'Ciudad del Golf' o el cristal con que se mira

Unos peritos dicen en el juicio que la afección del proyecto no era significativa sobre la población de cigüeña negra, y otros, que la Junta «camufló» datos

EL NORTEÁVILA
Algunos de los acusados, a la entrada de la sala el primer día del juicio. / R. Otazo/
Algunos de los acusados, a la entrada de la sala el primer día del juicio. / R. Otazo

Los peritos que han declarado este miércoles en el juicio que se sigue por el caso de la 'Ciudad del Golf' han manifestado versiones totalmente contradictorias y mientras los citados por parte de la defensa de los acusados han asegurado que la afección del proyecto urbanístico era «no significativa» sobre la población de cigüeña negra, los de la acusación han apreciado que la Junta «camufló» el impacto con cosas «un poco discutibles» desde el punto de vista científico.

Los informes periciales realizados por ambas partes han centrado la tercera sesión del juicio que se sigue en el Juzgado de lo Penal número 2 de Valladolid, que continuará este jueves, contra el actual director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Angel Arranz Sanz; su antecesor en el cargo y hasta fechas recientes jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de León, Mariano Torre Antón; el actual jefe de Servicio de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León, José Ignacio Molina García; el entonces jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Avila , Juan Manuel Pardo Ontoria, y el jefe de la Sección de Espacios Naturales y Especies Protegidas de este último Servicio, Sabas Yagüe Bosch.

Para todos ellos las acusaciones piden ocho años de inhabilitación para el desempeño de empleo o cargo público por un presunto delito de prevaricación administrativa, mientras las defensas solicitan su absolución.

La primera comparecencia la han protagonizado dos peritos propuestos por la acusación que han llegado a decir que la Junta, con sus informes, «trata de camuflar el impacto diciendo cosas un poco discutibles desde el punto de vista científico».

Los expertos, en declaraciones recogidas por Europa Press, han explicado que estos informes que la Administración elaboró y que sirvieron para la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto no eran unívocos y presentaban contradicciones incluso con los de consultores que trabajan en el seguimiento de las aves que hay en la zona, contratados por la propia Junta, y que dicen que la afección sería «desfavorable» sobre el medio ambiente y la población de aves en estos terrenos.

En concreto, han asegurado que las 11,6 hectáreas --de unas 215 que suponía el proyecto-- comprendidas en el Area Crítica de la Cigüeña Negra tenía más de 200 pies de árboles que potencialmente podían acoger nidos de cigüeña negra y sin embargo se quitó valor a este espacio por encontrarse en una zona «periférica» a pesar de declararla protegida, algo que consideran contradictorio por parte de la Junta.

En su opinión, los informes de seguimiento que se han realizado «ratifican» la «importancia» de la zona para la cigüeña negra e incluso los de las consultorías «alertan del impacto grande» que podían tener las obras sobre esta ave y calificaban de «irracional» o «permanente» esta afección.

Ni con medidas correctoras

Además, a su juicio, el proyecto no es «compatible» con la preservación de la especie, en ese momento en peligro de extinción, y han añadido que las medidas compensatorias que se proponían como la plantación de pinos en otra zona y el pago de 50.000 euros anuales durante un decenio para la conservación no «solventan» ni «palian» el daño que se podía hacer en una zona donde han asegurado que sí ha habido algún intento de nidificación.

Por otro lado, han señalado que en una evaluación de impacto estos daños medioambientales podían verse compensados por otros beneficios socioeconómicos que permitieron hacer el proyecto factible, aunque han matizado que en una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) como la que afecta a este terreno la Unión Europea deja claro que sólo debe atenderse a los valores «claves» de la zona y sólo se podría haber ejecutado el proyecto si fuera de interés general.

Frente a este análisis, un equipo de cuatro peritos propuesto por la defensa ha explicado el informe elaborado sobre la afección del proyecto a la población de cigüeña negra, la cual consideran «no significativa».

Así, han argumentado que las 210 hectáreas que comprende el proyecto no reúnen las condiciones «óptimas» para la nidificación de cigüeña negra, al carecer de zona de alimentación y un arbolado que no es idóneo, pero además han señalado que se trata de una zona muy transitada e «históricamente» sin datos de nidificación.

Además, han avalado los argumentos de algunos de los acusados al explicar que los lugares protegidos tienen definidos sus límites, en muchos casos, de manera física, es decir mediante un término municipal, límite provincial o vía férrera, por ejemplo, para facilitar su gestión, y la mayoría de las veces se incluye un territorio que es un «colchón» alrededor de las zonas más sensibles.

En este caso concreto, los peritos han asegurado que la zona donde se había proyectado la 'Ciudad del Golf' era la de «menor valor faunístico» y con menor diversidad de aves y han destacado la escasa afección a una ZEPA de 50.000 hectáreas de extensión.

Asimismo, han indicado que no se puede establecer un «radio estándar» de protección alrededor de los nidos, ya que depende de otras circunstancias. En concreto, han incidido en que, a pesar de que la cigüeña negra es un ave esquiva, hay nidos a menos de un kilómetro de un pueblo al ser zonas poco transitadas y otros que se encuentran a menos distancia de lo que hubiera estado la urbanización de la 'Ciudad del Golf'.