El Ayuntamiento de Ávila declara la situación de emergencia por la sequía

Sequía en la provincia de Ávila /Raúl Hernández
Sequía en la provincia de Ávila / Raúl Hernández

Actualmente el agua embalsada es de cerca de tres millones y medio de metros cúbicos, de los cuales millón y medio pertenecería al denominado por los técnicos «volumen crítico», acumulado en la parte más profunda, de calidad dudosa para el consumo

Paula Velasco
PAULA VELASCOÁvila

El Ayuntamiento de Ávila ha aprobado hoy en Junta de Gobierno local y por unanimidad declarar la situación de emergencia por razón de sequía en la ciudad de Ávila.

Así lo ha anunciado hoy el teniente alcalde y portavoz en el consistorio, José Ramón Budiño, que ha informado de que la capacidad de los embalses en total, a día de hoy, es de un 44.3% de la capacidad de embalsamiento, frente a los 91.7 del pasado año.

Becerril se encuentra al 24.6, Serones al 40.7 y Fuentes Claras al 95%. En estos momentos «se está captando agua de Serones y están en marcha también los sondeos y bombeos» desde el parque del Soto, ha explicado.

La declaración de emergencia es una «medida interna» que implicaría que la administración pueda realizar «de una manera ágil, eficaz y rápida» todas las acciones u obras necesarias «para paliar esa situación de sequía», y que «no haya demoras en los plazos en las formas ni en los tiempos».

Y es que, según ha explicado Budiño, de momento «se trabaja semana a semana», ya que las circunstancias van determinando las acciones que se toman.

Al ser preguntado por posibles cortes de agua en un futuro, el portavoz del consistorio ha asegurado que eso también dependerá no de la cantidad de agua, sino «de la calidad».

En estos momentos Ávila cuenta con una reserva total de 3.487.414 metros cúbicos. «El agua embalsada que se pueda aprovechar, siempre y cuando su calidad no empeore, ahora mismo sería de 1.987.414 metros cúbicos» Y el resto, cerca de mil quinientos, los técnicos apuntan que serían del llamado «volumen crítico o muerto», perteneciente a la parte más profunda de los embalses, y cuya aptitud para consumo sería cuestionable.

Por esta razón Budiño ha asegurado que es preferible ir tomando decisiones «semana a semana para no provocar alarmismos innecesarios».

De momento no se ha tomado ninguna medida en concreto, más que la declaración de emergencia, que permite algunas actuaciones. Pero desde el consistorio aseguran que se están realizando algunos sondeos y estudios sobre el «gasto derivado de las comunidades de vecinos», para después conocer los datos y considerar otro tipo de acciones, «siempre avaladas y recomendadas por los técnicos de la casa».