Valverde glosa el libro como «refugio para resistentes» en medio de tanta intemperie

Álvaro Valverde pregona la Feria desde sus escritores sin olvidarse de librerías y bibliotecas

L. M. DE PABLOS SALAMANCA
El poeta y escritor extremeño Álvaro Valverde, durante la lectura del pregón en la Plaza Mayor de Salamanca. / Solete Casado/
El poeta y escritor extremeño Álvaro Valverde, durante la lectura del pregón en la Plaza Mayor de Salamanca. / Solete Casado

Qué invento el libro! Útil para los que luchan contra esta vida líquida, dice Bauman, que pasa sobre nosotros sin apenas darnos cuenta. Útil también para los que huyen de la prisa. Para los que nadan contracorriente en esta «época de elementalidad» que diría Javier Marías. Álvaro Valverde nos regaló una oda en forma de pregón, en el que no faltó elogio ni epíteto a todo aquel que de una u otra forma se agarra al mundo de la literatura como medio de vida. Cómplice con el libro más tradicional, abrazó al librero, también al bibliotecario, por supuesto al escritor, y en esa misma línea animó también a reclutar más y más lectores apoyado en la sabiduría de Azorín y de un puñado de maestros de la palabra con el noble objetivo de acercarnos cada vez más «a la operación intelectual más maravillosa que hay», y que nos hace ser más humanos».

Álvaro Valverde (Plasencia, 1959) hizo un completo repaso por la estrecha línea que le separa con Salamanca, enumerando en su paseo a todos los escritores que han glosado, en verso o en prosa, las excelencias de la capital charra. Charo Ruano, Asunción Escribano, Andrés Catalán, Raúl Vacas, su admirado Antonio Colinas, y cómo no, también Luciano González Egido y Luis García Jambrina, merecieron protagonismo para un pregonero que recordó sus visitas en plena juventud a través de todas y cada una de las librerías que le fueron afines. «Cuando mi novia empezó a estudiar Psicología, compaginé mis compras en la placentina Cervantes, mi librería de toda la vida, ahora bajo el nombre de El Quijote, con las frecuentes visitas al húmedo sótano de la Cervantes de aquí. O en Hydria y en Víctor Jara, a las que he sido más fiel», apuntó el poeta extremeño. También de las editoriales, «¡qué sería de nosotros sin la existencia del benéfico editor!», señaló, mencionado a Ediciones Sígueme, de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, congregación a la que pertenece uno de mis hermanos, veterana y rigurosa casa editorial que tiene su sede a un paso del muy helmántico Colegio de Fonseca», apuntó.

Fiesta democrática

Valverde glosó una ciudad «que se apoya en tres pilares básicos: las bibliotecas, las librerías y los lectores» para hacer grande su Feria del Libro, «una fiesta democrática por excelencia de ciudadanos que seguimos teniendo en el libro un refugio ideal para esta temporada de intemperies que nos ha tocado sufrir».

Valverde defendió los libros «literarios» y las «librerías de siempre» frente a «esos monstruos amazónicos dignos de los exóticos programas de tedeté» por la posibilidad que ofrecen de «vivir esas vidas que jamás viviremos», y de acercarnos a esa «metáfora perfecta de la literatura y de la misma existencia que es la aventura del viaje».

Pregonero por la imposibilidad de Antonio Colinas de acudir a su cita vitalicia con la Feria, Valverde cerró el acto inaugural con la lectura del poema 'Elogio de los libros' y cuyos versos intercalamos a modo de resumen: Por el amor que ha abierto las murallas de todos los castillos de la historia y por los trovadores que inventaron el modo de asaltarlas... / Por las coplas escritas a la muerte del padre, y las noches oscuras y la senda escondida, y la hermosa locura que inventó Don Quijote... / Por la busca del tiempo que creímos perdido en la patria feliz de la infancia... / Y por todos los libros, incontables, que admiten recordar lo olvidado y volver a lugares donde nunca estuvimos y vivir esas vidas que jamás viviremos. Porque el mundo es un libro que nos lee y que escribimos...

Con estos versos cerró Valverde un pregón en el que estuvo acompañado por Jesús Málaga y por Alfonso Fernández Mañueco, que vino a subrayar la importancia de la lectura. «No hay mejor promoción de la cultura que invitar a la lectura; y no hay mayor fomento de la lectura que una actividad que gire en torno al libro», señaló sobre una feria que este año reúne hasta el 18 de mayo a 25 expositores y una treintena de escritores.

Fernández Mañueco destacó que este encuentro es una cita obligada y una oportunidad empresarial para librerías, editoriales y autores. «Un lugar que será para los próximos nueve días, espacio para el verbo y el intercambio, para la enseñanza y el aprendizaje, para leer y escuchar», resaltó. En definitiva, argumentó un homenaje al libro y a las letras de una ciudad que está vinculada con la literatura desde hace siglos. «La Plaza Mayor se convierte en una gran librería de piedra», matizó.

La trigésimocuarta edición de la Feria del Libro contará en los próximos días con firmas destacadas dentro del ciclo 'Encuentro con Escritores', por el que ayer ya pasaron José María Merino, Luis Mateo Díez y Juan Pedro Aparicio, y que completarán Juan José Millás, Benjamín Prado, el cantautor Amancio Prada, Juan Carlos Mestre, Marcos Giralt Torrente, Fulgencio Argüelles y Gonzalo Hidalgo Bayal.

Como cada año el programa incluye también presentaciones de libros dado que la Feria es un gran escaparate para los autores. Para esa edición está prevista la presentación de once libros de autores salmantinos o vinculados de algún modo con la provincia. Así, serán Gloria Rivas Muriel, Rodrigo Cortés, Emilio Rivas Calvo, Jaime Siles, Antonio Colinas, Alberto Pérez, Josemi Valle, Raquel Lanseros, Boris Rozas, Raúl Vacas y Aquilino González los autores que muestren al público sus últimos trabajos. Presentaciones que se completarán con la obra 'La música extremada: antología de los premios de poesía Ciudad de Salamanca', coordinado también por el colaborador de El Norte de Castilla, Antonio Colinas.

Programación infantil

Los niños podrán disfrutar también de la biblioteca infantil al aire libre, donde habrá una selección de libros para todas las edades, a la que se suma una exposición de libros para adultos. Talleres, como 'Leer es fácil con los ojos cerrado' en colaboración con la Once, y espectáculos musicales o títeres y circo de calle completan la programación de la Feria Municipal del Libro de Salamanca a lo largo de los próximos días y hasta el 18 de mayo.

El presupuesto de la Feria del Libro, según anunciaron desde el Consistorio, es el mismo que el pasado año, en una edición que se promocionará con la edición de 7.000 programas de mano y 500 carteles.