El madrileño Daniel Huerta gana el concurso del Día Internacional de la Poesía

Los veinticuatro finalistas leen sus poemas en el Palacio de Quintanar

MIGUEL A. LÓPEZSEGOVIA
Danuiel Huerta Goya con el trofeo del certamen. / Rosa Blanco/
Danuiel Huerta Goya con el trofeo del certamen. / Rosa Blanco

No fue la primera frase del día. Ni el primer verso. La conocieron los poetas y sus acompañantes en la Casa de la Moneda, donde está escrita, blanco sobre negro, en una de las paredes de la entrada. Es de Juan de Herrera, el arquitecto de la Ceca, y bien puede inspirar poesía y prosa a los escritores que participaron este sábado en el Día Internacional de la Poesía en Segovia, la quinta edición del concurso que contó con 153 aspirantes y veinticuatro finalistas. «En la mayor concordancia hay mayor reposo, donde hay más reposo hay más igualdad, donde hay mayor igualdad mayor perfección», dejó escrito el arquitecto de Felipe II, y con su lenguaje se enfrentaron los poetas al recorrido de la visita guiada en la que conocieron la historia y el presente de la antigua Ceca.

Una mañana más lúdica que lírica reunió a los participantes, primero con las visitas al Monasterio del Parral y la Casa de la Moneda, después con la foto de todo el grupo en la Plaza Mayor junto a la estatua de Antonio Machado y con la comida que compartieron en el restaurante Casa Vicente.

La tarde fue el tiempo de la poesía, de la concordancia entre la convocatoria y el viaje de los escritores a Segovia, alguno de lugares tan distantes como Asturias, Palma de Mallorca, Canarias o Barcelona, como destacó el organizador del concurso, Norberto García, muy satisfecho por el éxito de esta quinta edición y el desarrollo de esta fiesta de las palabras, en la que buscaron la perfección los 153 inscritos aunque solo fueran veinticuatro los seleccionados para la final por el jurado que formaron los poetas Santiago López Navia, Manuel Lucía Mejías y Jesús Jiménez Reinaldo.

Todos los finalistas apreciaron la calidad de los poemas escritos por cada uno de ellos en solitario durante el recital en el Palacio de Quintanar, y es probable que también la dificultad que tuvo el jurado para seleccionarles, parecida a la de ellos mismos a la hora de votar de forma anónima, pero no en soledad, al ganador del concurso. El resultado de la votación no fue anónimo, claro, y quien tuvo más respaldo fue el escritor madrileño Daniel Huerta Goya con un poema de tema amoroso en verso libre, pues la temática intimista fue la que más predominó entre todos los participantes, comentó Norberto García.

«La verdad es que estos concursos no son muy representativos de lo que puede ser la poesía actual, en la que hay mucha poesía reivindicativa, de indignados o de contenido social destacó, en este certamen predomina más la línea intimista, reflexiva y filosófica, de cómo ve uno la vida desde dentro».

Tres segovianos

Daniel Huerta se llevó el premio diseñado por Artesanía La Gárgola (el concurso no tiene dotación económica) y el resto de los aspirantes unos diplomas y obsequios donados por el Ayuntamiento de Segovia y la Diputación Provincial. Entre ellos estuvo Jesús Pastor Martín, el único segoviano, que también presentó un poema intimista, evocador del paso de su niñez a la edad adulta, y otros dos poetas centroamericanos afincados en Segovia, Juan Estuardo Álvarez (Guatemala) y Mayobanex Pérez (República Dominicana).

La entrega de premios dio paso al final de la fiesta de las palabras con otro recital, el de música medieval y renacentista que ofrecieron Pablo Zamarrón y Miguel Abad, quienes fueron recompensados con el donativo que obtuvo la organización de la venta de un centenar de ejemplares del libro conmemorativo que recoge los poemas finalistas. Y la publicación, como indicó García, también es una forma de compensar a los autores en este concurso sin dotación económica, pues «una de las cosas que más atrae a los poetas es ver publicada su obra».

Tampoco tiene el organizador presupuesto para más. «Mientras no haya más patrocinadores, las subvenciones se destinan por completo a la edición del libro, y la venta de éste para el donativo de los músicos», advirtió García.

Y aun así, el organizador del certamen, se mostró satisfecho porque este año han vuelto a participar autores de toda España con obras de estilos y temáticas muy variadas, de verso libre, rimado y hasta un soneto porque el concurso es muy abierto y no tiene restricciones ni de estilos ni de estructura.

Es una muestra, declaró, de que la poesía no es tan minoritaria como dicen algunos: «Rebrotó con los cantautores y ahora también se está recuperando porque ya sabemos que en tiempos de crisis y de problemas sociales el poeta tiene mucho que decir, y de hecho es un debate muy actual el que gira en torno a si el poeta tiene que dejar de tratar temas demasiado íntimos y personales y dedicarse a lo reivindicativo. Por eso ahora se está haciendo mucha poesía viva y de calle. Y es necesaria». Tanto como estos concursos sin dotación económica, fiestas de las palabras en verso y versadas, instruidas por autores que aspiran a verlas publicadas.