Pablo Casado y Suárez Illana reivindican el discurso de la 'concordia social' frente a la estatua de Adolfo Suárez

El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, protagoniza actos de la campaña electoral en Ávila. En la foto un momento de la intervención junto a la estatua del expresidente Adolfo Suárez, acompañado por el número dos al Congreso por Madrid, Adolfo Suárez Illana. /Ical
El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, protagoniza actos de la campaña electoral en Ávila. En la foto un momento de la intervención junto a la estatua del expresidente Adolfo Suárez, acompañado por el número dos al Congreso por Madrid, Adolfo Suárez Illana. / Ical

Casado destacó las raíces abulenses del presidente Suárez, que «es patrimonio de todos» y «no es de ningún partido», antes de participar como cada año en la procesión de los Estudiantes

ISABEL MARTÍNÁvila

Ávila «noble, leal, patriota, austera, humilde, inconformista» y que ha «mirado más allá de la muralla». Una provincia que «tiene que seguir asombrando al mundo». Así describió Pablo Casado, presidente del Partido Popular, la ciudad que le acogió hace ocho años y de la que ha «aprendido mucho».

Lo hizo junto a la estatua de Adolfo Suárez que luce en el centro histórico y acompañado del número dos al Congreso por Madrid, Adolfo Suárez Illana. Suárez Illana defendió el discurso de la «concordia social», algo que «nos enseñaron» y que demuestra, según dijo, que «nada está perdido».

Apoyado en el discurso de la «concordia» y la «reconciliación» de la transición, Pablo Casado señaló que el presidente Suárez es «patrimonio de todos los españoles» y que no es «de ningún partido», y recordó las raíces abulenses de Adolfo Suárez.

«He estado ocho años peleando» por las infraestructuras, el tren, la cultura, la industria y el turismo, alegó Casado en referencia a su etapa diputado por Ávila en el Congreso. Deseó a la industria auxiliar de Nissan «que tenga el mejor futuro», y defendió que la industria abulense tenga «una potencialidad» por su cercanía con la capital, pero «sin deslocalización».

Recordando que Ávila es su «tierra de adopción», pidió a los abulenses que sigan «confiando en nosotros».

Pablo Casado volvió a participar, como cada año, encapuchado, en la procesión de los Estudiantes que tuvo lugar en la tarde del Sábado de Dolores. Minutos antes, y tras ponerse el hábito de la Hermandad de los Estudiantes en la sede del PP, que se encuentra a pocos metros de la iglesia de San Pedro desde donde sale la procesión, Casado se paseó con el traje y sin el capuchón hasta el lugar de salida. Lo hizo junto al tesorero del PP, el abulense Sebastián González, quien también hizo lo mismo.