mal resultado. Sin embargo, las tormentas de julio han dejado «mucha agua» en la comarca y las uvas han comenzado a madurar.

Se prevé una producción «buena» en calidad y «normal» en cantidad

Además, añade Fernández, este ha sido un «año muy sano» y apenas ha habido incidencia de enfermedades, como tampoco ha habido grandes episodios de pedrisco.

Aún así, la falta de agua en invierno condiciona todo el proceso. De hecho, las uvas «aún son muy pequeñas» y la vendimia se retrasará respecto a las fechas del año pasado. A este respecto, la previsión apunta al puente del Pilar. «Vamos con una semana de retraso respecto al año pasado», asegura Fernádnez al tiempo que recuerda que Arlanza es la última denominación de origen española en vendimiar.

Con todos estos condicionantes, se prevé una producción «buena» en calidad y «normal» en cantidad. «Nuestro récord está en 1,5 millones de kilos» y, si se mantienen las condiciones de aquí a mediados de octubre, este año se rondará «el millón de kilos», asegura Fernández. Eso sí, la propia secretaria del consejo regulador recuerda que las previsiones se pueden ir al traste de un día para otro.

Lo que no cambia es el perfil del viñedo. El tempranillo continúa siendo la variedad dominante, acaparando un 92% del total de la superficie de cultivo. A partir de ahí, en tintos también hay algunas hectáreas de Garnacha y otras variedades minoritarias, mientras que en blancos, que continúan siendo casi una excepción, se apuesta por el Albillo.