Ávila y Soria son las provincias «más maltratadas» de la región por las administraciones públicas

El presidente de Cecale, Santiago Aparicio, en la rueda de prensa previa a la reunión de la junta directiva de la organización empresarial. /Ricardo Muñoz / ICAL
El presidente de Cecale, Santiago Aparicio, en la rueda de prensa previa a la reunión de la junta directiva de la organización empresarial. / Ricardo Muñoz / ICAL

Santiago Aparicio asegura que Ávila y Soria «no pueden quedarse fuera del Corredor Atlántico» porque sería una discriminación «sin parangón»

PAULA VELASCOÁvila

El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (CECALE), Santiago Aparicio, ha asegurado que en este momento en el que se «están haciendo los trazados» de los corredores del ferrocarril de Europa, Ávila y Soria no pueden «quedarse fuera». Ese hecho, ha afirmado, sería una «discriminación absoluta» que «no tiene parangón»; tanto hacia la «la gente» como a «los empresarios».

Santiago Aparicio ha realizado estas declaraciones en una rueda de prensa previa a la reunión que la Junta Directiva de CECALE ha celebrado hoy en Ávila. «Parece que somos un grano que le ha salido a la comunidad porque estamos ahí, en la parte este, parece que molestamos», ha asegurado refiriéndose a Soria. Al igual que Ávila, que por lindar con otras comunidades también hace que no «cuenten con ella para nada en absoluto».

Aparicio ha querido solidarizarse «totalmente» con la provincia abulense. «Yo soy de Soria, y creo que somos las dos provincias más maltratadas por parte de las administraciones públicas, tanto a nivel nacional como a nivel regional, algo que se puede ver» en los Presupuestos Generales del Estado y en los de la comunidad, donde ambas están siempre «a la cola de todo. Quedamos fuera de cualquier proyecto importante que se desarrolla en» Castilla y León.

Fiscalidad en Castilla y León

Por otra parte, Aparicio ha recordado que más de doscientas empresas se deslocalizan cada año de Castilla y León, debido a la fiscalidad vigente en la comunidad; un territorio con posibilidades de «atraer inversiones de todo tipo», pero que se traduce en un hecho que se ve frenado «debido a la fiscalidad, lo que nos impide ser competitivos», ha asegurado, y provoca que las empresas se instalen en lugares donde esta fiscalidad «es más favorable para el desarrollo de su actividad».

En este sentido, Aparicio confía en que las propuestas de modificaciones de esta fiscalidad, que están haciendo algunos partidos en sus programas de cara a las elecciones municipales y autonómicas, no «caigan en saco roto» y pongan solución a este problema.

Economía sumergida

Por otro lado, Aparicio no ha querido dejar de lado el tema de las inspecciones, «no puede ser que las empresas de Castilla y León estemos siempre en el punto de mira», ha asegurado. Según los datos aportados por el presidente de CECALE, existe una «bolsa de fraude, que es la economía sumergida, en la cual puede haber más de cien mil millones de euros». En su opinión, «si aflorase tan solo el 20% tendríamos veinte millones para muchas cosas, España no estaría en situación de déficit, ni tendríamos muchos de los problemas que tenemos ahora».

Diálogo social

En cuanto al Diálogo Social, Santiago Aparicio ha alabado la «democracia participativa en la que la Junta ha cedido competencias a los sindicatos y empresarios para trabajar en beneficio de la comunidad». Esto, ha asegurado, «es algo que se debe tener muy en consideración, porque es bueno» para Castilla y León. «Somos un ejemplo mundial de diálogo social», ha afirmado, algo que se ha podido comprobar y han exportado a reuniones en Chile, Colombia o con la Organización de Estados Americanos, «donde tuvo una trascendencia tremenda e interés inusitado».

Aparicio defiende que «gobierne quien gobierne, no podemos perder» ese diálogo, que «fija acuerdos que benefician a las personas y a las empresas».