Un Trabajo Fin de Grado analiza la probabilidad de producirse ataques de lobos en Ávila

Un Trabajo Fin de Grado analiza la probabilidad de producirse ataques de lobos en Ávila

Mediante un estudio con variables como la proximidad con el núcleo urbano o con los ríos, Andoni Dios ha realizado un modelo para prever los ataques de cánidos

PAULA VELASCOÁVILA

Ávila es la provincia de Castilla y León que más ataques de lobo ha sufrido en lo que va de año, con casi el 50% de los ataques registrados de toda la región. Por esta razón, entre otras, la problemática ha sido elegida como tema para el Trabajo Fin de Grado de Andoni Dios, un bilbaíno que lleva ocho años en Ávila, amante de la naturaleza y estudiante de la Universidad Católica de la ciudad.

Andoni estudia Grado de Ingeniería Forestal y Grado en Ciencias Ambientales en la UCAV, y «desde siempre  me ha gustado la naturaleza y en especial los lobos y grandes depredadores», afirma. Pero aunque se considera un amante del mundo natural y un «conservacionista», reconoce que hay que ponerse en el lugar de los ganaderos y su problemática, ya que de su trabajo depende su subsistencia y la vida en el mundo rural en muchos casos.

Andoni Dios ha realizado como trabajo fin de estudios un modelo «que analiza la probabilidad de diferentes áreas a ser atacadas por el lobo». Lo interesante de la probabilidad, asegura, «es que se puede aplicar a cualquier lugar de España». Aunque el estudio está hecho a partir de datos públicos de las instituciones sobre el lobo y sus ataques, «este estudio es algo potente para prever, más que prevenir, ya que nos podemos adelantar al lugar donde los lobos van a atacar, antes de que lleguen». De este modo se podrán instalar medidas antes de que lleguen los cánidos, «como en Extremadura, el lugar a donde sabemos que llegarán dentro de un tiempo».

Estableciendo unas variables, «las analizo y en consecuencia las enfrento estadísticamente». Entre ellas se encuentran la distancia a la hidrografía, la densidad de población cercana o la densidad de carreteras. «Todo lo enfrento con los registros de ataques reales que ha habido y de ahí emana si esas variables son significativas o no», asegura. De este modo, y aplicándolas en Ávila, se obtiene un mapa de probabilidad, donde se ha podido observar la zona de «Tornadizos como la más afectada con mucha diferencia».

Aunque para «hacerlo más robusto habría que hacer un estudio de campo que llevaría años de trabajo», Andoni asegura que su estudio tiene buena base, y prevé el 50% de los ataques, «que parece poco, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que este tipo de modelos trabajan a niveles de 23%».

Como curiosidad, entre las once variables que manejó en un inicio algunas resultaron ser poco significativas, como «la distancia con núcleos urbanos o carreteras principales». Se podría pensar que el lobo no se acercaría a núcleos de población, «pero esa variable ha resultado no tener importancia estadísticamente».

Aunque las conclusiones pueden ser variadas, Andoni asegura que lee estudios de diferentes zonas del mundo y cómo se enfrentan a depredadores, «entre ellos pumas». En cuanto a los lobos, el uso de mastines de pura raza entrenados ha resultado ser efectivo, pero el número de estos debe ser proporcional al de lobos en la manada, por lo que su eficacia puede ser relativa.

Igualmente, asegura, un método que ha resultado muy efectivo en USA, «con una eficacia abrumadora del 98%», ha sido el llamado RAG, que es un sistema «de guarda activado con retransmisor, que consiste en radiomarcar a los lobos, y que conllevaría un desembolso muy grande», pero que podría, llegado el caso, compensar a las administraciones las indemnizaciones por los ataques.

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