Una pantalla de cristal de 40 centímetros protegerá la Casa de la Moneda de las inundaciones

La concejala Claudia de Santos asegura que la Ceca «no está desprotegida» y destina 23.000 euros a actuaciones de emergencia

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSEGOVIA
Claudia de Santos explica las medidas adoptadas en la Ceca. / El Norte/
Claudia de Santos explica las medidas adoptadas en la Ceca. / El Norte

La valoración de los daños causados por las crecidas del río Eresma en la Real Casa de Moneda de Segovia no está cerrada. En la inundación de hace un año la compañía de seguros pagó 21.000 euros por los desperfectos estructurales, que afectaron sobre todo a la cafetería del edificio del Ingenio Chico; la crecida de este año fue mayor y afectó el 2 de marzo a la cafetería y a la Sala de Máquinas del museo, con una estimación de los daños que supera los 30.000 euros.

Con el fin de evitar las consecuencias de futuras avenidas el Ayuntamiento ha aprobado un gasto de 23.363 euros (procedente de la partida de gasto corriente de la Concejalía de Patrimonio Histórico y Turismo) para implementar una serie de medidas. La principal es la instalación de una pantalla de cristal de seguridad de 40 centímetros de altura en el muro de la terraza de la cafetería.

Esta actuación de emergencia se suma a las realizadas en 2013. La concejala del área, Claudia de Santos, considera que será suficiente para impedir que el agua llegue a las instalaciones de la Ceca, o que lo haga con menos intensidad. La pantalla de vidrio (paneles de un metro de ancho y 40 centímetros de alto de cristal de seguridad 8+8) podría ser la solución para acometidas fuertes, sobre todo si se considera, por los estudios históricos del comportamiento del Eresma, que el año pasado se produjo la que «correspondería a una temporalidad de cada 50 años» y que la de marzo sería la que ocurre una vez cada 250.

De Santos comentó que los daños estructurales los cubre el seguro y aseguró que «la Casa de Moneda no está desprotegida». Esta vez el río alcanzó una altura superior en 15 centímetros a la del muro de la cafetería, con un caudal de 80 metros cúbicos por segundo (muy por encima de los 32 metros cúbicos de la riada de 2013)y fue «imparable».

Los daños han sido más importantes este año a pesar de las medidas de seguridad que se adoptaron el pasado. La presión del agua hizo saltar las ventanas y una puerta de la cafetería del Ingenio Chico, entró en el patio de canales y no llegó a penetrar en el edificio herreriano del museo porque «las ventanas resistieron gracias a una medida sencilla, un antepecho de cristal de seguridad como los que utilizan en Venecia», explicó la concejala.

Las actuaciones aprobadas ahora incluyen la revisión de todos los elementos de bombeo instalados en 2013, además de la impermeabilización de algunas partes del canal, un sistema que evitará que entre el agua por los ejes de las ruedas del ingenio, la recrecida de las compuertas de madera del canal de entrada y una mayor dimensión de las compuertas metálicas que cierran la salida del canal para evitar que el agua retorne. «Si conseguimos que los canales queden estancos, no tiene por qué haber filtraciones en los muros de la cafetería, que es por donde se han producido», señaló De Santos.

Más seguridad

Además, se han habilitado tres válvulas que permiten la salida del agua si entra en la cafetería. «Son como tres bocas de canal de color naranja pero que se mimetizarán con el entorno para reducir el impacto visual», comentó. Otra actuación consiste en hacer practicable una ventana de la parte inferior del edificio con el fin de poder acceder al cauce del río y retirar las ramas y residuos que arrastre la corriente, y una más, aguas arriba, en la instalación de rejas de hierro que detengan los troncos y la maleza.

«Nuestra filosofía es convivir con el riesgo de inundación (en la Ceca), aunque hemos tomado las medidas posibles para evitarlo», destacó De Santos. «Con la prudencia que hay que tener porque la naturaleza va por libre, podemos decir que estas medidas de emergencia mejora la seguridad y se reduce el riesgo de inundación», manifestó tras explicar que en los dos últimos años el río Eresma ha tenido «un comportamiento irregular con niveles extraordinarios» respecto a las referencias históricas de los últimos cuatrocientos años.