La Junta ve 'posible' un acuerdo entre Nissan y los trabajadores de la planta de Ávila para no acabar en huelga indefinida

El viceconsejero de Economía y Competitividad, Carlos Martín Tobalina (2i), durante la reunión con la dirección de Nissan y los representantes del comité de empresa para intentar desbloquear la situación./RAÚL HERNÁNDEZ
El viceconsejero de Economía y Competitividad, Carlos Martín Tobalina (2i), durante la reunión con la dirección de Nissan y los representantes del comité de empresa para intentar desbloquear la situación. / RAÚL HERNÁNDEZ

Carlos Martín Tobalina apela «a la responsabilidad» de ambas partes para llegar a un entendimiento, al tiempo que Nissan se da de plazo una semana para atender a la demanda de los trabajadores de vincular un cronograma al convenio del plan industrial

Isabel Martín
ISABEL MARTÍNÁvila

El viceconsejero de Economía y Competitividad de la Junta de Castilla y León, Carlos Martín Tobalina, ve posible un acuerdo entre Nissan y sus trabajadores de la planta de Ávila, tras la reunión mantenida hoy en la delegación abulense de la Junta, que ha actuado como intermediario entre Nissan y el comité de empresa. Tobalina ha vuelto a insistir en que el plan industrial está llevándose a cabo, pero añade que habrá que «restituir» la confianza «perdida» de los trabajadores en la compañía; esta confianza no tendría que ver con la etapa actual de Nissan Ávila, sino con las anteriores, según explicó. La situación de bloqueo entre la Dirección y el Comité de Empresa ha supuesto ya dos días de huelga y la amenaza de huelga indefinida.

Los trabajadores «van a valorar esta reunión» y la empresa ha pedido «una semana más», al tiempo que la Junta de Castilla y León «apela a la responsabilidad de todos» para «seguir construyendo una Ávila más industrial, si es posible», y «generar más actividad de la mano de Nissan, que es una empresa motor para la industria de Ávila y de Castilla y León», alegó Tobalina.

Una semana de plazo

Javier Novo, director de operaciones de Nissan Ávila, recalcó que la Dirección de Nissan «está aportando pruebas» de que sigue en marcha el plan industrial y, en concreto, el aparato logístico en el polígono de Vicolozano, cuyo «brazo ejecutor» es la Junta de Castilla y Léon. Es este el motivo de que la Junta fuera requerida como intermediaria en el conflicto entre la compañía y los trabajadores abulenses, para que «explicara los pasos que está dando». El director de Nissan Ávila también criticó que «para la desconfianza hay que aportar pruebas», frente a las «dudas» que aún persisten en el Comité de Empresa.

Para acabar con ellas, el próximo viernes se volverán a reunir ambas partes para aportar la «garantía» que ha solicitado la representación de los trabajadores, consistente en vincular el desarrollo del plan industrial a un cronograma.Javier Novo explicó que el acuerdo previo entre Nissan y el comité de empresa garantiza la construcción de la nave logística de Vicolozano y que, en caso de no se lleve a cabo, dicha garantía se haría efectiva. Lo que la dirección quiere preparar para dentro de una semana es un documento donde se explique el plan industrial en su conjunto, así como la propia garantía de la construcción de la nave de Vicolozano, de forma que la información quede clara para los trabajadores. Esto supondrá no solo reescribir el texto, sino «cambiarlo», explicó Novo.

Javier Novo aseguró que «hay pruebas» de que «estamos haciendo cosas» y pide a los trabajadores «confianza», alegando que hay diferencias respecto a planes industriales anteriores. «Entiendo que me toca aportar más a mí» pero «el esfuerzo merece la pena» porque «detrás de mí hay 450 personas».

Felipe González, presidente del Comité de Empresa, asegura que su finalidad es que «se lleve a cabo el plan industrial», pero sigue sin entender que si la empresa defiende que el plan se esté llevando a cabo la propia Nissan no lo haga, además, «con un compromiso claro hacia los trabajadores». La garantía de la que habla el convenio «solo tendría validez si hay incumplimiento» por parte de la empresa.

En el convenio del plan industrial firmado por Nissan y trabajadores se recoge que de no llevarse a cabo dicho plan los empleados recuperarían las condiciones económicas del convenio anterior. A este punto quieren «vincular el cronograma» para «forzar a la empresa» a que «desde el primer momento» invierta «más esfuerzos para que el plan se lleve a cabo». Piensan asimismo que es «relativamente sencillo» acabar con el bloqueo entre la dirección y los trabajadores. De momento, la convocatoria de huelga indefinida sigue en pie.

La desconfianza viene de atrás

Martín Tobalina reconoce que parte de la desconfianza de los trabajadores en el nuevo plan industrial de Nissan Ávila tiene que ver con «antiguos planes industriales» de la factoría, aunque desde la Junta «entendemos que los pasos que va dando Nissan, hasta el momento», son «suficientes garantías» de que el «plan industrial sigue adelante». De hecho, explicó que «en los próximos días» se conocerá la licitación de las obras que se realizarán en el polígono industrial de Las Hervencias para las nuevas instalaciones de la automovilística, cuya inversión inicial iba a ser de 10 millones de euros y finalmente será de 26 millones. En cuanto a la actividad logística que se llevará a cabo en el polígono de Vicolozano, y que ha calificado como «medioplacista», y «que llevan su tránsito» al estar «sujeta a inversiones públicas» y a la Ley de Contratos del Sector Público y cuyos plazos «no son exactos».

«Este plan industrial viene de la mano de otra estructura distinta», respaldada por la Alianza. «Las decisiones las toman las multinacionales» y «muy lejos de España», por lo que «no es aconsejable» que lo que se traslade a dichas reuniones «es que hay un conflicto permanente», observó Carlos Martín Tobalina. Y «por lo que nosotros sabemos» la Alianza está «cumpliendo» en Ávila, Valladolid y Palencia. Nissan «tiene un pasado», pero también tiene «un presente y un futuro» en el que «estamos todos implicados».

1 y 2 de julio, huelga de las auxiliares

Las empresas auxiliares de Nissan decidieron el jueves ir a la huelga los días 1 y 2 de julio tras resultar infructuosas las negociaciones mantenidas en el Serla (Servicio Regional de Relaciones de Trabajo de Castilla y León) con las direcciones de las empresas.

Así, los representantes de los trabajadores de las subcontratas solicitaban una indemnización de 45 días por año trabajado para aquellos que se vean afectados por la reducción de plantilla por el nuevo plan industrial de Nissan. Esta medida no fue aceptada, en un principio, por las empresas, que están dispuestas a indemnizar a los empleados que sean despedidos con los 20 días por año trabajado recogidos por ley.

Sin embargo, en las últimas horas algunas de las subcontratas se han mostrado interesadas en renegociar las condiciones de despido de los trabajadores e incluso contemplan posibles traslados a delegaciones en otras provincias, según explicó José Ramón Muñoz, secretario de Metal CICA UGT Ávila. La intención de la representación sindical es negociar con cada una de las empresas y evitar, antes del 1 de julio, ir a la huelga.