La avispa velutina «no es más peligrosa que otras especies»

Curso de formación de agentes medioambientales sobre la avispa velutina /Paula Velasco
Curso de formación de agentes medioambientales sobre la avispa velutina / Paula Velasco

Especialistas aseguran que hay que mantener la calma ya que las personas que han muerto por la picadura de esta avispa «eran alérgicas» y recomiendan llamar al 012 ante un posible nido

Paula Velasco
PAULA VELASCOÁvila

Saúl Peña es instructor de Bomberos Profesionales de la Junta de Castilla y León y ha sido el encargado de impartir un curso en Ávila de formación para el control de la avispa velutina, con el objetivo de capacitar al personal técnico y de campo del área de Medio Ambiente en el control de esta especie invasora.

La formación recoge aspectos relevantes como la biología de la especie, trampeo de reinas, neutralización de nidos primarios y secundarios, y la prevención de riesgos laborales entre otros.

Este tipo de avispa es una «especie nueva y se está adaptando», asegura Peña. Al principio «se decía que podían extenderse a unos veinte kilómetros al año, pero parece ser que ahora llega a unos ochenta».

Zonas como Galicia acogen hay un número muy elevado de nidos, «hablamos de veintiocho a treinta mil. En Ávila no sabemos cómo ni dónde se va a aclimatar». En la provincia de Burgos, por ejemplo, «hemos quitado quinientos nidos, en una zona en la que supuestamente no se iba a adaptar la velutina. No sabemos si es el frío o el calor el condicionante».

Los trabajos de trampeo «son la principal herramienta preventiva ante los ataques de la especie sobre las poblaciones de abejas y explotaciones apícolas y, por tanto, sobre las producciones ganaderas», ha asegurado la Junta de Castilla y León.

En cualquier caso Saúl Peña recomienda «mantener la calma. Los medios a veces crean alarma social. Sí es cierto que ha muerto gente por picadura de esta avispa, pero eran alérgicos», ha asegurado. En malas condiciones, como acercarse a un nido y provocar un ataque, las consecuencias «serían muy serias. Los jardineros están muy expuestos», ha ejemplificado. Y es que a veces estas avisas «tienen un comportamiento poco común y ponen nidos en el suelo», lo que puede provocar que al pasar herramientas «como la desbrozadora» se expongan a bastantes ataques.

Ante una emergencia propone llamar al 112, pero en casos normales aconseja no saturar esa línea y utilizar el número 012, como indica el protocolo, para que los agentes medioambientales sigan el procedimiento adecuado en estos casos.