«El vino es un negocio en el que hay que tener paciencia y esperar para que sea rentable»

Pablo Álvarez, consejero delegado de Tempos Vega Sicilia

NIEVES CABALLEROValladolid
Pablo Álvarez, consejero delegado de Tempos Vega Sicilia. / Ramón Gómez/
Pablo Álvarez, consejero delegado de Tempos Vega Sicilia. / Ramón Gómez

El consejero delegado de Tempos Vega Sicilia, Pablo Álvarez Mezquíriz, se muestra relajado en una entrevista para El Norte de Castilla, un papel, el de entrevistado en el que habitualmente no está cómodo, dada su timidez. Será porque acaba de tomar una de las decisiones más difíciles de su vida, retirar Pintia 2009 y no comercializar Alión 2010 «por respeto al cliente y por el prestigio de Vega Sicilia»". Una decisión que ya tiene asumida y asimilada, a pesar de que va a suponer que la mítica bodega vallisoletana deje de ingresar 10 millones de euros, el 25% de la facturación anual de las bodegas que integran el grupo Tempos Vega Sicilia (Vega Sicilia, Alión, Pintia y Tokaj-Oremus). El consejero delegado de la emblemática bodega española hoy está en Nueva York y mañana en Singapur, porque aunque Vega Sicilia sea una leyenda tiene que seguir atendiendo a importadores, distribuidores y sumilleres que se reparten por todo el mundo. Pablo Álvarez habla del pasado, del presente y del futuro de la bodega vallisoletana que cumple este año su 150 aniversario con la calidad y la excelencia por bandera.

La apuesta por la calidad obliga a no elaborar Vega Sicilia Único con algunas cosechas. ¿Sigue siendo una máxima para ustedes?

Sí, la calidad sigue siendo una máxima para Vega Sicilia. Aunque es cierto que el actual cuidado de la viña y la instalación de ventiladores para evitar los daños por las heladas permite que sean menos los años en los que no elaboramos Vega Sicilia Único, aunque oscila de unas cosechas a otras. Por ejemplo, la añada de 2004, que es la que vendemos este año, ronda las 120.000 botellas, una de la mayores. Por el momento, la mayor añada ha sido la de 2000, con 130.000 botellas de Vega Sicilia Único; en 2001 no se elaboró porque el 2 de mayo sufrimos una helada de cinco grados bajo cero, ni poniendo mantas una a una sobre las cepas hubiéramos salvado esa uva; y en 2002 produjimos solo 40.000.

¿El vino es un negocio, es arte, es una forma de vida?

Es un poco de todo, el vino tiene que ser negocio pero es un negocio en el que hay que tener paciencia y esperar. Ese es el grave error que se ha cometido con la bonanza económica antes de 2009, cuando todo el mundo pensaba que hacer un vino era fácil: comprabas una bodega, Parker te daba una buena puntuación y ya estaba todo vendido. Las cosas no son así. Como en cualquier negocio, hay que tener paciencia. En el mundo del vino, si tienes paciencia y lo haces bien, resulta rentable.

Durante muchos años Vega Sicilia ha invertido tiempo y dinero para intentar elaborar un vino blanco de la altura de sus tintos, en los propios terrenos de Valbuena de Duero. Parece ser que no ha abandonado esa ida.

No, no se ha abandonado, queremos afrontar otra experiencia aquí, eligiendo mejor las tierras porque hay una gran variedad de terrenos. Tenemos clasificados 19 tipos de suelos diferentes, que requieren un tipo de variedad y de clon. En su momento no lo hicimos tan bien como deberíamos a la hora de elegir la variedad y el patrón. Creo que ahora vamos a repetirlo.

Vega Sicilia plantó variedades blancas, como chardonnay y viognier en los terrenos de la finca de Valbuena de Duero en 1994 y en 2008 decidió arrancar todo. Las variedades tintas de Vega Sicilia son sobre todo tinto fino (tempranillo), junto a los cepajes de cabernet sauvignon y merlot. Fue el fundador de la bodega, Eloy Lecanda, el que trajo todas las variedades de Francia, «el fue el gran creador de Vega Sicilia, hasta que se arruinó».

¿Sería en los terrenos de la finca de Valbuena de Duero?

Sí, en los terrenos de Vega Sicilia. Desde hace ocho años trabajamos con un vivero de Borgoña para la selección clonal, aunque en Vega Sicilia ha concluido ya el proyecto. Hemos hecho una selección para seleccionar las mejores cepas y obtener los clones, los hijos futuros. Tenemos que hacer una plantación nueva, experimental, y ver que a lo largo de los años mantiene las mismas características de nuestras mejores cepas. Hay un programa de plantación hasta 2040 para renovar los viñedos y garantizar que tengamos viñas viejas, viñas maduras y viñas jóvenes. Se trata de establecer la rotación. Lo estamos haciendo en todas las bodegas. Los viveros más especializados del mundo son los de Borgoña, donde están los mejores genetistas. El mundo de la viña es mucho más complicado, más complejo y también más apasionante. Eso sin quitar el mérito al vino que, al fin y al cabo, es el objetivo de la viticultura.

¿Hay un plazo para contar con un Vega Sicilia blanco?

No, no tenemos plazo, cuando sepamos que está bueno, lo sacaremos. También estamos haciendo pruebas en Rioja, donde tenemos algo de viña de uva blanca porque compramos mucha viña vieja y antes estaba todo mezclado. Creo que España tiene que ser capaz de producir grandes vinos blancos con el prestigio que tienen otras zonas del mundo. Los vinos blancos en España han estado denostado, de ahí la frase tan difundida antes de que «el mejor vino blanco es un tinto».

También reconoce que hace unos años Vega Sicilia estuvo a punto de comprar una pequeña bodega en Jerez, una zona que considera «estupenda, donde se elaboran vinos únicos en el mundo, que se ha querido imitar, pero son inimitables".

En Tokaj han elaborado un vino blanco seco muy aceptable, en una comarca conocida en el mundo por sus blancos dulces.

Sí, Mandolás es un vino que está muy bien, aunque la región es totalmente desconocida. Un vino relativamente barato (12 euros).

Sus vinos se comercializan el 110 países, ¿hay alguna apuesta inmediata por nuevos mercados? ¿algún que se les resista?

No, eso no pasa. Ahora, sí que es verdad que el vino en el mundo es el vino francés. En España el vino de prestigio es Vega Sicilia. Si tienes dinero y quieres hacer un regado, para quedar bien, compras Vega Sicilia. Se compra porque te gusta y te lo bebes o porque se regala la marca. En otros país se bebe porque les gusta, pero cuando tienen que hacer un regalo, compran Burdeos o Borgoña. Francia sigue representando la cultura del vino y hay que quitarse el sombrero porque lo han hecho muy bien.

¿Cómo van las ventas en el interior? ¿Ve usted la luz para empezar a salir de la crisis en España?

Están subiendo las ventas en España. Creo que la economía por los menos ha tocado fondo. Lo que ha ocurrido es que, por un lado, están las personas que han perdido el puesto de trabajo y aquellos con empleo que se quedaron bloqueados y dejaron de consumir. Desde el cuarto trimestre del año pasado, parece que la gente está recuperando la confianza y empieza a comprar. Las ventas de Vega Sicilia Único están cerca del 60% fuera y 40% dentro. Pintia y Alión, 50% a 50%, y Valbuena supera el 60% en España.

Hace poco más de una semana la baronesa de Rothschild (Ariane) y usted presentaron por todo lo alto, en el Museo Thyssen el primer resultado de su asociación empresarial para invertir en La Rioja Alavesa, sus vinos Macán y Macán Clásico. ¿Me imagino que para hacerlo, estarán orgullosos de esas primeras obras conjuntas?

El comienzo está muy bien, estamos muy contentos con la calidad del vino. Es un proyecto en el que se ha invertido mucho tiempo en la viña, hemos estados más de diez años comprando viñedos. Ha sido una labor lenta y cara, porque en Rioja la viña está más cara que aquí. Creo que lo que hemos invertido en viñas va a ser gran parte del éxito del vino y de la bodega.

¿Los vinos ya se han agotado? ¿Qué producciones?

Cuando sale un vino de estos y están detrás marcas como Vega Sicilia y Rothschild, entre los amigos y los enemigos se lo beben rápido. Son 100.000 botellas, que el año pasado comercializamos en 20 países y este año en 40. Una parte importante se vende en España y sale fuera el 60%. Siempre pasa eso, los cinco primeros años se vende fácil y después depende de que se sigan haciendo bien las cosas. Macán y Macán Clásico han tenido mucha aceptación.

¿Cuándo recibirá la bodega de Rioja las primera uvas?

La intención es empezar a construir la bodega cuanto antes para poder recibir la uva de la cosecha de 2015.

¿La sociedad Rothschild & Vega Sicilia se ha creado solo para elaborar en Rioja o es el primer paso para que la bodega española más emblemática dé un salto a Francia, en concreto a Burdeos (la zona vitivinícola más prestigiosa del mundo, donde los barones poseen Domaines Barons de Rothschild, con bodegas como Chateaux Lafite) o Borgoña?

Está previsto que podamos desarrollar otros proyectos con ellos en Francia. Ellos están abiertos a otras partes, también puede ser California. Hay diferentes lugares donde podremos invertir y la posibilidad de cooperar las dos sociedades sigue abierta.

¿Es un sueño anhelado para Vega Sicilia ir a Francia?

Es un tema de la familia Álvarez, tratamos de crear un grupo de bodegas no solo en España y, como es lógico, Francia es la cuna del vino y un destino apetecible, aunque en España se hagan grandes vinos.

Para usted, ¿cómo es el mejor vino?

El que más te guste.

¿Cual es el que más le gusta Pablo Álvarez?

Eso es otra cosa. Cada vez me gustan más los borgoñas porque son más elegantes. Con el tiempo te van cambiando los gustos, cada vez se vuelven más sofisticados. A medida que conoces más y pruebas más, te decantas más por un estilo de vino o por otro. Eso es lo natural.

¿Cómo pueden trasladar a la juventud el un consumo moderado y responsable de vino?

Quizás todo eso empieza por casa, enseñar el mundo del vino a los hijos. Habrá un momento en el los jóvenes entren en el mundo del vino. En Estados Unidos la gente joven cada vez bebe más vino. Aunque es España haya bajado la media de consumo de vino, creo que tiene mucho que ver con la entrada de otras culturas que no beben vino por tradición. En España se consumirá menos pero nunca el mundo del vino ha movido tanta cultura y tanta inversión como ahora. Creo que tampoco interesa que se siga consumiendo vino malo. Si durante setenta años Vega Sicilia fue la única, hasta 1927 no nace la segunda bodega en lo que hoy es la Ribera del Duero, Protos. En el año 1982, cuando se crea la denominación de origen había 14 bodegas y hoy hay 300.

¿Es cierto lo que dijo la baronesa de Rothschild, que su marido, el Benjamín de Rothschild, y usted son tan tímidos que es ella la que interpreta sus pensamientos?

Sí, es cierto somos los dos muy tímidos y hablamos muy poco, aunque estemos juntos. Sin embargo, ella es muy abierta. Él nunca va a actos sociales. Yo si pudiera no ir...

Pero gran parte de las ventas del vino se logran gracias a eso, recorrer y visitar.

Sí. Yo siempre digo, que el vino te pasea, te lleva, te enseña. También representa una cultura enorme, la gente quiere ponerle cara al vino y ver el dueño para que le explique el vino.

¿Vega Sicilia sigue sin ver el enoturismo como una posibilidad?

En principio no se va a abrir la bodega a las visitas, aunque se la enseñamos a importadores, distribuidores, clientes, periodistas, etcétera. La limitación la tenemos en nosotros mismos porque nos gusta atender directamente a las visitas, nadie trasmite como tú mismo. Las visitas las llevamos nosotros, el director técnico, la directora de exportaciones, la enóloga, o el responsable del viñedo.

Sé que la últimas pregunta no es agradable, pero ¿ha habido algún acercamiento entre David Álvarez y los llamados hijos díscolos?

No, seguimos de díscolos. Es muy difícil un acercamiento. Me estoy acordando de algo que dijo el otro día Antonio Catalán (NH Hoteles y AC Hoteles) en una entrevista. El empresario aseguró que «si echas un pulso a los hijos, siempre acabas perdiendo y siempre te duele el brazo». Yo creo que cuando llegamos a una edad es mejor retirarse a tiempo. Pienso que se ha avanzado mucho para mejorar el cuerpo, pero por desgracia no la cabeza.

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