Ávila recibe a miles de grullas hasta febrero

Una bandada de grullas sobrevuela el nacional de Cabañeros, en Ciudad Real. /Beldad / Efe
Una bandada de grullas sobrevuela el nacional de Cabañeros, en Ciudad Real. / Beldad / Efe

Antes de continuar su viaje hacia tierras extremeñas o andaluzas estas aves toman la laguna de El Oso

PAULA VELASCOÁvila

Mide alrededor de un metro, tiene una envergadura de cerca de dos y pesa entre tres y seis kilos. Igual que las cigüeñas pero, al contrario que estas, emprenden su viaje hacia España para pasar la época fría. Son las grullas, un ave que elige Castilla y León como uno de los lugares donde descansar antes de volver a sus países de origen.

«Las grullas proceden del norte de Europa. Alemania, Noruega, Polonia, etc. Y vienen a pasar a España el invierno», explica el técnico de desarrollo de El Oso, Juan Carlos Rico. «Calculamos que vienen unas 200.000, y de esas, en su viaje hacia Extremadura o el sur de la península, algunas realizan una parada en la laguna de El Oso», en tierras abulenses, y ese descanso se convierte también en lugar donde pasar el invierno, hasta que en febrero, al contrario que las cigüeñas, regresan a sus países para criar.

Las grullas «son parte del ecosistema. Dentro de las aves que tenemos en la provincia de Ávila, son un patrimonio de la biodiversidad. En toda España hay muchos enclaves donde poder divisar este peregrinaje de grullas, y en Ávila, además de la laguna esteparia situada en el término municipal de El Oso, también se encuentra el embalse del Rosarito, en el valle del Tiétar».

Uno de los «mayores espectáculos»

Las lagunas esteparias como la de El Oso tienen un ciclo en el que en los veranos se secan y en el resto del año se llenan con las lluvias. Este 2018 se ha inaugurado en este enclave el Centro de Interpretación 'Lagunas de La Moraña', con el objetivo de dar a conocer y poner en valor «uno de los mayores espectáculos que ofrece la naturaleza en nuestra provincia», señala Juan Carlos. Y es que «una de las cosas que tenemos en El Oso es que es un lugar de referencia de las aves de las lagunas esteparias, y la grulla es, digamos, el símbolo de esta laguna. Además, esta es la época del año en la que más grullas hay. Llegan a venir desde octubre, se van acumulando y ahora es cuando contamos con más ejemplares».

Algo que ha servido de excusa para realizar la primera edición de 'Bienvenida a las grullas', una actividad para observar con detalle a «miles de grullas en su lugar de descanso», que podrán disfrutar todos aquellos que se acerquen, acompañados de guías de la naturaleza. Esta tarde, a partir de las cinco menos cuarto y hasta las ocho, comenzará esta actividad única, que se complementará con una visita guiada al Centro de Interpretación y con la realización de talleres infantiles para los más pequeños.

Un encuentro que «nace con vocación de continuidad» y que además sirve para revitalizar zonas rurales que cuentan con un descenso de población importante, sobre todo en los meses de invierno, cuando apenas hay turismo. «Todas estas actividades sirven para fijar población, intentar que la gente conozca su pueblo, sus aves y su naturaleza y que esta sea un motor de turismo, no solo de verano sino en estas épocas del año».